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Los palestinos de Jerusalén Este podrán votar por correo

La presión diplomática ejercida por EE UU parece que dará resultado y los palestinos de Jerusalén Este podrán votar en las legislativas del 25 de enero a pesar del rechazo mostrado hasta ahora por Israel, que se oponía a la participación de los 230.000 árabes jerosolimitanos porque concurre el movimiento fundamentalista Hamás -un grupo terrorista para Israel, la UE y Estados Unidos-.

Así lo aseguró ayer el ministro de Defensa israelí, Saúl Mofaz, a la televisión pública. "Se aplicarán las mismas reglas que se utilizaron en elecciones precedentes", dijo en alusión a las generales de 1996 y a las presidenciales de 2005 en las que los palestinos pudieron votar por correo o en algunas poblaciones o aldeas de la periferia.

El presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abbas, aseguró haber recibido garantías de Washington de que los palestinos de Jerusalén podrán acudir a las urnas. Abbas también apuntó desde Gaza que los comicios se celebrarán en la fecha prevista, descartando una vez más un aplazamiento al que se oponen con firmeza Hamás, que representa por primera vez un desafío al partido gobernante Al Fatah ya que tiene opciones de lograr buen número de escaños en el Parlamento de 132 asientos.

Televisión de Hamás

El principal adversario del partido oficial Al Fatah no pierde el tiempo. Hamás se dispone a inaugurar una cadena de televisión similar a Al Manar, la emisora de Hezbolá en Líbano. La organización pretende que su canal, bautizado con el nombre Al Aqsa (el nombre de una de las mezquitas de la Explanada de Jerusalén), esté en el aire antes de la jornada electoral. Ayer emitió en pruebas media hora con una lectura del Corán.

En cualquier caso, en la campaña electoral en Jerusalén Este no gozarán todos los contendientes de las mismas posibilidades. El ministro de Seguridad Interior israelí, Gideon Ezra, aseguró ayer que los candidatos palestinos podrán organizar actos electorales en la parte árabe de la ciudad, que reclaman como capital de su futuro Estado. Pero en ningún caso los dirigentes de Hamás Ezra apuntó que cualquier político que pretenda organizar actos en la mitad oriental tendrá que presentar una petición a la policía israelí. Anoche continuaban las negociaciones entre dirigentes palestinos e israelíes para acordar los detalles.

El halcón Benjamín Netanyahu, líder del derechista Likud tras la marcha de Ariel Sharon para fundar un nuevo partido de centro antes de su enfermedad, salió inmediatamente a escena para mostrar su rechazo a la posibilidad de que los palestinos se lancen a la campaña en Jerusalén. "Este permiso", señaló Netanyahu, "conduce a la creación de un Estado terrorista a nuestro alrededor y fortalece a Hamás.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de enero de 2006