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LA CELEBRACIÓN DE LA PASCUA MILITAR

El jefe de la cúpula militar pide el cese del teniente general de Sevilla por arremeter contra el Estatuto

Bono convoca en su despacho a Mena Aguado por invocar la posible intervención del Ejército

Las declaraciones sobre la posibilidad de que el Ejército intervenga si el Estatuto catalán sobrepasa la Constitución realizadas ayer por el teniente general de Sevilla, José Mena Aguado, provocaron una tensa polémica política. La propia cúpula militar salió al paso al proponer su destitución inmediata. Mientras Mena realizaba estas afirmaciones, calificadas de "inadmisibles" e incluso "golpistas" por nacionalistas catalanes y vascos, el ministro de Defensa, José Bono, pronunciaba en Madrid ante el Rey, con motivo de la Pascua Militar, un discurso en el que se felicitaba porque el "ruido de sables" está superado en España. El PP aseguró que en el marco de la polémica del Estatuto "es inevitable que se produzcan pronunciamientos de todo tipo".

El jefe del Estado Mayor de la Defensa (Jemad), Félix Sanz Roldán, propuso ayer a José Bono, ministro de Defensa, el cese inmediato del general jefe de la Fuerza Terrestre del Ejército de Tierra, teniente general José Mena Aguado, por apelar a la intervención del Ejército si la reforma de Estatuto de Cataluña sobrepasa los "límites infranqueables" de la Constitución. Antes de aludir a una posible intervención de las Fuerzas Armadas para garantizar la soberanía e independencia de España, su integridad y la Constitución, Mena criticó la reforma estatutaria "en los términos en que está planteada".

El teniente general pronunció estas palabras en la Capitanía General de Sevilla, durante la conmemoración de la Pascua Militar. Mena, de 63 años, palentino, y a punto de pasar a la reserva (lo haría el próximo marzo), añadió que era su obligación alertar contra la actual propuesta de reforma del Estatuto catalán y de las "graves consecuencias que tanto para las Fuerzas Armadas como institución como para las personas que las integran podría conllevar".

Mena: "Si se rebasasen los límites de la Constitución, sería aplicable el artículo 8º"

Bono informó a Zapatero en la recepción del Palacio Real del discurso del militar

El presidente afirma que las negociaciones sobre el texto catalán van "razonablemente bien"

Bono, a través del jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, José Antonio García González, le ha convocado a las 10.00 de hoy para pedirle explicaciones y, muy probablemente, comunicarle su destitución, que deberá refrendar el Consejo de Ministros. Mena podría quedar en situación de disponible o pasar a la reserva anticipadamente. Fuentes gubernamentales aclararon que la propuesta de cese es por vulnerar las ordenanzas que impiden a los militares opinar de temas políticos, aunque medios militares matizaron que se debe a una pérdida de confianza.

La propuesta del Jemad a Bono -que se hizo pública sobre las 20.00- excede sus competencias sobre nombramientos y ceses y supone un intento de que la respuesta a las manifestaciones de Mena provenga de las propias Fuerzas Armadas y no de poder político.

Bono conoció las declaraciones de Mena sobre las 14.00, mientras estaba, junto con el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en la recepción que el Rey ofrecía en el Palacio Real de Madrid, tras los tradicionales discursos del Monarca y del ministro por la Pascua Militar. Bono se lo contó inmediatamente a Zapatero, y por la tarde, tras conocer el texto íntegro y analizarlo con el Jemad, se adoptó la decisión de convocarlo en el ministerio, ya que concluyeron que no se trató de una manifestación espontánea sino de un discurso meditado.

A la misma hora en que Mena intervenía en Sevilla, el ministro recordaba durante su intervención en el Palacio Real, y delante del Rey, que los tiempos de los golpes militares y de las guerras civiles han sido superados en España. Bono dijo, dirigiéndose a don Juan Carlos: "Queremos seguir compartiendo con Su Majestad la libertad que disfrutamos y en la que son temas de archivo las épocas de historia fratricida". En esa línea, aludió a la superación del llamado ruido de sables y al cambio producido en España: "El futuro de los españoles era hace 30 años una incógnita y el llamado problema militar, un asunto en el que todavía era frecuente la referencia pública al ruido de sables. Desde el exterior se nos miraba con recelo porque pocos eran los que creían que los españoles seríamos capaces de salir de una dictadura y asentar la libertad de manera tan ejemplar como se ha hecho".

El general jefe de la Fuerza Terrestre, simultáneamente, presidía en Sevilla los actos de la Pascua Militar en representación del rey Juan Carlos. Mena está al mando de las unidades de combate del Ejército de Tierra. Su discurso se produjo en el salón del Trono de la Capitanía General ante unas 80 personas, entre las que estaban el subdelegado del Gobierno en Sevilla, Faustino Valdés.

Al abordar el Estatuto de Cataluña, Mena aseguró: "Siempre he recalcado que los militares no debemos entrar en disquisiciones políticas, que lógicamente corresponden a los políticos. Ahora bien, es nuestra obligación alertar de las graves consecuencias que tanto para las Fuerzas Armadas como institución como para las personas que las integran podría conllevar la aprobación del Estatuto de Cataluña en los términos que está planteado". Mena señaló los tres elementos que, en su opinión, "son verdaderamente preocupantes" para los militares: el término de nación, la lengua y la justicia. Luego, lanzó el mensaje más polémico. "Si esos límites fuesen sobrepasados, lo cual en estos momentos, afortunadamente, parece impensable, sería de aplicación el artículo octavo de la Constitución".

Desde Sevilla, Mena tiene jurisdicción sobre la comandancia de Ceuta, Melilla y Baleares; las brigadas ligeras de Girona y del País Vasco; la artillería antiaérea de España y unidades en Zaragoza, Murcia, Cartagena y Sevilla; un regimiento de ingenieros de guerra electrónica en Sevilla y la artillería en la costa del Estrecho.

En su discurso en Madrid, Bono también aludió críticamente al PP, con un juicio casi premonitorio, al señalar: "Quienes en el afán de crear tensiones pretendieran comparar la España actual con la de cualquiera de esas épocas, no sólo errarían en su juicio, sino que se pondrían decididamente fuera de la realidad y de la historia".

También el Rey aludió al cambio democrático en España, en el breve balance que hizo del 30º aniversario de su proclamación: "Esas virtudes, la altura de miras y el espíritu de reconciliación, concordia, consenso y superación plasmados en nuestra Constitución, el respeto a sus reglas, valores y principios nos han permitido hacer de España una nación democrática, unida, cada vez más moderna, justa y solidaria, plenamente incorporada al lugar que le corresponde en el concierto internacional".

Por su parte, el presidente del Gobierno en una breve intervención en un corrillo con periodistas en el Palacio Real, se refirió a las conversaciones que el Gobierno y los partidos catalanes mantienen sobre la reforma del Estatuto. Aseguró que marchaban "razonablemente bien" y vaticinó que "habrá nuevo Estatuto". Zapatero no precisó fechas para un acuerdo político, pero expresó la "conveniencia" de que lo haya para cuando se constituya la ponencia, en febrero.

El último antecedente de generales destituidos y pases forzosamente a la reserva data de julio de 2004, cuando Bono tomó esa medida contra el general de división del Cuerpo Militar de Sanidad Vicente Navarro y del teniente general del Aire José Antonio Beltrán. Ambos firmaron las actas de identificación de los cadáveres del Yak-42 que se demostraron erróneas. En septiembre de 1983, el entonces ministro de Defensa, el también socialista Narcís Serra, destituyó al teniente general Fernando Soteras Casamayor al frente de la VII Región Militar, con sede en Valladolid, por justificar el 23-F.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 7 de enero de 2006