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Entrevista:EDUARDO MADINA | Secretario general saliente de Juventudes Socialistas de Euskadi (JSE-EGAZ)

"El tripartito gobierna a la deriva y con bandera de conveniencia"

Eduardo Madina (Bilbao, 1976) abandona la secretaría general de JSE-EGAZ con la "sensación del trabajo bien hecho" y "completamente identificados con el discurso del PSE, que es nuestro discurso de hace tres y seis años". Es diputado -dice que trabaja duro en el Congreso, pero recuerda que su abuelo "era minero y no estoy yo para quejarme"- y forma parte de la nueva Ejecutiva de Patxi López.

Pregunta. Si se lee la ponencia política del último congreso del PSE, parece que JSE-EGAZ sembró hace años y ahora recoge frutos. ¿Entonces fueron muy criticados, incluso internamente?

Respuesta. Hemos fijado un discurso político. Y la identificación del partido con nuestras ponencias de hace tres y seis años es plena. Tampoco inventamos nada. Ya lo había hecho el socialismo vasco con Txiki Benegas y con Ramón Jáuregui. Hemos conseguido que el PSE vuelva a sus vectores clásicos.

"La actitud del PP, con sus preguntas de los miércoles en el Congreso sobre terrorismo, le ponen la paz más cara a la sociedad española "

"El PNV ve ahora que cualquier cambio de marco jurídico debe incluir a todos los vascos y no sólo al 51% como con el plan Ibarretxe"

P. ¿Por qué era imposible ese discurso con Nicolás Redondo? ¿Era un problema personal, de la entente PP-PSE...?

R. Por una dinámica de acción-reacción propensa a la construcción de un país de bloques que declaraba a los vascos incompatibles entre sí. Ante el proceso de Lizarra, el PSE reacciona con Mayor Oreja mal para proponer un país que estaba roto por dentro. Nosotros nunca creímos que había un país patriotero, pasional, enfrentando una patria contra otra, una Euskadi y España incompatibles por razones identitarias. Era un desastre y lo dijimos, primero dentro, y luego fuera del partido. Y tuvimos que aguantar una travesía del desierto en los años oscuros en los que ETA nos acosaba y asesinaba y otros nos criticaban sin piedad.

P. En esa búsqueda de centralidad, ¿cómo casan los acercamientos presupuestarios al PNV en Madrid y en Euskadi? ¿Es eso creíble con ser alternativa y con buscar votos en los caladeros del PNV y del PP?

R. Tenemos que abstraernos de lo electoral y hacer lo que debemos. En Madrid gobierna el PSOE. El tripartito es un desastre, gobierna sin rumbo, a la deriva y con bandera de conveniencia, un buque donde Madrazo, Azkarraga e Ibarretxe piensan muy distinto. No tienen un proyecto de país. Y el PSE es el centro de gravedad de la política vasca. Si queremos construir un país, hay que acordar. Un buen ejemplo, los presupuestos del Estado y los de aquí. Hay que poner de nuevo el pacto de moda para hacer país.

P. ¿Con esa política, llegarán los votos al PSE-EE?

R. Si se hace bien llegarán, porque la sociedad verá que movemos ficha y hacemos cosas.

P. Pero el PP dice que renuncian a ser alternativa en Euskadi.

R. El PP nos ha acusado de traficar con la sangre de los asesinos, de traicionar a los muertos, de romper España y de provocar una grave crisis nacional. Se están excluyendo de procesos importantes, de asuntos de Estado. Sólo consiguen su exclusión y deslegitimar la política; votos no, desde luego. El PP necesita un cambio generacional. Digan lo que digan las encuestas, Zaplana, Rajoy y Acebes no van a ganar nunca. Son los de las mentiras del 11-M y del Prestige.

P. Imaz alertaba sobre la posibilidad de que el PP llegue 26 años tarde al nuevo proceso, como le pasó con la Constitución y con el Estatuto de Gernika.

R. Hoy son los grandes defensores de un modelo de Estado que rechazaron y que no es suyo. Se han prostituido muchas cosas. Hablar de democracia y de libertad hoy pesa menos. Hablar de víctimas del terrorismo, nada, porque se lo han cargado. La derecha ha privatizado la defensa de las víctimas. Se están quedando fuera en Cataluña y en toda España. El PP tiene un problema de ubicación política. Y no vale todo para volver al poder.

P. ¿Qué piensa del último documento del PNV de Imaz?

R. Parece que se han dado cuenta de algunas cosas. No sabemos si por pendulajes o por convicciones profundas. Ahora ven que cualquier cambio de marco jurídico tiene que incluir a todos los vascos y no sólo al 51% como decían con el plan Ibarretxe. Y se han dado cuenta de que todos somos vascos, independientemente de a quién votemos, en contra de lo que decía Egibar cuando se discutía el plan. Son pasos importantes para caminar hacia el pacto. Pero tienen un lío interno considerable, y lo deben resolver ellos. Y no estaría mal que esa crisis salga también en grandes titulares y en Teleberris.

P. Hablando de terrorismo, el presidente Zapatero nos plantea casi un acto de fe sobre el fin de la violencia. Aunque parece que los contactos extraoficiales entre PSE y Batasuna han ayudado a llegar a donde estamos: más de 30 meses sin atentados mortales.

R. Aznar también planteó actos de fe con la tregua de 1998 y mandó a Suiza a tres altos representantes de su gobierno a reunirse con ETA. Yo no me fiaría nunca de un presidente que teniendo diez instrumentos para acabar con el terrorismo, utilizara sólo dos. La diferencia es que Aznar tuvo el apoyo de la oposición y Zapatero, no. ¿Por qué el PP no quiere dar el apoyo al Gobierno?

P. Cada miércoles, en el Congreso en Madrid, hay un pregunta sobre política antiterrorista.

R. Estas actitudes le ponen la paz más cara a la sociedad española. Están como en el 96, usando la política antiterrorista para desgastar al Gobierno. Una irresponsabilidad. Uno se pregunta cada miércoles, ¿por qué?

P. Algunos responden que porque el PP no ha digerido aún la derrota del 14-M.

R. Creen que desde el griterío y la estrategia de 1996 van a poder volver al Gobierno. Y que no haya terrorismo es un éxito para todo el mundo en España. Pero el PP antepone volver al Gobierno a eso. Da que pensar.

P. Tal vez estén convencidos de que Zapatero va a pagar el precio político por la paz en la mesa de partidos.

R. ETA no es una agente político, es una entidad terrorista. Otra cosa es el acuerdo político al que lleguen todos los partidos vascos, y eso será bueno y no le tengo ningún miedo. Acuerdo que luego será refrendado por la sociedad vasca en una consulta.

P. Le he preguntado antes por los contactos extraoficiales PSE-Batasuna y no me ha respondido. ¿Son necesarios?

R. En el proceso irlandés, David Trimbel y John Hume se tiraron años reunidos con Gerry Adams en el "diálogo para el desistimiento", tratando de convencerle de que el IRA parara. Y va bien. El método irlandés no nos vale, pero algunas actitudes se pueden copiar. Aquí, el PSE tuvo contactos en el 98 con Batasuna y me parecieron bien. Si el horizonte de esos contactos es que ETA pare definitivamente, será bueno. La palabra es un instrumento válido en materia de resolución de conflictos terroristas, sólo hay que saber usarla. Y confío en que si mi partido la usa, la utilice bien.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de diciembre de 2005