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Ancianos de un centro de Torrevieja denuncian falta de asistencia médica

Hace tres meses que la residencia carece de facultativo fijo para los asistidos

La junta de usuarios de la Residencia de la Tercera Edad de Torrevieja, centro dependiente de la Consejería de Bienestar Social, denuncia "graves" deficiencias en materia de asistencia sanitaria, entre otras, la ausencia de un facultativo fijo para atender a los ancianos asistidos, el 60% de los 250 internos del geriátrico. La junta, ante la falta de respuesta de la consejería, ha traslado una queja al Defensor del Pueblo.

"Desde el pasado 1 de septiembre, la residencia carece de médico fijo para los ancianos asistidos, la mayoría de los internos, aquejados de graves enfermedades como el parkinson y Alzheimer", denunció ayer Antonio Viudas, de 72 años, uno de los ancianos residentes en el centro que amenazó con iniciar una huelga de hambre el próximo día 22, si la consejería no subsana antes esa deficiencia. "Estos ancianos [los gravemente enfermos] no se han muerto ya porque nosotros los que estamos en mejores condiciones hacemos de enfermeros ocasionales y los llevamos al médico al ambulatorio más próximo añadió", agregó Viudas.

La junta de usuarios de este geriátrico, ubicado en el barrio La Loma de Torrevieja, asegura que desde 2004 ha denunciado ante los servicios territoriales las deficiencias en materia de asistencia médica del centro. "La única respuesta, ante la amenaza de manifestarnos ante la puerta del centro, fue enviar una inspección par elaborar un informe, pero seguimos igual", explicó Viudas.

Los ancianos "ante la pasividad" de la Consejería de Bienestar Social, han traslado una queja, el pasado 28 de noviembre, al Defensor del Pueblo. "También llevaremos al caso al Parlamento Europeo si no hay una respuesta en breve", recalcó Viudas.

La junta de usuarios, que asegura contar con el apoyo de la dirección y del personal de la residencia, también denuncia otra serie de deficiencias del centro, como el estado de abandono de los jardines. "Es un espacio imposible de utilizar por los que van en sillas de ruedas", concluye Viudas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de diciembre de 2005