Reportaje:

Arte, tradición y arquitectura singular

Andreu Alfaro, la restauración de Sant Nicolau y la iluminación de los tinglados, nueva imagen para el puerto de Gandia

El puerto de Gandia inicia su cambio de imagen. En las últimas semanas se han anunciado tres proyectos de envergadura que pretenden convertir este entorno marítimo en referente artístico y arquitectónico. Una de las propuestas ha sido encargada al escultor Andreu Alfaro. Se trata de una pieza de 20 metros de altura, realizada en acero inoxidable, titulada Veles e Vents, con la que el artista homenajeará al poeta medieval Ausiàs March. La obra se ubicará en el futuro Balcón del Mar, un espacio que se habilitará en el nuevo paseo perimetral de la zona norte del puerto. También parece inminente la iluminación de los antiguos tinglados comerciales, símbolo de la actividad tradicional de los pescadores. Y a finales de noviembre, el director general de Arquitectura en la Consejería de Infraestructuras, Fernando Mut, que además es portavoz del PP en la oposición en el Ayuntamiento gandiense, anunció el inicio de las obras de restauración de la iglesia de Sant Nicolau del Grau, un referente del estilo arquitectónico de hormigón armado.

Estas actuaciones se convertirán en "tres hitos simbólicos del nuevo puerto", señala el concejal nacionalista Josep Miquel Moya, responsable del área de Planificación y Proyectos de Ciudad.

La iglesia de Sant Nicolau está junto a la desembocadura del barranco del mismo nombre, un lugar privilegiado desde donde puede contemplarse toda la actividad portuaria. La construcción del edificio supuso para la época, 1959, toda una revolución arquitectónica. Fue pionero en la simbiosis entre "religión, modernidad y arquitectura". Suponía una "apertura cultural", pero debía ser compatible y no poner en crisis la moral religiosa del momento, uno de los pilares fundamentales del régimen franquista, relata el libro L'Arquitectura del Sol. Sunland Architecture, editado por los colegios de Arquitectura de Catalunya, Comunidad Valenciana, Illes Balears, Murcia, Almería, Granada, Málaga y Canarias, con la colaboración de la Generalitat. Después de Gandia, proliferaron iglesias de este estilo por la costa, en Xàbia, Benidorm o Cullera, construidas para veraneantes. "Fiel a la idea de que la arquitectura encuentra su expresión más genuina en la estructura y en las posibilidades formales de materiales como el hormigón armado", los responsables del proyecto, el ingeniero Eduardo Torroja y el arquitecto Gonzalo Echegaray, convirtieron el proyecto de la iglesia en "un ejemplo elocuente de cómo la técnica puede dar forma a sentimientos religiosos a través de la luz, el espacio, las texturas de los ladrillos, los volúmenes y las masas", destaca la publicación. El ex presidente del Atlético de Madrid, Vicente Calderón, y su mujer, María de los Ángeles Suárez, veraneaban en la playa gandiense y tenían una residencia próxima a la iglesia, donde decidieron que reposaran sus restos.

La restauración de la iglesia, financiada por Arquitectura con un coste de 407.553 euros, posibilitará la reparación de la estructura y la impermeabilización de las cubiertas, y recuperar el estado original del edificio mediante la restitución de los elementos y acabados. El edificio se aguanta en dos pliegues, que no tocan tierra y sin pilares, que hacen de cubierta y dejan un espacio al aire en el centro. La parte central y frontal no tienen ventanas. "Un alarde técnico que situó a Gandia como pionera en la época" de este estilo, señala Fernando Mut, arquitecto de profesión. Además, se realizarán reformas en la parte interior, que sufre un grave deterioro, con la reposición del pavimento, sustitución del panel que divide la nave y el claustro, y la restauración de parte de las vidrieras.

Las obras menores en los tinglados y el encargo al escultor Andreu Alfaro se sumarán al gran programa de inversiones que el Ayuntamiento, con el compromiso económico del Gobierno central y de la Autoridad Portuaria de Valencia, ha proyectado en el puerto gandiense. Una quincena de actuaciones en la zona portuaria y su entorno, estimadas en más de 40 millones de euros, que también contemplan la construcción de un paseo perimetral de madera junto a Sant Nicolau. Lo que el alcalde gandiense, el socialista José Manuel Orengo, denomina la "nueva transformación" de la ciudad.

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