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Recorte al desarrollo rural

La propuesta británica contiene un fuerte recorte de los fondos destinados al Desarrollo Rural, la parte más moderna de la PAC, que se reducen a 66.000 millones de euros, frente a los 74.200 millones que había previsto la presidencia de Luxemburgo hace seis meses. Se trata de un recorte del 11% que fue muy criticado por Francia y España.

Para compensar esa rebaja Londres propone a los Estados miembros que "a su discreción" desvíen hasta un 20% de los recursos destinados a gastos relacionados con los mercados agrícolas y pagos directos a los agricultores (unos 293.105 millones de euros) al Desarrollo Rural. La sugerencia va acompañada de un premio para los países que la apliquen, ya que esas transferencias no precisarán cofinanciación de los Estados.

En general los programas de Desarrollo Rural se financian de forma compartida entre la Comisión y los Estados miembros, mientras que en las ayudas directas todo el dinero procede de la UE. Ahora Reino Unido propone que una parte de los fondos destinados a Desarrollo Rural no requiera aportaciones de los Estados cuando estos procedan de las ayudas directas. La tentación para muchos Estados será grande ya que les permitiría financiar proyectos de modernización de su agricultura sin poner un solo euro. El problema es que los Estados que entren en ese juego deberán decidir previamente bajo su responsabilidad qué tipo de ayudas quieren recortar. Algunos ya han advertido que "no caerán en la trampa".

Otro aspecto polémico del capítulo agrícola es el propósito de Reino Unido de revisar la política general de este sector en 2008. La iniciativa cuenta con la oposición de Francia, España e Italia, que exigen el cumplimiento de los acuerdos de 2002, firmados también por Londres, en los que se limitaba el crecimiento del gasto agrícola y se comprometían a no revisarlo hasta después de 2013. La presidencia británica también ha aplicado al paquete de gastos relacionados con los mercados agrícolas y los pagos directos, de 293.105 millones de euros, un recorte de unos 2.000 millones. La rebaja se destinaría a la política agrícola de Bulgaria y Rumania, que en deberían entrar en la UE el 2007.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 8 de diciembre de 2005