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El Ejecutivo catalán intentará rebajar al mínimo el recorte de empleos en Seat

El Gobierno catalán sugirió ayer que los pactos parciales a los que sindicatos y dirección de Seat habían llegado hasta ahora pueden ser una base "positiva" para la nueva tanda de negociaciones que se inició ayer, según el primer consejero de la Generalitat, Josep Bargalló. Sobre el Gobierno autónomo ha recaído, en el último minuto, la patata caliente del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Seat.

Las medidas sobre las que ambas partes habían acercado posiciones, y que hubieran reducido el ERE a la mitad (700 de 1.346), pasaban, en esencia, por ampliar la bolsa de horas y por la aceptación de excedencias voluntarias y bajas incentivadas por parte de la compañía. Bargalló subrayó que la prioridad de la Generalitat es la "continuidad" de Seat, de los planes de inversión previstos y del "máximo número de empleos posibles".

A la Generalitat le corresponde dictaminar sobre el ERE en los próximos 15 días, después de que las conversaciones entre trabajadores y sindicatos, que habían hilvanado un preacuerdo el viernes pasado, se rompieran el pasado domingo, a las puertas de que se agotara el plazo para pactar de forma bilateral. La Generalitat ha advertido de que, más que dictaminar, intentará buscar un acuerdo.

Posiciones encontradas

El inspector de trabajo Javier Suquía, designado por el Departamento de Trabajo e Industria, convocó ayer mismo a las partes. En la reunión, que duró más de cuatro horas, se avanzó poco, puesto que los sindicatos siguen negándose a negociar despidos y la dirección de Seat, a prejubilar a partir de los 58 años. "La cosa sigue igual de mal", apuntó el presidente del comité de empresa, Matías Carnero.

Suquía instó Seat a "justificar de forma más detallada las causas" del voluminoso ERE, mientras pidió a los sindicatos que elaboren y presenten "su propio informe sobre las causas" del expediente. Las centrales presentarán sus trabajos mañana, en una nueva reunión.

Seat ha llegado a una situación "peligrosa", señaló el consejero de Relaciones Institucionales, Joan Saura, para quien los sindicatos deben hacer un "esfuerzo" y la matriz Volkswagen debe dejar "muy claro" que continúa apostando por Seat. Sin acuerdo, el consorcio ha dejado sin efecto su compromiso de invertir 700 millones en Martorell.

Mientras, los proveedores de Seat continúan resintiéndose de la caída de producción de su cliente. Ayer trascendió que la dirección de Industrias Plásticas Trilla, proveedora de alerones para el Ibiza y el León, y también para Ford, ha planteado cerrar la planta de Ripollet (Barcelona) y despedir a 240 trabajadores para salvar al grupo. Trilla pertenece al grupo KIO y tiene plantas en Madrid y en Zaragoza.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 6 de diciembre de 2005