Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El presidente de la Mancha exige opinar sobre el destino del agua

El presidente de Castilla-La Mancha, José María Barreda, salió ayer al paso de quienes afirman que no tiene que meterse con lo que se haga con el agua que se trasvasa a la Comunidad Valenciana y Murcia. "Tenemos el derecho y la obligación de opinar" sobre esa cuestión, sentenció. Barreda explicó que el Gobierno de Castilla-La Mancha tiene que cumplir y hacer cumplir las leyes, aunque "nuestra vocación sea cambiarlas", y recordó que la actual ley del trasvase da prioridad a la cuenca cedente y considera prioritario el consumo humano. José María Barreda dijo que "nosotros reclamamos agua sobre todo para consumo humano", mientras que en la Comunidad Valenciana y Murcia "siempre se han negado a delimitar una zona regable" como exige la ley del trasvase, el agua se utiliza para desarrollos urbanísticos y agrícolas. El presidente castellano-manchego indicó que la reforma estatutaria de su comunidad dará cobertura a la capacidad de decisión que considera debe tener la región en los organismos de gestión hidráulica para adecuar esta cuestión a las competencias exclusivas que el actual Estatuto le da ya en agricultura, medio ambiente, ordenación del territorio y urbanismo, pues "sin agua es imposible urbanizar o construir viviendas".

Por otra parte, la secretaria general del PP valenciano, Adela Pedrosa, aseguró que "Zapatero derogó el trasvase del Ebro para darle agua a Esquerra Republicana de Cataluña", tras conocer que el Gobierno había aprobado una transferencia de agua del Ebro para regar una zona desértica en Lleida. Pedrosa aseguró que Zapatero "ha vendido el agua de todos al tripartito catalán a cambio de un pacto de Estado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de diciembre de 2005