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La juez encarcela a los acusados del triple crimen de Castelldefels

Uno de los detenidos se niega a declarar y el otro se exculpa

La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Gavà (Barcelona), en funciones de guardia, acordó ayer prisión provisional sin fianza para los dos detenidos acusados de matar el pasado día 29 en Castelldefels a un matrimonio de joyeros de esta localidad y a su hijo durante un atraco al establecimiento. La juez les imputa tres delitos de homicidio y otro de robo con violencia.

Francisco Sánchez Medina, de 37 años, y su sobrino, Juan Antonio Sánchez Hernández, de 20, fueron arrestados minutos después de que, según la policía, intentaran atracar la modesta joyería Royo, en el centro de Castelldefels. Finalmente no lograron ningún botín, pero dejaron tras de sí un reguero de sangre cuando presuntamente asesinaron a machetazos a Rosa María Alonso, de 51 años, su esposo, José Luis Royo, de 53, y el hijo de ambos, Carlos Royo, de 24.

Al finalizar la comparecencia en el juzgado, el abogado de ambos detenidos, Ramón Cobas, explicó que Sánchez Medina se había acogido a su derecho constitucional a no declarar, tal y como ya hiciera ante la policía tras ser arrestado. El defensor explicó también que el otro detenido sí quiso declarar y relató que él no tuvo ninguna participación ni en el triple crimen ni en el atraco a la joyería.

Según el abogado, el sobrino explicó a la juez que no podía relatar lo ocurrido en el interior de la joyería porque cuando su tío la estaba atracando él esperaba fuera y no vio nada. Al finalizar la declaración, Sánchez Medina fue conducido a la cárcel Modelo de Barcelona y Sánchez Hernández ingresó en la prisión de jóvenes de La Trinitat.

Machete y pistola

Los hechos ocurrieron la mañana del pasado martes, cuando, según la versión policial, Sánchez Medina accedió a la joyería ataviado con un mono de trabajo y un maletín y acompañado de su sobrino. Una vez en el interior, esgrimieron un machete y una pistola de fogueo. Al parecer, la propietaria del comercio gritó presa de los nervios y alertó a su esposo y a su hijo, que se encontraban en el piso superior a la joyería.

La versión oficial asegura que, al verse sorprendidos, Sánchez Hernández golpeó al matrimonio y a su hijo haciendo uso de sus conocimientos de artes marciales y que su tío apuñaló a los tres integrantes de la familia. Los agresores fueron detenidos al cabo de unos minutos, después de ser sorprendidos por un mosso d'esquadra de paisano que transitaba por la zona y que alertó a la policía municipal de Castelldefels.

Fernando Sánchez Medina fue condenado a 24 años de cárcel por robo con homicidio cometido en el año 1987, cuando, acompañado de otras dos personas, dispararon contra un comerciante de Barcelona con una escopeta de cañones recortados y lograron un botín de 1.000 pesetas y unas zapatillas deportivas. El Periódico publicó ayer que Sánchez Medina logró la libertad en 1992 por una enfermedad incurable. Su abogado negó los hechos y el Secretario de Servicios Penitenciarios de la Generalitat, Albert Batlle, explicó que si la libertad la logró fue por "un mal diagnóstico sanitario".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de diciembre de 2005