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España renunció en 2002 a preguntar por la misión de los aviones de EE UU en tránsito

El control de las aeronaves estadounidenses se flexibilizó tras la guerra de Afganistán

El Gobierno español, presidido por José María Aznar, flexibilizó en 2002, inmediatamente después de los atentados del 11-S y la guerra de Afganistán, los controles existentes hasta entonces sobre los aviones de EE UU que sobrevuelan o hacen escala en España. El llamado Protocolo de Enmienda al Convenio de Cooperación para la Defensa instauró, por ejemplo, las autorizaciones genéricas de carácter trimestral, en lugar de las individuales caso a caso, y eliminó la necesidad de notificar "el tipo y la finalidad de la misión" de los aviones en tránsito por España.

El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, comparecerá esta tarde en el Congreso para informar sobre la escala en España de aviones fletados por la CIA que supuestamente trasladan personas detenidas ilegalmente. Este escándalo, ligado al de las llamadas cárceles secretas y entregas de detenidos a países donde se practica la tortura, se ha extendido ya por toda Europa.

El Gobierno se ha negado a que José Luis Rodríguez Zapatero contestara ayer en el pleno del Congreso una pregunta de IU sobre este tema y a que comparezcan en la Comisión de Secretos Oficiales los ministros de Interior y Defensa y el director del CNI pero, a cambio, ha ofrecido la "máxima transparencia" por parte de Moratinos.

La última modificación del convenio de Defensa con EE UU, de abril de 2002, relajó notablemente los controles sobre los tránsitos y escalas de aviones estadounidenses, pero mantuvo la obligatoriedad de presentar el correspondiente plan de vuelo, por lo que las autoridades españolas deben saber si se ha producido algún viaje directo desde España a la base de Guantánamo (Cuba), donde 500 supuestos miembros de Al Qaeda permanecen en un limbo legal.

El Ministerio de Defensa no pregunta al Pentágono qué hay dentro de los aviones que hacen escala en las bases españolas, ni controla el pasaje ni los inspecciona, pero EE UU violaría el convenio si trasladara presos en condiciones ilegales, pues éste excluye expresamente el tránsito de aviones con "pasajeros o carga que pudieran ser controvertidos para España".

Diez escalas en Mallorca

También falta por aclarar si los vuelos que investigó la Fiscalía de Baleares, 10 escalas en el aeropuerto de Son Sant Joan (Palma de Mallorca) de un B-737 y un Gulfstream, se hicieron al amparo del convenio.

El artículo 25 del tratado bilateral permite que toda aeronave que opere "por o para las Fuerzas Armadas de los EE UU" pueda utilizar "cualquier aeropuerto español, solicitando autorización a través del Comité Permanente hispano-americano con una antelación de 48 horas". La exigencia de "notificación previa del tipo y finalidad de la misión" se eliminó en la reforma de 2002.

El Comité Permanente autorizó 1.682 escalas de aviones estadounidenses en Son Sant Joan en los últimos siete años. El récord se alcanzó en 2002, con 373 escalas, que se redujeron a sólo 138 el año pasado.

Según los expertos consultados, si los supuestos vuelos de la CIA no se acogieron al tratado bilateral, el régimen aplicable sería el Convenio de Chicago de 1944. Pero en este caso, agregan, podrían incurrir también en ilegalidad, pues dicho convenio excluye expresamente las aeronaves de Estado y compromete a los países firmantes a no realizar un "uso indebido de la aviación civil".

El Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de un alto cargo, José Pons, pidió explicaciones a la Embajada de EE UU en Madrid en marzo pasado, cuando se difundieron las primeras noticias. La respuesta fue la misma que el embajador estadounidense Eduardo Aguirre reiteró ayer. El diplomático aseguró "categóricamente" que "las leyes españolas no han sido violadas", aunque eludió dar detalles, "porque puede resultar en perjuicio de las operaciones".

La investigación de Baleares no halló indicios de delito, pero sí datos sospechosos -como el hecho de que la mayoría de los tripulantes de los aviones tuvieran rango diplomático- que llevaron a la Fiscalía General del Estado a trasladar su preocupación al Centro Nacional de Inteligencia, que realizó una gestión directa ante la CIA.

La investigación tropieza con múltiples dificultades; entre otras, el continuo cambio de matrículas. Por ejemplo, el B-737 que hizo escala en Mallorca en enero de 2005 con matrícula N4476S era el mismo que paró cuatro veces entre enero y marzo de 2004 con matrícula N313P.

La investigación de la Fiscalía sólo abarca hasta enero de este año. Sin embargo, el Diario de Mallorca aseguró ayer que un avión CN-235 de fabricación española y vinculado a la CIA, con matrícula N168D, hizo escala en Son Sant Joan el pasado 22 de julio, procedente de Herat (Afganistán), y volvió el 12 de agosto desde Amán (Jordania).

Según el diario islandés Morgunbladid, otro o el mismo CN-235, pero con matrícula N196D, hizo escala en Reykjavik el pasado día 16 en un vuelo para la CIA procedente de Escocia y rumbo a Canadá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de noviembre de 2005