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Barcelona se quedará sin el tren directo hasta el aeropuerto por las obras del AVE

La Generalitat exige a Renfe que establezca un servicio de autobús compensatorioUn autobús enlazará el centro de El Prat con el aeropuerto

Ir en transporte público al aeropuerto era difícil hasta ahora, con sólo un tren cada media hora. Pues dentro de unos días será peor: ni siquiera eso. Las obras del AVE imponen restricciones en la línea que va hasta El Prat y la solución ha sido cancelar la línea directa. Quien quiera llegar desde Barcelona al aeropuerto en tren deberá ir El Prat, bajar con las maletas y tomar un tren lanzadera desde El Prat hasta las instalaciones aeroportuarias. Para acabar de redondear las facilidades, AENA ha decidido suprimir la pasarela que llevaba de la estación a la terminal.

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Faltan dos semanas para que Renfe, debido a las obras del AVE, interrumpa el tramo de la red de Cercanías de la línea C-1 que comunica la estación de Sants con el aeropuerto de El Prat. Pese a ello, ni Renfe, ni Adif (empresa propietaria de las vías y que realiza las obras), ni la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) han concretado cuál será la oferta de transporte público que sustituirá al tren en este trayecto, que tienen unos 15.000 pasajeros diarios.

Las medidas provisionales se mantendrán por lo menos durante un año y medio, y no suponen la cancelación del Aerobus, un servicio privado que va desde el centro de Barcelona hasta el aeropuerto y que seguirá funcionando con la misma regularidad que hasta ahora.

Hay detalles decididos, pero queda aún la firma del acuerdo definitivo por las partes.

La primera decisión ha sido que la línea C-2 reemplace a la C-1 en el recorrido entre Sants y la estación del municipio de El Prat, desde la cual los usuarios deberán hacer trasbordo para acceder a otro tren que los llevará a las instalaciones aeroportuarias, solución que es considerada insuficiente por el Ayuntamiento de Barcelona y el Gobierno catalán. El segundo, a través del secretario de Movilidad, Manel Nadal, ha dirigido una carta al Ministerio de Fomento en la que exige que Adif instale autobuses directos desde Sants hasta el aeropuerto.

Adif (empresa surgida de la división de Renfe), no obstante, no tiene claro el asunto ya que, explicó un portavoz, quien mueve los trenes es Renfe.

La empresa ferroviaria reconoció ayer estar trabajando en el asunto, aunque sin capacidad para anunciar la solución definitiva, dos años después de que se supiera que se iban a hacer las obras que exigen el corte del tren.

Un autobús tiene inconvenientes. Para empezar, el tráfico. Tiene que realizar un trayecto, por la Gran Via, plagado de obras que van para tan largo como las de AVE. El tren, salvo averías, tiene vía libre para cumplir el horario. El autobús depende de que encuentre la carretera libre. Además, la capacidad de un tren es más de 20 veces la de un autobús, por lo que hacen falta muchos autobuses, que contribuirán a colapsar una vía ya llena a no pocas horas.

Y pese a ello, el autobús tiene ventajas sobre el tren, porque el barcelonés que quiera ir en tren o los turistas que pretendan ir hasta el aeropuerto desde Barcelona con el Cercanías, que representan el 60% del pasaje ferroviario, tendrán que cargar las maletas hasta Sants y al tren. En El Prat, bajarlas hasta otro tren, y cuando lleguen a la estación del aeropuerto, no habrán terminado sus pesares, porque las obras coinciden con la supresión de la pasarela que va desde la estación hasta las terminales, en la que hay cintas transportadoras. De modo que no podrán utilizarlas.Esta decisión no es cosa de Renfe, sino de AENA (Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea), que tiene previsto anular provisionalmente a partir del día 29 la pasarela que conecta la estación de cercanías del aeropuerto con las terminales, debido a las obras de construcción del edificio de conexión entre la A y B, justo en el punto donde desemboca el paso elevado.

Entre la estación y las terminales hay una amplia zona de aparcamientos, además de dos carreteras con un tráfico más que denso. Recorrer el trecho a pie es mucho más que complicado si se llevan maletas pesadas. Para paliar el cierre de la pasarela, el aeropuerto de El Prat ha decidido poner en funcionamiento un servicio de autobús entre la estación y la terminal B, que se halla entre la A (vuelos internacionales con pasaporte) y la C (dedicada al puente aéreo). En principio, pese a que el autobús deberá pasar por delante de las tres terminales, sólo está previsto que pare en una, de modo que los pasajeros tendrán que ir andando hasta las otras, recorriendo distancias que van desde 500 metros hasta un kilómetro, habitualmente con maletas.

Estos autobuses funcionarán durante el tiempo que permanezca inactiva la pasarela, alrededor de dos meses. Los autobuses serán gratuitos y estarán identificados y funcionarán entre las 6.00 y las 22.30 horas.

Una de las críticas de los municipios afectados es que Renfe aún no haya concretado cómo se cortará la línea C-1 en El Prat, algo que desde hace dos años se sabía necesario para poder iniciar las obras del AVE en la población. Pese a las reclamaciones que ha realizado el Ayuntamiento de El Prat, que ha solicitado que se asegure la oferta de transporte público, ésta todavía no se ha llegado a establecer.

Hacer dos semanas, el pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad una moción en la que recordó la necesidad de "una gestión eficiente" de los accesos al aeropuerto y en los desplazamientos internos, teniendo en cuenta que durante el año se realizan 36 millones de viajes a las instalaciones, en las que además trabajan unas 12.000 personas. Provisionalmente, se habilitará un autobús entre la estación y el aeropuerto.

La Autoridad del Transporte Metropolitano explicó ayer que el pasado mes de julio se creó una comisión para estudiar el asunto. La misma fuente añadió que no podía explicar aún la solución adoptada. El Ayuntamiento de Barcelona, a través de su primer teniente de alcalde, Xavier Casas, reclamó ayer una solución estable y sugirió que, si hay que suprimir algún autobús, se haga antes con el de El Prat que con el que parta de Sants.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de noviembre de 2005