McCain mantiene el reto a la Casa Blanca e insiste en prohibir la tortura

Bush amenaza con vetar la iniciativa del senador republicano

El republicano John McCain, que logró que el Senado respaldara hace un mes su propuesta de prohibición del uso de la tortura -que será ley si la Cámara de Representantes la aprueba-, defiende su posición contra la amenaza de la Casa Blanca de eliminar o modificar la propuesta. "Libramos dos guerras al mismo tiempo: la militar, en Irak, y la de la opinión pública, en todo el mundo. Y tenemos que garantizar que nosotros estamos en contra de la tortura", dijo el domingo en la CBS.

McCain, torturado cuando fue prisionero en Vietnam, confía en llegar a un acuerdo. La Casa Blanca lleva a cabo una intensa campaña para suavizar la medida y que no afecte a la CIA, y ha amenazado con vetar la ley en caso contrario, porque entiende que las restricciones a la hora de conseguir información pueden estorbar la capacidad de evitar un posible atentado. McCain cree que "los terroristas son la quintaesencia del mal", pero "no se trata de ellos, se trata de nosotros. Estamos en una batalla por las cosas en las que creemos y que defendemos. Y una de ellas es los derechos humanos, independientemente de lo terribles que puedan ser nuestros adversarios".

El senador, que aspiró a la presidencia hace cinco años y cuya candidatura en 2008 es una posibilidad que cobra peso, no quiso desmarcarse del Gobierno en la polémica sobre la información que justificó la guerra: "Creo que es una mentira decir que el presidente mintió a los estadounidenses", señaló. "A los analistas que desfilaron ante la comisión que investigó si se habían manipulado los datos del espionaje les pregunté: '¿Recibieron presiones para cambiar los análisis que hacían de la situación?'. Y todos me dijeron que no. Todo el mundo -rusos, franceses, israelíes- llegó a la conclusión de que Sadam tenía armas de destrucción masiva".

Por otra parte, el portavoz del Pentágono, Lawrence DiRita, dijo ayer que se mantiene para el próximo viernes el juicio en comisión militar especial de David Hicks, el "talibán australiano", a pesar de que hace una semana el Tribunal Supremo aceptó deliberar sobre la constitucionalidad de estas comisiones, creadas después del 11-S. "Si se nos dice que no sigamos adelante, no seguiremos", añadió DiRita. Hicks fue detenido en Afganistán hace cuatro años y, según el portavoz, el Gobierno australiano está de acuerdo en que sea sometido al proceso especial de la comisión. El Pentágono se apoya en la decisión del Tribunal de Apelaciones de Washington, que en julio falló a favor de la autoridad presidencial para juzgar a los detenidos acusados de terrorismo en comisiones militares. Los abogados de Hicks han solicitado un aplazamiento hasta conocer la decisión del Supremo.

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