Reportaje:

El gasoducto bordeará Cabo de Gata

Medio Ambiente fuerza cambios en el trazado de la conducción del gas argelino para suavizar su impacto en Almería

Los 8.000 millones de metros cúbicos de gas natural que saldrán cada año desde el yacimiento argelino de Hassi R'Mel hacia la red española bordearán el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar (Almería) sin afectar a su área de protección, ni terrestre ni marina. La Consejería de Medio Ambiente ha forzado cambios en el trazado propuesto por la sociedad Medgaz, promotora del gasoducto, para rebajar el impacto que la obra tendrá en espacios naturales de Almería, por donde la tubería recorre unos 120 kilómetros. La conducción, no obstante, afectará a 15 hectáreas de hábitats naturales en dos Lugares de Interés Comunitario (Sierra Alhamilla y Sierra de Cabrera-Bédar) para los que la Administración andaluza reclamará una serie de medidas compensatorias.

El tubo irá sumergido a una profundidad máxima de 2.160 metros en el mar de Alborán
La obra afectará a 15 hectáreas de Lugares de Interés Comunitario en dos sierras
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En su proyecto, Medgaz barajó inicialmente cuatro alternativas para la entrada del gasoducto en Almería: Carboneras, rambla de los Morales, rambla del Agua y El Toyo. A petición de la Consejería de Medio Ambiente, la empresa presentó distintas opciones al oeste del Toyo II que no discurrían por el parque natural. Finalmente, tras varias reuniones que comenzaron en julio de 2004, el punto de entrada será por la playa del Perdigal, al oeste del parque, entre la barriada de Retamar y Almería capital, según la directora general de la Red de Espacios Naturales Protegidos de Andalucía (RENPA), Rosario Pintos.

El trazado del gasoducto no será definitivo hasta que no supere la fase de información pública, que depende del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, y reciba la declaración de impacto ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, pero la propuesta defendida por la Junta de Andalucía tiene visos de ser la que finalmente reciba luz verde, teniendo en cuenta que su parecer condicionará la declaración de impacto ambiental. "El Ministerio va a asumir lo que nosotros hemos considerado como el menos impactante de los trazados", indicó Pintos.

La directora general de la RENPA elogió el procedimiento empleado, que permite "ver primero que pegas puede tener el proyecto para tratar de solucionarlo". "Si vemos que el promotor no se ajusta en el proyecto, tendríamos que incluir las medidas compensatorias en las alegaciones", aclaró.

Al ser declarado en junio pasado como un proyecto "prioritario" por Industria, Medgaz confía en tramitar los permisos administrativos necesarios con la celeridad suficiente para comenzar las obras en el segundo semestre de 2006. Por esta razón, la empresa se está reuniendo con las administraciones con competencias ambientales para consensuar las medidas y el proyecto antes de que salga a información pública.

El trazado bendecido por la Consejería de Medio Ambiente elude también la franja marina protegida en el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar al desviar la entrada del gasoducto en tierra hacia el oeste. No obstante, para reparar las afecciones ambientales en Sierra Alhamilla y Sierra de Cabrera, los dos Lugares de Interés Comunitario que cruzará, la empresa tendrá que ejecutar medidas compensatorias como la restauración de hábitats de encinas y zyziphus, unos matorrales arborescentes protegidos por la UE.

La recuperación de la vegetación en la zona donde se ejecuten las obras tardará, según Rosario Pintos, entre 10 y 20 años, de ahí que Medio Ambiente reclame actuaciones de reposición de plantas como recolección de semillas para su futura reimplantación. Pintos también citó otras medidas compensatorias necesarias para rebajar el impacto del proyecto como reforestaciones, tratamientos selvícolas, actuaciones hidrológicas o medidas para proteger a la población de tortuga mora de Sierra Cabrera-Bédar.

Medgaz es una sociedad formada por siete empresas. La petrolera española Cepsa y la argelina Sonatrach, con un 20% cada una, son los socios mayoritarios, mientras que las restantes (Total, BP, Gaz de France, Iberdrola y Endesa) disponen de un 12% cada una. La inversión estimada para construir este gasoducto de 200 kilómetros es de 630 millones. Con esta conducción, el gas natural argelino dispondrá de una salida hacia Europa alternativa a la actual, que obliga a pagar un peaje a Marruecos, ya que el tubo transporta el gas desde el yacimiento de Hassi R'Mel hasta el Estrecho de Gibraltar a través de suelo marroquí. El proyecto ha recibido fondos de la UE por su importancia estratégica para el suministro de energía que, de cumplirse las expectativas del consorcio, estará disponible en 2009.

El tubo, que cruzará el Mediterráneo desde Beni Saf hasta Almería, obligará a realizar una ambiciosa obra de ingeniería submarina, ya que irá sumergido a una profundidad máxima en algunos tramos de 2.160 metros, superior al gasoducto Blue Stream, que une Rusia con Turquía a través del mar Negro. En España se conectará a la red gasística Almería-Albacete.

Sobre la firma

Tereixa Constenla

Corresponsal de EL PAÍS en Lisboa desde julio de 2021. En los últimos años ha sido jefa de sección en Cultura, redactora en Babelia y reportera en Andalucía. Es autora del libro 'Cuaderno de urgencias'.

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