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ESCÁNDALO EN NACIONES UNIDAS

La auditoría señala que una firma española pagó un millón de dólares

El informe vincula la venta de 10 millones de barriles con el "Spanish People's Party"

El informe sobre los sobornos al régimen de Sadam Husein por el programa Petróleo por Alimentos tiene en el capítulo español como protagonista a la empresa Lubna. Entre 2000 y 2001 pagó un millón de dólares. La auditoría señala que Javier Robert, supuesto miembro del Spanish People's Party (en teoría, el Partido Popular) recibió 10 millones de barriles que derivó a empresas extranjeras que regalaron otros 18 millones de dólares a la dictadura iraquí.

Basem Qaquish, el dueño de Lubna, negó ayer tal soborno, pero sí confirmó que había tenido tiempo atrás como socio en otra firma suya a José Félix González Noriega, miembro de la Fundación Humanismo y Democracia, ligada al PP. El informe también menciona a "Javier Robert" como receptor de casi diez millones de barriles de crudo iraquí durante el embargo iraquí.

Meses atrás, varios medios periodísticos difundieron que Javier Robert era Javier Rupérez, presidente de dicha fundación democristiana. Fuentes cercanas a este diplomático, que fue embajador de España ante la ONU y hoy está al frente del comité antiterrorista de Naciones Unidas, reiteraron ayer su tajante desmentido a tal vinculación. Esquerra Republicana (ERC) pidió esclarecer este extremo. El portavoz parlamentario de dicha formación, Joan Tardá, retó al líder del PP, Mariano Rajoy, a que "dé la cara y confirme o desmienta la implicación de destacados miembros de su partido en la trama corrupta".

Javier Robert es citado en documentos del SOMO (Ministerio iraquí del petróleo en la época de Sadam Husein) como receptor de cupos de petróleo que acabarían en manos de empresas como Mero Energy (Suiza), Amposta (España) Alcon Petroleum (Liechtensein) y Aredio Petroleum (Francia) o Fenar (Liechstensein).

Algunas de estas firmas se hallan entre las que supuestamente pagaron elevados sobornos al régimen iraquí, según la investigación encargada por la ONU. Alcon, según esa investigación, pagó 14 millones de dólares entre 2001 y 2002. Aredio aportó a los jerarcas iraquíes 3,3 millones. Fenar Petroleum les brindó 621.000 dólares. Pese a estar radicadas en países distintos, todas ellas depositaron los supuestos sobornos en el mismo banco jordano en beneficio del SOMO a través de un mismo depositario, denominado Salim Ahmad.

Tanto Fenar como y Alcon fueron creadas en 1999 y 2000 por un grupo radicado en Europa y Caribe. En la tabla de firmas autoras de sobornos no figuran ni Amposta ni Mero. Según el informe de la ONU, Robert actuó junto con otra persona llamada Ali Ballout en el contrato de Amposta, valorado en 23 millones de dólares En el caso de Aredio, intervino también una denominada Asociación de Amistad Francoiraquí.

Robert es una pieza más dentro de un amplio listado de intermediarios a los que Sadam concedió cupos de petróleo a cambio de comisiones en algunos casos. La ONU ha pedido por ello explicaciones a diversos políticos, pero en ese terreno no aparece referencia alguna a Rupérez.

Fuentes cercanas a Rupérez aseguran que cuando en 2004 fue relacionado con el Javier Robert citado en los documentos de SOMO en diversos medios periodísticos ya rechazó tal aseveración. Por otro lado, Gustavo de Arístegui, portavoz popular en la comisión de Exteriores del Congreso de los Diputados, se mostró ayer favorable a que se investigue todo posible pago ilegal en relación con los contratos del crudo iraquí. "Si hay personas que se han beneficiado ilegalmente a base de sobornos, eso tiene un coste legal, jurídico y penal".

Qaquish alega que lograba cupos de petróleo que luego revendía a grandes empresas. Los datos de su empresa avalan que gastaba tanto como ingresaba: en 2002, el mejor año de la firma, ingresó diez millones de euros y gastó otro tanto. Y todo ello con media docena de empleados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 29 de octubre de 2005