El arzobispo de Granada ordenó por escrito la paralización del libro sobre la Catedral

El abogado de los profesores encargados del trabajo desmiente al Arzobispado

El Arzobispado de Granada ha negado cualquier responsabilidad en la paralización del libro sobre la Catedral encargado a 35 catedráticos y profesores de 7 universidades españolas. Los autores han denunciado, incluso, presiones del prelado, al que demandarán por daños y perjuicios. A pesar del desmentido oficial, los documentos aportados ayer a este diario por el letrado de los profesores, Ignacio Valenzuela, demuestran que monseñor Martínez sí ordenó la paralización de la publicación, y desmienten las explicaciones dadas en su comunicado por el arzobispado.

Aunque en la nota pública emitida por el Arzobispado de Granada se asegura que esta institución ha cumplido con sus obligaciones y que la responsabilidad en la dilación de la salida del libro es de su coordinador, las cartas firmadas por el prelado expresan todo lo contrario, dijo el letrado.

En la misma nota oficial se asegura que en 2002 se encargaron dos libros distintos. Sobre el objeto de la polémica, se afirma que se diseñó como "libro teológico-pastoral". El abogado de los 35 autores, Ignacio Valenzuela, del bufete Hispacolem, aportó ayer documentos oficiales firmados por el arzobispo, Javier Martínez; y por el deán de la Catedral, Sebastián Sánchez, en los que se demuestra que el Arzobispado "dice cosas en la nota, que no se ajustan a la realidad", explicó el letrado.

En uno de esos documentos, firmado por monseñor Javier Martínez, el arzobispo se dirige al coordinador así: "Te repito que has de detener inmediatamente la publicación del libro hasta que yo dé autorización para ella e indique cómo ha de hacerse". En otro párrafo dice: "a su debido tiempo os comunicaré mi decisión acerca de su publicación y el modo de llevarla a cabo". Antes de terminar la misiva, firmada el 27 de agosto de 2004, monseñor añade: "El libro se publicará en su día, si Dios quiere, y de la manera que sea mejor para la Iglesia". El abogado asegura que "el arzobispo no tiene legitimación jurídica para ordenar todo esto".

Según las explicaciones del letrado, "fue monseñor Martínez el que ordenó la paralización del libro; fue el arzobispo el que dijo a los autores que esa era una decisión suya; y fue él quien desposeyó al coordinador de cualquier responsabilidad, por lo que ahora no puede atribuírsela".

De hecho, explicó, "el arzobispo pidió a CajaSur, en cuya imprenta está paralizada la edición, los originales de los distintos autores y la entidad cordobesa se negó a entregárselos". El letrado asegura que nadie puede obligar a los autores a renunciar a su derecho de propiedad intelectual sobre lo que se entiende como "una obra en colaboración", distinta jurídicamente a una "obra colectiva".

El libro en cuestión fue encargado a finales del año 2000, sin que en ese momento existiese ningún otro proyecto paralelo. La nota oficial del Arzobispado dice: "En el año 2002 el Sr. Arzobispo y el Cabildo catedralicio de Granada encargaron a dos coordinadores distintos dos libros sobre la Catedral de Granada, uno de carácter histórico y artístico; y otro, de contenido teológico y pastoral". El letrado asegura que "nada de lo que se asegura en esta frase es cierto".

Tampoco lo es, según sus datos comprobados, el otro extremo de la nota que dice: "La Iglesia ha cumplido exquisitamente con las obligaciones que le correspondían en dicho encargo y las cumplirá siempre".

El encargo se realizó, según las Actas Capitulares de la Catedral en poder del letrado, a finales de 2000. El coordinador nombrado por el arzobispo escogió a su vez a distintos coordinares de área que se pusieron directamente en contacto con todos los autores. Los 35 catedráticos y profesores recibieron la responsabilidad por escrito en los primeros meses de 2001, según se acredita en los documentos aportados por el abogado y que, también echan por tierra las afirmaciones de la nota oficial. Los autores han denunciado "presiones manifiestas" del prelado granadino.

El libro tendría que haber visto la luz en noviembre de 2004. Según el abogado, sus representados no han recibido ninguna explicación del Arzobispo, a pesar de habérsela solicitado por escrito.

Además, Javier Valenzuela, explicó que la actuación del prelado granadino ha supuesto "importante perjuicios para los profesores e investigadores". "No han recibido ninguna compensación económica por ese trabajo y se les está causando un grave perjuicio en todos los sentidos, económico, profesional y personal", dijo el letrado.

El abogado explicó que los autores han dejado de realizar trabajos de investigación en sus universidades, lo que "les causa un perjuicio muy grave". También dijo que "se ha realizado un trabajo que, posiblemente, no va a ver la luz, después de que tendría que haber salido hace un año, con el consiguiente perjuicio académico que eso les reporta". Algunos de los profesores han dedicado al libro dos años de intenso trabajo. Varios de ellos, según el letrado, habían planificado su trabajo de tal forma que les sirviese para completar tramos de investigación, necesarios para conseguir méritos, ascensos y mejoras salariales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 11 de octubre de 2005.

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