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El FMI eleva medio punto, hasta al 3,2%, el crecimiento español este año

La previsión para la zona euro cae cuatro décimas, al 1,2%, y se mantiene en el 4,3% la mundial

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha elevado un 0,5%, hasta el 3,2%, la previsión de crecimiento de la economía española en 2005 respecto de su último pronóstico de abril. Esta fuerte corrección al alza es una de las pocas excepciones en la zona euro, cuya economía crecerá un 1,2%, cuatro décimas menos de lo previsto. El Fondo define la economía española como un "modelo desequilibrado", pero vaticinan un descenso del desempleo hasta el 8% en 2006. La previsión para la economía mundial se mantiene en el 4,3% en 2005 y baja una décima, también al 4,3%, en 2006.

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El informe bianual Perspectiva Económica Mundial, difundido ayer, mantiene, salvo ligeros retoques, la previsión general de crecimiento económico avanzada el pasado mes de abril. Sin embargo, enfatiza los riesgos que amenazan la continuidad del crecimiento. "Entre ellos, la dependencia excesiva de la demanda global respecto al consumo, especialmente en Estados Unidos; los elevados precios de los activos, particularmente los de la vivienda. Y los elevados y volátiles precios del petróleo. Los riesgos a la baja de nuestras previsiones, pues, han aumentado", explicó ayer el director de Investigación del FMI, Raghuram Rajan.

El informe recorta la previsión de crecimiento de Estados Unidos, en 2005 y 2006, al 3,5% y 3,3%, respectivamente, y mejora la de Japón, que se expandirá a tasas del 2% en ambos ejercicios.

Pero la economía de la zona euro sigue siendo una de las piedras inconmovibles en el camino hacia una recuperación económica más homogénea. "El área del euro sigue decepcionando. Nuestra proyección de crecimiento se ha ajustado a la baja hasta el 1,2% en 2005 y el 1,8% para 2006. El problema sigue siendo la débil demanda interior. Los ciudadanos europeos no parecen estar convencidos de que la dura medicina de las reformas estructurales curará la enfermedad que afecta a la mayor parte del continente", explicó Rajan. El FMI recorta en su informe la previsión de crecimiento de Alemania, Francia, Italia y el Reino Unido.

España, por su parte, es una de las estridentes excepciones en zona euro. El FMI ha ajustado su propia previsión de crecimiento al alza para 2005 hasta el 3,2%. Son cinco décimas más que en el pronóstico anterior, aunque aún se sitúa una décima por debajo de la previsión del Gobierno español (3,3%). Esta corrección al alza sólo la comparte España con otros tres grandes países cuyas economías sufren ajustes positivos en la previsión del FMI: Japón, China e India. Estos dos últimos crecerán un 8,2% y un 6,3%, respectivamente, en 2005.

Pero el FMI mantiene intacta su preocupación por lo que define como una economía mundial basada en el precio de los activos: mercado de acciones e inmobiliario. "Los precios del mercado de la vivienda parecen ignorar la ley de la gravedad", explicó Rajan al subrayar los riesgos de una caída de precios como resultado de una combinación de encarecimiento del petróleo y elevación de los tipos de interés. El otro gran motivo de cautela es el agravamiento de los desequilibrios mundiales: el déficit de la balanza por cuenta corriente de Estados Unidos y otros países.

Motivos de preocupación

Según estas obsesiones, el caso de la economía española entra en el manual de texto del FMI. "España, en cierto sentido, es un ejemplo de esos países que experimentan un boom de la vivienda y déficit por cuenta corriente. Hay, ciertamente, razón para alguna preocupación, pero, por otra parte, se debe también ver esto como parte de un proceso de crecimiento que ha sido tremendo en España y de reformas que han tenido lugar durante tiempo para que España goce de una buena situación", explicó ayer Rajan.

David Robinson, segundo de Rajan en el departamento de Investigación y el hombre que lleva la situación de cada país, fue un poco más explícito. "El modelo desequilibrado de crecimiento que vemos y la erosión de la competitividad es algo para preocuparse. Pienso que una respuesta política adecuada que está en curso es mejorar la productividad y competitividad. Creo que el Plan de Dinamización que las autoridades han puesto en práctica es especialmente importante al respecto. Obviamente, cuando no tienes tu propia política monetaria y de cambios, uno necesita seguir de cerca la competitividad interior", matizó.

El FMI vaticina que la tasa de paro (ahora en el 9,33% de la población activa) caerá en España durante 2005 al 9,1%, y en 2006, al 8%.

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