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Reportaje:

De la trinidad a la bicefalia

En Inditex, el nuevo consejero delegado, Pablo Isla, tendrá poderes limitados. Amancio Ortega controlará el área comercial y de producto

Inditex, que durante años funcionó como una trinidad -Amancio Ortega, José María Castellano y Juan Carlos Rodríguez Cebrián-, se prepara estos días para actuar bajo un modelo bicéfalo. Mientras que el nuevo consejero delegado, Pablo Isla, 41 años, llegado de Altadis, se ocupará de las áreas corporativas, Amancio Ortega, 69 años, fundador y presidente ejecutivo, mantendrá un estrecho control sobre las cadenas del grupo y la política comercial y de producto.

El nuevo esquema es muy típico de las empresas de moda, en las que suele haber un reparto entre el creador de producto y el gestor

La reciente reorganización llevada a cabo por Isla, su primera gran tarea tras su llegada en junio a Inditex, y que supuso la creación de siete direcciones generales, se limitó a las áreas corporativas, antes bajo el mando de José María Castellano, y a parte de las áreas operativas generales, que en su día estuvieron bajo el mando del único director general, Juan Carlos Rodríguez Cebrián.

En síntesis, lo que hizo el nuevo consejero delegado fue convertir en direcciones generales las cuatro áreas operativas de conjunto que dirigía Cebrián. En dos de ellas, Expansión y Logística, mantuvo a sus anteriores responsables, Ramón Reñón y Lorena Alba, ejecutivos de la casa. En otras dos, Sistemas y Recursos Humanos, optó por sustituir a sus titulares, también de la casa. En la primera (considerada durante años el orgullo de la empresa) cambió a Xan Salgado por Gabriel Moneo, llegado del Banco Popular, en el que trabajó Isla hace años. En la segunda, cambio a Jesús Vega por José María Druet, llegado de Hannover Internacional.

Isla, que se hizo también con todas las funciones de Castellano (que posiblemente se marchará de la empresa en un futuro no muy lejano), optó por convertir dos de las áreas antes supervisadas por este en direcciones generales; Finanzas y Comunicación. En la primera mantuvo a Borja de la Cierva. En la segunda se decantó por su hombre de comunicación en Altadis, Jesús Echevarría. Creó por último una séptima dirección general (la única realmente nueva), Internacional, en la que colocó el número dos con Cebrián, Agustín García-Poveda, traído en su día de Carrefour.

Las fuentes consultadas reconocen que la reorganización de Isla no ha sido tan ambiciosa como se preveía. El nuevo consejero delegado tuvo que consensuar los cambios con Ortega. El fundador y presidente ejecutivo mantendrá su control sobre las áreas comerciales y de producto. Pese a que las cadenas -Zara, Massimo Dutti, Pull and Bear...- dependerán orgánicamente de Isla, sus responsables -que han conservado sus puestos- reportarán a Ortega. Éste mantendrá bajo su égida las decisiones de producto -sobre todo en Zara-, localización de tiendas, creación de nuevas cadenas o política de marca. Ortega -"con un gran olfato comercial", según sus colaboradores- siempre ha cuidado estas áreas. En tiempos de Cebrián delegaba, sin embargo, parte de la responsabilidad en ese ejecutivo, sobrino suyo.

Reparto de papeles

El nuevo esquema es muy típico de las empresas de moda, en las que suele haber un reparto entre el creador de producto, con visión comercial, y el administrador, ducho en las técnicas financieras y de gestión que le garanticen el éxito al primero. Esta bicefalia le obligará, de todos modos, al nuevo consejero delegado a ejercitar una gran capacidad de cohabitación con el fundador. La reserva de los temas comerciales para el presidente le restará margen de actuación en un tema decisivo, sobre todo en una empresa de moda, en el que basta un fallo en la preparación de las colecciones para que las ventas de un producto bajen, como ocurrió el segundo trimestre con la línea de punto para mujer. Las fuentes consultadas subrayan que Isla era muy consciente de esta particularidad de las empresas del sector, antes de dejar Altadis.

Lo que se espera de él, según las fuentes consultadas, es que prepare la organización para la creciente complejidad del grupo. Inditex, con 2.334 tiendas en el primer trimestre, superará las 2.600 a finales de año y se espera que alcance las 4.000 en 2010. Otro problema que tendrá que acometer Isla es la reactivación del título Inditex, anémico en los últimos meses.

Isla, que fue elegido por su experiencia en temas internacionales y logísticos, y su juventud, ya demostró su capacidad de convivencia -y supervivencia- en un esquema de poder bicéfalo, el de Altadis. Resultado de la fusión entre Tabacalera y la francesa Seita, la tabacalera funciona con una estructura dual, con dos copresidentes y un reparto de actividades entre la sede española (logística y puros) y la francesa (cigarrillos).

Los analistas tienen una elevada valoración de Pablo Isla como ejecutivo. Se le atribuye una preparación y unas cualidades excepcionales y un carácter amable, prudente y conciliador. Pese a los escozores que siempre produce la llegada de un consejero delegado externo y a la incertidumbre que generan los cambios que ello significa, las fuentes consultadas afirman que ha sido muy bien recibido en Arteixo entre otras razones porque su actitud cuadra con la cultura de la casa.

De 'mantener' a 'comprar'

La marcha de Inditex en Bolsa no es para echar cohetes, aunque mantiene buenas expectativas. Esta semana, junto con Iberia y Abertis, ha sido excluida del Dow Jones STOXX Sustainability Index, la lista paneuropea, mientras que otras dos sociedades españolas, BBVA y Red Eléctrica de España, han entrado.

A esta lista pertenecen, además de estas dos nuevas adhesiones, otras seis compañías españolas: SCH, Endesa, Gas Natural, Grupo Ferrovial, Iberdrola y Telefónica.

Entre las 29 empresas eliminadas este año destacan las francesas L'Oreal y Renault; las alemanas Lufthansa y Volkswagen, además de tres compañías británicas: British Airways, Vodafone y los hoteles Intercontinental.

En cuanto a las adhesiones, además de las dos españolas, compañías como Air France-KLM (Francia), Total (Francia), Daimlerchrysler (Alemania), Enel (Italia), Heineken (Países Bajos), Ericsson (Suiza) o Tesco (Reino Unido) han sido incluidas en la lista paneuropea.

Pero los analistas de Deutsche Bank han decidido elevar el precio objetivo que mantienen para Inditex de 25 a 26,5 puntos. Este nivel supone dar un potencial a la acción del 13,1% frente a los niveles actuales. El banco de inversión ha elevado también su recomendación para la compañía de mantener a comprar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de septiembre de 2005

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