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Reportaje:

Alonso apunta a Brasil

El español tendrá un coche mejorado en la carrera en la que podría proclamarse campeón de la F-1

Fernando Alonso se entrenará durante esta semana en Monza, sede del próximo Gran Premio de Italia, el 4 de septiembre, y pista en la que está permitido rodar antes de la carrera, para después viajar a Moscú y participar en una de las exhibiciones de Renault.

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No tiene ninguna posibilidad de proclamarse campeón mundial de la fórmula 1 en el trazado italiano. Podría alcanzar el título a la semana siguiente, el día 11, en Spa-Francorchamps (Bélgica), siempre que sume siete puntos más que el finlandés Kimi Raikkonen entre ambas citas. Aparentemente, una posibilidad muy difícil. En cambio, el 25 de septiembre, en Interlagos, es una fecha subrayada en rojo en la agenda del español. Alonso sucedería como número uno al alemán Michael Schumacher si sumase 27 puntos desde Monza hasta Brasil, la antepenúltima carrera del calendario, anterior a las de Japón y China.

Alonso y Renault tienen el punto de mira puesto en Interlagos no sólo por la posibilidad de conquistar allí el título de pilotos, sino porque es el escenario en el que la marca francesa estrenará un monoplaza mejorado. "Necesitamos más velocidad y en Brasil dispondremos ya de un coche más competitivo", anuncia Flavio Briatore, director general, que prefiere no revelar si las variaciones en aerodinámica serán más importantes que las del motor.

A Renault, mientras tanto, no le queda más remedio, tanto en Italia como en Bélgica, que estar a la expectativa de McLaren, el bólido más rápido del momento, y de BAR-Honda, que progresa a medida que avanza el calendario.

Pat Symonds, el director ejecutivo de ingenieria de Renault, advierte, en cualquier caso, que "la mejor defensa es un buen ataque" y, por tanto, no piensan ser contemplativos en Monza y Spa. "En Hungría aprendimos la lección de que siempre hay que presentar batalla a McLaren", prosigue Symonds; "lo pusimos en práctica en Turquía y funcionó. El colombiano Juan Pablo Montoya se sintió muy presionado y cometió un error que aprovechó Alonso".

Symonds precisa, sin embargo, que en Renault hay cierta preocupación "por el ritmo de los McLaren". "El domingo pasado tuvimos un buen equilibrio en los coches y no hubo problemas concretos", señala, "y, sin embargo, hubo una diferencia de ocho décimas respecto a la vuelta rápida de Montoya con cargas similares de fuel. No sabemos por qué, pero el rendimiento no fue demasiado bueno".

Aunque McLaren ha tomado la delantera, las peculiaridades de los circuitos que aguardan a los pilotos hasta final de año no ayudan a los pronósticos. "Monza es una prueba diferente a todas las demás", precisa Symonds; "allí, en un circuito muy rápido, hemos hecho grandes carreras sin una máquina poderosa". Y la climatología, generalmente muy variable, puede condicionar las carreras de Spa, escenario en el que Alonso ganó su primera carrera de F-3000, e Interlagos. "La tónica puede ser más o menos la misma que en Estambul", concluye el ovetense, que, a sus 24 años, aspira a convertirse en el campeón más joven.

Los 24 puntos de ventaja que Alonso saca a Raikkonen le permiten ser optimista respecto al título -será campeón si suma 27 más. La disputa individual, en cualquier caso, también puede estar condicionada por el duelo que Renault y McLaren mantienen por el título de constructores con ventaja de la escudería francesa de nueve puntos. Aunque las órdenes de equipo están prohibidas, los consejos por radio de los talleres a los pilotos son continuos. Pese a que son fáciles de intrepretar, los mensajes de los jefes no pueden ser explícitos. Así, hay que entender que a Alonso se le comunicara en Turquía "tú eres más rápido, adelántale", respecto a su compañero, el italiano Giancarlo Fisichella -y Alonso le adelantó-, advertencia que nada tiene que ver con la escuchada en Canadá, circuito en que él mismo pidió a través de la radio poder pasar al italiano.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de agosto de 2005