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Reportaje:PLAN DE BARRIOS | Sant Ildefons, de Cornellá

Un nuevo Sant Ildefons

El barrio de Cornellà, nacido en el franquismo, será reformado a fondo

El barrio de Sant Ildefons, en Cornellà, nació en la época del desarrollismo franquista. En 1958 el Ministerio de la Vivienda inició la construcción de altos y estrechos bloques de viviendas protegidas. El barrio creció sin planificación previa hasta la década de 1970. Hoy viven en él unas 25.000 personas, casi un tercio de la población de Cornellà. El 22% tienen más de 65 años. Los jóvenes se van por falta de espacio y el precio de la vivienda, mientras que el 18% de los nuevos vecinos son de origen inmigrante. Ante este panorama, el Ayuntamiento está decidido a aupar este barrio.

Los problemas por afrontar son varios. Destaca la alta densidad de población, con 1.136 habitantes por hectárea en una zona que suma un total de 44. Un primer reconocimiento sobre el terreno de técnicos del Ayuntamiento y de la Universidad Politécnica de Cataluña -cuya Escuela Técnica Superior de Arquitectura de Barcelona desarrollará durante dos años propuestas para la regeneración del barrio- permiten constatar que la zona ha evolucionado de forma fragmentada y poco cohesionada. La reducida separación entre las edificaciones ha generado espacios entre los bloques de difícil aprovechamiento. La falta de equipamientos y la desestructuración de la red viaria son otros aspectos que hay que tener en cuenta.

Los deteriorados pisos de los estrechos y altos bloques se pagan a 162.000 euros

Para el coordinador del equipo de arquitectos de la UPC, Nicanor García, Sant Ildefons "es un barrio peculiar". A diferencia de polígonos residenciales de la misma época, como el de Bellvitge del vecino L'Hospitalet, el de Cornellà se define por su desorden. Las calles no tienen salida, a la vez que la distribución de los pisos, muy juntos entre ellos, "impide unas buenas condiciones de ventilación", según García. Además, a unas 3.600 viviendas les falta ascensor.

El Ayuntamiento calcula en 50 millones de euros la inversión necesaria para dar un impulso global al barrio en los próximos cinco años. Para ello ha diseñado un Plan de Reforma Integral. Con la idea de lograr financiación externa, presentó en la segunda convocatoria de la Ley de Barrios un proyecto de reforma en el que se prevén 25 actuaciones incluidas en el Plan Integral cuya aplicación supone un coste de 16,6 millones de euros. El resto hasta los 50 los espera aportar el consistorio con la colaboración de la Diputación de Barcelona y la Mancomunidad de Municipios. Entre otras cosas se intentará "atraer a los jóvenes", explica el alcalde, Antonio Balmón.En cumplimiento de la Ley de Barrios, el Gobierno catalán ha concedido una ayuda de 8,3 millones, mientras que el consistorio se hará cargo de la otra mitad del presupuesto del proyecto presentado. Entre las actuaciones previstas se encuentra la construcción de viviendas de promoción pública para los jóvenes, una residencia para ancianos en el antiguo instituto Jacint Verdaguer, equipamientos deportivos, la reforma de las escuelas del barrio, una nueva guardería municipal junto al CEIP Torre de la Miranda y una biblioteca entre las avenidas de Salvador Allende y de República Argentina. Justo al lado del centro de lectura se ubicará un nuevo centro cívico. El actual de la plaza de Sant Ildefons se ha quedado "muy pequeño", tal como dicen las entidades vecinales, que se quejan de falta de espacio. El consistorio prevé mantener también el viejo e incluso ampliarlo. La plaza del Pilar, uno de los centros neurálgicos del barrio, también se reformará.

El Ayuntamiento ya se ha puesto manos a la obra. A mediados de julio derribó el antiguo polideportivo de la avenida de la Línea Eléctrica, muy desfasado. Le tomará el relevo una instalación de dos plantas con una pista en cada una de ellas. Irán soterradas, ya que encima del polideportivo la empresa municipal Emducsa construirá entre 40 y 45 pisos protegidos que se venderán al sector joven de la población. Esta cantidad se suma a las 83 viviendas que la Generalitat levantará en la avenida de Salvador Allende.

En estos momentos también está en obras un nuevo aparcamiento subterráneo en la calle del Doctor Joan Arús, de 180 plazas, y la ampliación del del popular mercado de Sant Ildefons. En septiembre empezarán los trabajos de reforma de la avenida de Sant Ildefons, que ganará un aspecto más amable con aceras anchas para el paseo. "Nunca un Gobierno de Cataluña había dado tanto dinero a un Ayuntamiento para la reforma en un barrio como éste", señala Balmón.

Junto a las aparatosas intervenciones urbanísticas, el Plan de Reforma Integral incluye acciones menos vistosas pero igual de "importantes", como dice el alcalde, para asegurar la integración de la población en el entorno. Bajo el nombre de Escola Oberta, el Ayuntamiento ha empezado a diseñar un programa para mantener abiertas las escuelas por las tardes fuera del horario lectivo. En este espacio "las entidades de la ciudad realizarán talleres dirigidos a los niños", dice el alcalde.

Los pisos que albergan los altos y estrechos bloques de edificios del barrio superan de poco los 50 metros cuadrados. El presidente de la Asociación de Vecinos de Sant Ildefons, José Antonio Alveá, recuerda que hace 40 años se vendían a punto de estrenar a 120.000 pesetas. Una década después, él mismo adquirió el suyo por 800.000 pesetas. "Ahora los metros son los mismos y están hechos polvo". Pero el precio ha variado sobremanera: se pagan a más de 162.000 euros, unos 27 millones de pesetas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 16 de agosto de 2005