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Instalado en el delta del Ebro el primer sismógrafo marino de España

Las costas frente al delta del Ebro, a unos 50 kilómetros del litoral, serán una ventana de Cataluña al mundo sismológico cuando en los próximos días entre en servicio el primer sismógrafo marino que se instala en España. Este aparato, cuyo coste es de unos 200.000 euros, percibirá cualquier movimiento sísmico que se produzca en el globo, aunque su función principal consistirá en estudiar el comportamiento de la "moderada pero constante" actividad sísmica del litoral catalán. Así lo explicó ayer el responsable de sismología del Instituto Cartográfico de Cataluña, Xavier Goula, quien indicó que la adquisición de este aparato, llegado ayer mismo al puerto de Sant Carles de la Ràpita (Montsià) para ser trasladado en breve junto a la plataforma petrolífera Casablanca, se enmarca en el actual proceso de ampliación de la red sísmica catalana, que cuenta en la actualidad con nueve sismógrafos.

Antes de que acabe el año habrá hasta 15 distribuidos por todo el territorio catalán, en lo que supone una inversión de más de 700.000 euros.

"La actividad sísmica es mayor en la Garrotxa, por ejemplo, que en el delta del Ebro, pero un terremoto en el mar de fuerza 5 o 6, que es posible, tendría un riesgo notable en la costa", dijo Goula. Detectar cualquier anomalía en el mar será la función principal del aparato cuya instalación se inició ayer. El sismógrafo tiene un medidor de la presión del agua, que es lo que usan los sismógrafos de cualquier rincón del planeta para detectar la aparición de tsunamis. "No hay que alarmar a nadie, que aquí no tenemos constancia de que pueda ocurrir algo así", decía ayer Goula.

El sismógrafo quedará fijado a 140 metros de profundidad, enterrado bajo el lecho marino, y estará permanentemente conectado a la plataforma petrolífera Casablanca, propiedad de Repsol-YPF, desde donde recibirá el suministro eléctrico y adonde enviará los datos que recoja. Una vez en la plataforma, estos datos se transmitirán vía satélite hasta la sede del Instituto Cartográfico de Cataluña, que podrá observar la información al mismo tiempo. Técnicos del Departamento de Política Territorial y Obras Públicas hacían ayer los preparativos para el traslado del sismógrafo desde el puerto de Sant Carles hasta la plataforma petrolífera, viaje que se hará entre hoy y mañana.

La operación de anclaje no será fácil: un robot manejado desde la superficie escarbará un hoyo en el fondo marino donde quedará instalado el sismógrafo.

La inversión necesaria ha sido subvencionada al 50% por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y el Departamento de Política Territorial. Un portavoz de este departamento aseguró ayer que la intención a medio plazo es mejorar y renovar la red de sismógrafos actual con el objetivo de modernizarla.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de agosto de 2005