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Pujol insta a CiU a rechazar la nivelación de todos los estatutos

El nuevo Estatuto de Autonomía que elaboran las fuerzas políticas catalanas "podría ser peor" que el vigente si no supera la presión de los grandes partidos españoles para nivelar todos los estatutos. Así lo cree el ex presidente de la Generalitat de Cataluña, Jordi Pujol, que ayer dibujó un panorama sombrío para la reforma del Estatuto en la clausura de la XVI Escuela de Verano de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), que se ha celebrado este fin de semana en la localidad de Platja d'Aro (Girona).

Pujol aseguró que existe ahora una mayor tendencia a "controlar y homogeneizar" los procesos de reforma estatutaria que en 1979, fecha en la que se aprobó el Estatuto catalán. Y apuntó como culpables al PSOE y al PP. "Están preocupados por que Cataluña no despunte", afirmó, en alusión a la reforma del Estatuto de la Comunidad Valenciana pactada por populares y socialistas, pero que Pujol calificó como "un acuerdo de mínimos".

El que fuera máximo responsable del Gobierno catalán durante 23 años puso ejemplos de cómo el futuro Estatuto podría suponer un retroceso respecto al actual. Aseguró que el nuevo articulado no debe renunciar al traspaso de competencias a la Generalitat mediante el artículo 150.2 de la Constitución. Además, dijo que las competencias que se definen como "exclusivas" en el texto vigente no pueden pasar a calificarse como "compartidas".

Igual que hizo Artur Mas el viernes ante la militancia del partido, Pujol reiteró la voluntad de Convergència i Unió (CiU) de alcanzar un acuerdo sobre el Estatuto siempre y cuando éste sea "bueno". Para conseguir un Estatuto que no rebaje las cuotas de autogobierno conseguidas en 1979, Pujol exhortó al nutrido grupo de asistentes -militantes y simpatizantes de su formación- a mantener una actitud "vigilante". Pese a que la federación nacionalista se abstuvo el viernes al votar el Estatuto en el trámite de ponencia parlamentaria, Pujol puso en duda la voluntad de los socialistas de impulsar la reforma.

Momento crucial

Tras calificar la coyuntura política actual como "incierta y crucial", el presidente fundador de CiU empleó un tono más didáctico y alertó de las amenazas que se ciernen sobre Cataluña en los próximos años: "Existe el riesgo de tener un mal Estatuto, de que se diluya la conciencia de país y de perder imagen y competitividad". Una vez más, Pujol se refirió a la inmigración, que, dijo, "puede afectar a nuestra cohesión y a nuestra identidad".

Pujol aludió asimismo a la mejora del sistema de financiación, uno de los puntos centrales de la reforma estatutaria. El presidente de Convergència exigió una revisión del concepto de solidaridad entre territorios para que Cataluña pueda afrontar sus retos de futuro. "Si no se puede hablar sobre solidaridad, es difícil que el Estatuto salga bien", sentenció.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de julio de 2005