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Tribuna:DE LAUSANA A SINGAPUR | 2M12 | La carrera olímpica

¡Suerte, Madrid!

Hoy tenemos fijada nuestra atención en Singapur, en la decisión del Comité Olímpico Internacional sobre la sede de los Juegos Olímpicos de 2012. Hoy compartimos la esperanza de Madrid, a un paso de la realización de su sueño olímpico. Es la esperanza de la ciudad entera. Es el sueño, también, de todos.

Madrid ha sabido concebir ese sueño. Ha trabajado mucho y bien para poder estar entre los mejores. Pase lo que pase, Madrid habrá sabido actuar con rigor y con acierto para optar a ser sede de los Juegos que se van a celebrar dentro de siete años.

Madrid ha reafirmado su vocación olímpica. Y ha sabido transmitirla. Hacia dentro y hacia fuera. Los responsables olímpicos de Madrid han logrado contagiar su entusiasmo consiguiendo el apoyo popular a una causa noble y ambiciosa a un tiempo. Además, Madrid ha sabido convencer a la familia olímpica de la solidez de su propuesta y de sus proyectos de transformación urbana. Pase lo que pase, Madrid ha afirmado con más contundencia que nunca su vocación olímpica.

Madrid ha potenciado sus condiciones como gran capital. Ha trabajado tenazmente hasta diseñar un modelo imbatible. Los responsables de la candidatura olímpica de Madrid han jugado a fondo la carta de la ciudad. La escala humana para un acontecimiento planetario.

Y, por encima de todo, Madrid ha demostrado pasión. De nada serviría el excelente trabajo realizado sin esa pasión que la candidatura de Madrid ha sabido transmitir, con el alcalde Alberto Ruiz-Gallardón a la cabeza. Y con el apoyo de la diplomacia que tanto el Gobierno como la Familia Real han sabido desplegar cuando ha sido necesario.

Madrid opta hoy a un gran triunfo que, pase lo que pase, tiene merecido. Madrid es hoy, más que nunca, una ciudad libre y abierta. Capaz de ilusionarse -y de ilusionarnos- con la utopía posible de ser capital del mundo como sede de unos Juegos Olímpicos.

El 17 de octubre de 1986, cuando Barcelona fue nominada, afirmé que lo que era bueno para Barcelona era bueno para Cataluña y era bueno para España. Y así lo expresé y lo sigo creyendo. Hoy quiero afirmar, con el mismo convencimiento, que los Juegos de Madrid también serán buenos para Cataluña y para España.

Madrid: nuestro deseo hoy, más que nunca, es que tu nombre y tu proyecto sean reconocidos. Ojalá que este 6-J en Singapur sea como aquel 17-O de 1986 en Lausana y que las palabras "... a la ville de Madrid" desaten la felicidad que tanto han hecho por merecer los hombres y mujeres de esta gran ciudad. ¡Suerte, Madrid!

Pasqual Maragall es presidente de la Generalitat de Cataluña.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de julio de 2005