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Crítica:ESTRENO

Duelo interpretativo

El cine argentino mantiene una envidiable relación de cercanía con su espectador, de modo que los grandes ramalazos de la larga crisis que ha vivido, y que aún vive, el país americano se puede rastrear sin esfuerzo en sus ficciones, sin ir más lejos, en esta Señora Beba que nos ocupa. Rodada un tanto convencionalmente por Jorge Gaggero, aunque perfectamente reforzada por uno de esos duelos interpretativos que tan bien le suelen venir a las comedias -por mucho que ésta lo sea de una tonalidad gris negruzca, con un humor ácido y sin contemplaciones-, Señora Beba cuenta la tensa, pero en el fondo insustituible, relación que una burguesa venida a menos (Aleandro, excelsa como siempre) mantiene con su sirvienta (Norma Argentina: atención al dato, y aunque no parezca posible, no es una actriz profesional, con lo cual lo suyo roza el milagro), con el telón de fondo de la crisis del corralito y la falta de liquidez que atenazó a la Argentina de hace un par de años. El filme se deja ver gracias a sus actrices y a algunos toques de guión que demuestran un buen conocimiento del alma humana.

SEÑORA BEBA

Dirección: Jorge Gaggero. Intérpretes: Norma Aleandro, Norma Argentina, Marcos Mundstock, Eduardo Rodríguez "Tatán". Género: comedia, Argentina-España, 2004. Duración: 87 minutos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de julio de 2005