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Detenido el anterior dueño de Pickman por plagiar loza de La Cartuja

La Guardia Civil informó ayer en un comunicado de que puso a disposición judicial a Álvaro Ruiz de Alda, ex responsable de la fábrica de cerámica Pickman, por un supuesto delito contra la propiedad industrial al vender y producir en una fábrica de loza en San Claudio (Asturias) piezas plagiadas con la marca La Cartuja de Sevilla. Ruiz de Alda desmintió la detención y anunció acciones legales por acusación y denuncia falsa.

Ruiz de Alda vendió en 2003 Pickman La Cartuja a un empresario sevillano, quien denunció la venta, supuestamente fraudulenta, de vajillas de 600 euros a 225 euros. La Guardia Civil ha requisado unos 200.000 artículos de loza, matrices y moldes. Según la Guardia Civil, unas 25.000 piezas tenían la marca tapada con un sello oculto y también se han requisado unas 400.000 calcomanías con el anagrama de la marca. Además, se han intervenido abundantes embalajes y útiles para poner a la venta la loza.

El actual propietario de la marca también detectó que su producto se estaba, supuestamente, comercializando en un rastrillo de Madrid. El presidente del comité de empresa de La Cartuja de Sevilla, José Hurtado, aseguró ayer que hace dos años denunció un hecho similar ante la Fiscalía, pero que el caso fue archivado.

Ruiz de Alda lo niega

Ruiz de Alda indicó en un comunicado que "no ha sido detenido ni puesto a disposición judicial". El ex responsable de La Cartuja afirma que "es totalmente falso que en la fábrica de San Claudio se fabriquen o se hayan fabricado piezas de la marca de La Cartuja con posterioridad a la venta de la empresa". Respecto a las piezas encontradas en el Rastrillo, aclara que era el de Nuevo Futuro, de carácter benéfico, y que las piezas "habían sido enviadas para la campaña de noviembre de 2003". Según dijo, "las [piezas] que pudieron aparecer en la edición de 2004 eran sobrantes del año anterior". El propietario de San Claudio anunció que "ejercitará las acciones civiles y penales que en derecho le corresponden por acusación y denuncia falsa, así como para la reparación de los daños causados a su honor e imagen".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de junio de 2005