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Dos ladrones atracan un banco y huyen tras dejar una bomba falsa

La policía tuvo que cortar el metro durante 40 minutos

Dos hombres caracterizados con bigotes falsos entraron ayer pistola en mano en una sucursal del BBVA de la glorieta de Embajadores y se apropiaron del dinero que había en la entidad bancaria. Los ladrones, que también se incautaron de los objetos personales de los clientes, dejaron un supuesto artefacto explosivo junto a los cristales del banco. Resultó ser un pulverizador. La policía cortó las líneas 3 y 5 del metro ante la sospecha de que los atracadores habían huido por la estación de Embajadores.

Los hechos ocurrieron sobre las diez de la mañana, cuando los dos atracadores irrumpieron en la sucursal que tiene el BBVA en el número 7 de la glorieta de Embajadores (Arganzuela). Según informaron fuentes policiales, se trataba de dos hombres de 1,75 metros de altura. Iban vestidos con pantalones vaqueros y polos rosas. Llevaban bigotes postizos con los que intentaban desfigurar su rostro, pero les delató su marcado acento argentino. "El atraco ha sido muy rápido. Cada uno llevaba una pistola", señaló un testigo del asalto.

Además de la recaudación del banco, los ladrones se apropiaron de los objetos de valor de los clientes, en especial las joyas, según el mismo testigo. Cuando salieron, dejaron pegado con cinta adhesiva en uno de los cristales de la sucursal lo que parecía ser un artefacto explosivo, pero que resultó ser un inofensivo pulverizador.

Los atracadores huyeron a la carrera por las calles contiguas y se metieron en el metro, según fuentes policiales. Llevaban su botín en una bolsa de plástico.

Los responsables del banco habían hecho saltar la alarma en cuanto los atracadores abandonaron la sucursal. Los primeros en llegar fueron los agentes de la comisaría de Arganzuela, que se encuentra a escasos 400 metros de la glorieta de Embajadores.

Algunos testigos dijeron a los policías que los atracadores habían huido hacia la estación de metro de Embajadores, por lo que los agentes bajaron a los andenes. En su huida, los ladrones tomaron primero la línea 3 (Legazpi-Moncloa) y posteriormente subieron a un tren en la línea 5 (Casa de Campo-Canillejas), lo que obligó a los agentes a pedir que se suspendiera el servicio en el tramo entre Legazpi y Sol, en la 3, y entre Marqués de Vadillo y Ópera, en la 5, ya que los atracadores podían haberse escondido en las vías. Eso suponía un enorme riesgo para ellos y para los viajeros.

El servicio en la línea 3 del suburbano estuvo interrumpido durante 40 minutos -desde las 10.20 hasta las once de la mañana- mientras que la línea 5 sólo sufrió un corte de cinco minutos, entre las 10.30 y las 10.40.

Al lugar se desplazaron agentes de la Policía Científica y técnicos en desactivación de explosivos (tedax), que, acompañados de perros especializados, comprobaron que la supuesta bomba era un pulverizador.

También tomaron muestras en diversas partes de la sucursal, ya que los atracadores no llevaban las manos protegidas con guantes. Agentes de la Brigada Provincial de Policía Judicial se han hecho cargo de las pesquisas. Los dos ladrones han cometido ya otros dos atracos similares en bancos de la región, según fuentes policiales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 3 de junio de 2005