Reportaje:SIGNOS

Tributo al padre de las hablas regionales

Andújar homenajea a Alcalá Venceslada, autor de dos ediciones del 'Vocabulario andaluz'

Este año se cumple el 50º aniversario de la muerte de Antonio Alcalá Venceslada (Andújar, 1883-Jaén, 1955), considerado el padre de las hablas regionales gracias a su obra cumbre, Vocabulario andaluz (editado en 1934 y ampliado con posterioridad, en 1951). Esta obra, que le valió a Alcalá Venceslada por dos veces el premio Conde de Cartagenera, de la Real Academia Española, que le nombró académico correspondiente por Andalucía, está considerada como el primer repertorio léxico completo publicado sobre las hablas andaluzas, después de varios intentos fallidos. Con motivo de esta efemérides el Ayuntamiento de Andújar ha querido rendir tributo a uno de sus hijos más ilustres con una serie de actos que incluyen la concesión, a título póstumo, de hijo predilecto de la ciudad o la inauguración del monumento al soneto Andújar, uno de los que dedicó a su pueblo el ilustre investigador iliturgitano.

"Alcalá Venceslada logró un léxico amplio y completo, donde todas las comarcas andaluzas se pueden ver representadas, merced a una labor encomiable de recogida de vocablos, realizada por él mismo o a través de sus numerosos informantes", señala Rafael Toribio, concejal de Cultura de Andújar. A su juicio, gracias al Vocabulario andaluz "se conoce además la proyección del léxico andaluz sobre el español de América", al tiempo que muchos de los andalucismos que aparecen en el Diccionario de la Real Academia Española provienen precisamente de ésa obra. Toribio añade que en los inicios de la autonomía andaluza la obra de Alcalá Venceslada fue usada en varias publicaciones "para reafirmar la identidad andaluza".

Dentro de los actos de homenaje, el próximo viernes se va a presentar el libro Lingüística, lexicografía, vocabulario dialectal. El vocabulario andaluz de A. Alcalá Venceslada (editorial Vervuert) del que es autor Francisco Manuel Carriscondo Esquivel, profesor de Lengua Española de la Universidad de Málaga. Carriscondo considera que Alcalá Venceslada practicó en su juventud una poseía "propia del romanticismo tardío", pero en su madurez cultivó una poesía modernista, "heredera a su vez de aquella sensibilidad postromántica, caracterizada por un desprendimiento de todo el contenido ideológico propio del movimiento modernista".

La obra modernista de Alcalá Venceslada, sostiene el profesor Carriscondo, se manifestó en sus publicaciones en las revistas jiennenses El Pueblo Católico, Mi Revista, Advinge y en el Homenaje a Don Luis Muñoz-Cobo, pero, sobre todo, en su colección inédita de madrigales (composiciones poéticas breves de carácter delicado o amoroso) agrupados bajo el título Rosas de pitiminí. También destaca su mentalidad eminentemente costumbrista. "Al igual que los costumbristas del siglo XIX, se sirvió de lo popular para sus creaciones literarias", indica Carriscondo, que subraya que en los prólogos de sus tres grandes obras literarias, De la solera fina (1925), Cuentos de Maricastaña (1930) y La flor de la canela (1946), se repite la misma idea: el deseo de vestir todas sus producciones con un traje popular.

Para Carriscondo, la obra de Alcalá Venceslada "es fiel representante de la literatura de una época y lugar determinados, como es la creada en Andalucía a finales del siglo XIX y la primera mitad del XX". En lo que se refiere a Jaén, son numerosos los escritores que representan este movimiento: Luis González López, Tomás Moreno Bravo, Ángel Cruz Rueda o Bernardo Ruiz Cano.

La tercera edición del Vocabulario andaluz, ha sido obra del profesor Ignacio Ahumada, que dirige en la Universidad de Jaén el Seminario de Lexicografía Hispánica, cuyas publicaciones se han convertido en un punto de referencia. Ahumada admite que la asignatura pendiente, a partir de la obra de Alcalá Venceslada, es la elaboración de un diccionario general de andalucismos de base científica, es decir, realizado a partir de encuestas dialectales con los hablantes andaluces. Un trabajo en el que está embarcado el profesor Ahumada al frente de un grupo de investigación en el que participan profesores de las universidades de Jaén, Sevilla y Málaga.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de mayo de 2005.