Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las urnas refuerzan en Taiwan la línea independentista del presidente

El partido de Chen tiene mayoría para cambiar la Constitución

El Partido Democrático del Progreso (PDP) del presidente de Taiwan, Chen Shui-bian, ganó ayer las elecciones a la Asamblea Nacional, cuerpo legal encargado de refrendar las enmiendas a la Constitución aprobadas por el Parlamento. El Gobierno de Pekín, que considera la isla una parte histórica del territorio chino, teme que estas reformas conduzcan a la independencia taiwanesa.

El PDP logró el 42,52% de los votos válidos y 127 escaños de una asamblea compuesta por 300 miembros. Con este resultado, el presidente Chen Shui-bian sale reforzado después de que las últimas encuestas indicaran un descenso de su popularidad, por el temor que despierta su política proindependentista y los esfuerzos de Pekín por captar a la oposición taiwanesa con invitaciones a sus líderes.

El Partido Nacionalista de Taiwan (Kuomintang), favorable al entendimiento con Pekín y cuyo líder,

Lien Chen, realizó un histórico viaje a China hace unas semanas, quedó en segundo lugar, con el 38,92% de los votos y 117 escaños. El Partido del Pueblo Primero, contrario a la independencia, quedó en un distante cuarto lugar, con un 6,11% y 18 escaños.

La victoria del PDP tiene, sin embargo, un punto débil: la escasísima participación. Sólo acudió a las urnas el 23,36% de los 16,75 millones de votantes.

Después de conocer la distribución de escaños en la asamblea -encargada de refrendar los cambios constitucionales-, la vicepresidenta de Taiwan, Annette Lu, destacó el apoyo con el que cuenta su partido y criticó a China: "Quiero dar las gracias al Partido Comunista Chino; cada vez que presiona a Taiwan, el pueblo demuestra el valor de la democracia". El Gobierno taiwanés defiende las modificaciones en la Constitución como un medio para mejorar el funcionamiento del sistema, pero Pekín teme que en realidad sirvan para reforzar los poderes del presidente y su objetivo de lograr la independencia.

"Chen puede respirar tranquilo", aseguró Philip Yang, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Taiwan. "El resultado suaviza la presión existente sobre el presidente para que mejore las relaciones con China", añade.

Los observadores taiwaneses creen que, pese al éxito de Chen, la alta abstención (debido al mal tiempo y la confusión por el cambio de sistema de elección) le obliga a mantener una política de prudencia y buscar, sin prisas, un acercamiento con Pekín. "No se puede decir que el resultado significa que el pueblo quiera mejores relaciones con China", pero tampoco es un cheque para la independencia, dice Liu Bih-rong, de la Universidad de Soochow.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 15 de mayo de 2005