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Reportaje:RUTAS URBANAS

Barcelona, música y terciopelo

Bares, clubes y 200 artistas en directo hacen vibrar la ciudad en mayo y junio

Primavera Sound y el Sónar sirven de reclamo para una fantástica ruta de ritmos, ocio y humor. De la sala más bonita de la ciudad, La Paloma, a locales como El Cangrejo, Fellini, Cibeles o Benidorm.

Como si se le alteraran las hormonas con el buen tiempo, Barcelona vive una auténtica efervescencia musical en primavera. Dos grandes festivales se celebran en menos de 20 días, un hecho insólito en toda Europa. La apuesta por los sonidos independientes del Primavera Sound abre el fuego del 24 al 26 de mayo en el recinto del Fórum. El Sónar le seguirá, con su habitual ración de música electrónica o avanzada, del 16 al 18 de junio, y alternará las sesiones diurnas en el Centro de Cultura Contemporánea con el frenesí nocturno de la Fira 2.

En total suman cerca de 200 artistas en directo, entre los que destacan New Order, Iggy & The Stooges, The Human League y Echo & The Bunnymen, en Primavera Sound, y Chemical Brothers y LCD Soundsystem, en el Sónar. Tan apabullante oferta no resulta extraña en una ciudad en la que el pop, en sus diversas manifestaciones artísticas, ha tenido una presencia importante desde hace décadas. Éste es un recorrido por algunos lugares que así lo demuestran.

1 La 'gauche divine'

Lo primero, las raíces. A finales de los sesenta, un grupo de jóvenes artistas, diseñadores y escritores de Barcelona unieron por primera vez en España ideología de izquierdas y cultura pop. Al movimiento se le llamó gauche divine, y fue toda una apuesta de modernidad frente al progresismo de la pana y la canción protesta. Uno de sus lugares de reunión, la tortillería Flash Flash (Granada del Penedés, 25), se conserva intacto desde aquellos días, y es visita obligatoria tanto por su fantástico interior sixtie como por su comida.

Al otro lado de la calle, los mismos creadores del Flash montaron Il Giardinetto (Granada del Penedés, 22). Este restaurante italiano, que obtuvo el Premio FAD de Interiorismo de 1974, resulta ideal para una velada retro de pasta, cócteles y melodías al piano. Existe también una tienda que rinde homenaje a este movimiento, La Gauche Divine (Passatge de la Pau, 7 bis). Vende ropa, pero también sirve copas y cafés, y organiza exposiciones.

2 La juventud baila

La ciudad que introdujo la llamada cultura de club en este país hace justicia a su reputación. Una advertencia: es fundamental consultar las programaciones de los clubes, pues un mismo local puede albergar propuestas muy distintas dependiendo del día de la semana.

La sala más bonita de la ciudad es, sin duda, La Paloma (Tigre, 27). A los pies de sus barrocos palcos de un siglo de antigüedad convergen dos realidades paralelas: hasta las dos de la madrugada, la mediana edad baila el cha-cha-chá con la orquesta La Gardenia Blanca; a partir de esa hora, un público más joven se electrocuta con pinchadiscos de última generación.

Lugar de peregrinación de indies y modernos, el Mond Club se celebra todas las madrugadas de los viernes en la sala Cibeles (Córcega, 363). Una programación musical impecable y la seguridad de ver veinteañeros guapos y cool son sus máximos atractivos. El Nitsa (viernes y sábados en la sala Apolo; Nou de la Rambla, 113) fue el club emblemático del boom de la música electrónica en Barcelona en los años noventa. Su pista grande aún sigue dedicada a este estilo, pero también cuenta con un ambiente dedicado al pop (Picnic Bar) y otro consagrado a los sonidos ochenteros (Neón).

Una opción más reciente es el 13 (Plaza Real, 13), un club que también es restaurante. Tiene dos salas para beber y bailar; la más interesante es la pequeña, decorada en terciopelo rojo y especialmente divertida los jueves. Por último, un rescate del pasado: el Fellini (Ramblas, 27) ha reabierto sus puertas con tres salas dedicadas al house, el electroclash y el nu disco.

3 Beber y oír

Con los mismos responsables del Mond Club, el Mond Bar (plaza del Sol, 21) luce en su entrada toda una declaración de intenciones: "Pop will make us free" (el pop nos hará libres). Una máxima que podría valer para todos los bares de Barcelona que han consagrado sus altavoces a esta música, siempre en su versión más estilizada y menos pachanguera.

Fantástico (pasaje Escudellers, 3) destaca por su selección de pinchadiscos; Benidorm (Joaquim Costa, 39) sobresale por la fantástica decoración, con bola de espejos incluida. Sin sonido, pero con la misma estética pop, el Mendizábal (Junta de Comerç, 2) sirve bocadillos y posee la particularidad de ser, prácticamente, una barra colocada en la calle.

4 En plan travesti

De Lou Reed a Antony & The Johnsons (que actúan en el Primavera Sound), la transexualidad ha sido tema recurrente en el rock underground. Barcelona tiene una amplia tradición de espectáculos de transformismo, y algunos de sus templos -en ruinas- son visitados con asiduidad por jóvenes en busca de nuevas sensaciones y músicos internacionales de paso por la ciudad. El Cangrejo (Montserrat, 9) es todo un clásico: allí se estrenó Carmen Amaya hace 80 años, y allí actúan hoy Carmen de Mairena y otras trans septuagenarias, como La Pasti. El ambiente del local es impredecible, y su decoración, el kitsch elevado a arte.

La visita se puede complementar con una parada en el Kentucky (Arc del Teatre, 11), bar de larga tradición donde los marineros estadounidenses encontraban compañía de pago en los sesenta, o en el Marsella (Sant Pau, 65), donde se sirve absenta desde 1820. En la misma línea de cutrerío con encanto se encuentra el Topxi (Valencia, 358), un pequeño local en la zona del Eixample con un show de travestis deslenguadas.

5 Para comprar

Los festivaleros encontrarán un pequeño paraíso en CD Drome (Valldoncella, 3), una de las mejores tiendas especializadas de discos de la ciudad. Su oferta de música independiente y electrónica la ha convertido en un exitoso reducto en medio de la crisis que vive el sector. En sus alrededores están todas las tiendas de vinilos del Raval, donde se pueden encontrar desde singles de Serrat hasta rarezas de Björk.

No hay arte más pop que el cómic, y Barcelona es líder en la disciplina. Arkham Cómics (Xuclà, 16) reúne todos los géneros de la historieta, y amplía sus fronteras con una espléndida selección de libros, fanzines y muñecos de los personajes más entrañables de la cultura popular audiovisual. Freaks (Alí Bei, 10) también combina el mundo del cómic y los muñecos, y le añade una buena colección de cine de culto en DVD.

GUÍA PRÁCTICA

Información- Primavera Sound (www.primaverasound.com). Del jueves 26 de mayo al domingo 29 de mayo. Varios escenarios en el recinto Fórum. Abono de tres días en taquilla, 100 euros; entrada de un solo día, entre 40 y 60 euros.- Sónar (www.sonar.es). Se celebra los días 16, 17 y 18 de junio. Varios escenarios (ver web). Abono general, 105 euros. Entrada suelta Sónar de día, 20 euros, y Sónar de noche, 38 euros.- Ayuntamiento de Barcelona (www.bcn.es).- Oficina de turismo de Barcelona (www.barcelonaturisme.com; 807 11 72 22). Se ofrece servicio de reserva hotelera on line.- www.bcn-nightlife.com.- http://barcelona.lanetro.com.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 14 de mayo de 2005

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