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Entrevista:MIJAÍL SAAKASHVILI | Presidente de Georgia

"Las revoluciones emanaron del pueblo, no de la CIA"

Sentado en el antiguo despacho de Eduard Shevardnadze, Mijaíl Saakashvili, de 37 años, muestra su satisfacción. El presidente de Georgia acaba de recibir a George W. Bush, la primera visita oficial de un presidente de EE UU al Cáucaso. Saakashvili, el héroe de la revolución de las rosas de noviembre de 2003, explica por qué la venida de Bush representa una consagración.

Pregunta. ¿Por qué ha boicoteado las conmemoraciones del 9 de mayo en Moscú?

Respuesta. Hace tres días [después de la visita de la ministra de Exteriores de Georgia, Salomé Zurabishvili, a Moscú], entendimos que un acuerdo sobre la retirada de las tropas rusas de Georgia era imposible [Rusia tiene desplegados entre 3.000 y 5.000 soldados en el país caucásico]. ¿Cómo, entonces, acudir a Moscú mientras tropas extranjeras violan nuestra soberanía? Rusia habla de 12 años, 11, quizá cuatro, para retirarse. Hablé por teléfono el lunes con Vladímir Putin, por primera vez en nueve meses. Dice entender la situación. Nosotros hacemos lo necesario para que la retirada rusa no vaya acompañada de un sentimiento de humillación para los rusos. Esperamos que ese repliegue sea afectivo para 2008, año de las elecciones presidenciales en Georgia.

P. ¿Qué representa la visita de George W. Bush?

R. Bush aseguró que hay que apoyar las reformas que estamos llevando a cabo y la resolución de los conflictos [en Abjazia y Osetia del Sur, ambas regiones separatistas apoyadas por Moscú]. También habló de la soberanía de los países que se independizaron de la antigua URSS. Para muchos países, el 9 de mayo de 1945 marcó el principio de la opresión soviética. La venida de Bush es muy importante porque se produce después de las revoluciones de Ucrania y Kirguizistán. Éstas se desarrollaron en países muy distintos, lo que pone de manifiesto que emanaron de la voluntad del pueblo y no de algún compló de la CIA. Se trata de la segunda ola de liberación en Europa tras las revoluciones de 1989.

P. ¿Espera un efecto dominó en otros países, como Bielorrusia o Azerbaiyán?

R. El régimen de Alexandr Lukashenko [el presidente de Bielorrusia] es una dictadura, una anomalía en el corazón de Europa. En cuanto a Ilham Aliev [el presidente de Azerbaiyán], no es un fanático y entiende que es importante reformar.

© Le Monde / EL PAÍS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 11 de mayo de 2005