El coronel que no se parece a Chávez

Lucio Gutiérrez ha ido apartándose de la izquierda en su mandato

El coronel Lucio Gutiérrez, de 48 años, casado y con dos hijos, alcanzó la presidencia de su país hace dos años enarbolando, como Hugo Chávez en Venezuela, la bandera de la lucha contra la corrupción. Igual que Chávez, Gutiérrez fue coronel y golpista. Pero ahí terminan las similitudes, según el propio Lucio Gutiérrez.

"Yo admiro el coraje de Chávez porque arriesgó su carrera militar y su propia vida para desafiar a un Gobierno que él consideraba corrupto. Yo hice lo mismo en Ecuador. Pero yo no soy comunista. Soy profundamente cristiano y respeto la propiedad privada y los derechos humanos", indicó durante la campaña que le llevó a la presidencia de un país de 13 millones de habitantes en 2002.

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Había saltado a la fama en 2000 cuando apoyó las manifestaciones de la Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (Conaie), la asociación indigenista más numerosa del país. Fue apartado de la carrera militar, fue condenado a seis meses de prisión. Y después fundó su propio partido, Sociedad Patriótica, y disputó la presidencia al multimillonario habanero Álvaro Noboa.

Durante su campaña declaró: "Soy ingeniero civil y el mejor graduado de la Politécnica del Ejército, soy licenciado en educación física y el mejor graduado, soy licenciado en administración de empresas y el mejor graduado, soy licenciado en ciencias militares y el mejor graduado, soy coronel de Estado Mayor Conjunto y desde cadete fui el mejor graduado de mi promoción".

Ganó las elecciones con el apoyo de muchos indígenas y del partido marxista Movimiento Popular Democrático. Pero ahora, sus antiguos socios le tachan de fomentar la corrupción y el despotismo.

El momento clave del desencuentro tuvo lugar en diciembre de 2004, cuando el Congreso destituyó a 27 de los 31 magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Los nuevos jueces, presididos por Guillermo Castro, amigo de Lucio Gutiérrez, han anulado recientemente el juicio que pesaba por corrupción contra el ex presidente Abdalá Bucaram, de quien Lucio Gutiérrez fue edecán o ayudante de campo. Y eso colmó la paciencia de sus compatriotas.

Cuando lo eligieron presidente, Gutiérrez afirmó en una entrevista: "En nuestra Constitución, hay un artículo en donde el Estado garantiza el derecho de los pueblos a rebelarse contra los Gobiernos opresivos".

El presidente Lucio Gutiérrez, en una rueda de prensa, ayer en Quito.
El presidente Lucio Gutiérrez, en una rueda de prensa, ayer en Quito.EFE

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 18 de abril de 2005.

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