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Irún rechaza el trazado de la 'Y' que ha licitado el Gobierno vasco

Amann descarta cambios y dice que el PSE busca la paralización

El Gobierno vasco se ha ganado un nuevo enemigo en su apuesta por iniciar este año la construcción de la Y vasca ferroviaria por Guipúzcoa. El Ayuntamiento de Irún le exige ahora que paralice la licitación de las obras que afectan a su municipio porque el trazado ha sido modificado "sin aviso ninguno" y supone "un mayor impacto". En el Consistorio existe un gran malestar con la decisión "unilateral" de la consejería de Transportes de "empeorar" el trazado. Su alcalde, el socialista José Antonio Santano, está dispuesto a ir a los tribunales si no se suspende la licitación.

La construcción de la Y vasca ferroviaria está condenada a estar en el centro de la pelea electoral desde que el Consejo de Gobierno aprobó el pasado 1 de marzo, a un mes de iniciarse la campaña, licitar las obras de dos tramos del trazado ferroviario -uno en Irún-Francia y otro entre Ordizia e Itsasondo, que suman en total seis kilómetros- sin existir un acuerdo previo con el Ejecutivo central, que tiene las competencias en esta materia y debe financiar el proyecto. El ministerio de Fomento lo consideró una jugada "electoralista".

A la larga secuencia de desencuentros que han protagonizado los Gobiernos de Madrid y Vitoria sobre esta infraestructura se suma ahora el acuerdo adoptado ayer, la víspera de iniciarse la campaña electoral, por la Junta de Gobierno de Irún, integrada por los ediles del PSE, que gobierna en minoría este municipio. El Ayuntamiento muestra su "total disconformidad, tanto en la forma como en el fondo", con la decisión del Gobierno autonómico de sacar a concurso las obras del acceso a esta localidad del tren de velocidad alta. Por ello, efectúa un requerimiento al Gobierno para que suspenda la licitación.

El alcalde de Irún, el socialista José Antonio Santano, aseguró que la decisión de la consejería de Amann es "inconcebible" y ha sido tomada "con precipitación, rompiendo los consensos alcanzados entre las instituciones y sin cumplir el procedimiento".

El desacuerdo en la forma estriba en que el concurso público se ha convocado "cuando la modificación del Plan Territorial Sectorial Ferroviario (PTS) se encuentra todavía en periodo de exposición pública y alegaciones", a falta de su aprobación definitiva. El Consistorio asegura que el Gobierno no ha recabado el informe municipal sobre el cambio de trazado, un requisito obligado antes de la aprobación del PTS. También muestra su malestar porque el proyecto de obra "ni siquiera ha sido remitido de modo oficial" al Ayuntamiento. Santano afirmó ayer que "no se pueden hacer las cosas peor en un tema tan importante".

Trazado "distinto"

Además del procedimiento utilizado por el Gobierno vasco, el Ayuntamiento -la mayoría de los partidos, según Santano- también discrepa con el trazado que finalmente se ha sacado a concurso. "Es distinto al consensuado y aprobado inicialmente en el PTS", aseguró el regidor, quien en todo momento reiteró su "apuesta a favor de la alta velocidad". Es un tramo que discurre desde el área industrial de Araso hasta las vías actuales de Renfe y EuskoTren, en el barrio de Ventas. "Es un trazado cuyo impacto, desarrollo y soluciones de circulación son completamente diferentes a los aprobados en el PTS", precisa Santano, quien advierte de que supone la construcción de un viaducto que comienza en el alto de Gaintxurizketa y discurre por "una pendiente muy pronunciada" hasta llegar al núcleo de Ventas.

En un tramo de un kilómetro de distancia, el tren tendrá que descender de una cota de 150 metros de altura hasta el nivel del mar. La solución elegida por Transportes acarrea "importantes afecciones a industrias y viviendas", que plantean "problemas de difícil solución". "El trazado es un despropósito", concluyó Santano. El Ayuntamiento de Irún presentará alegaciones al proyecto de obra antes del 9 de abril y se reserva acudir a los tribunales si el Ejecutivo no paraliza la licitación de las obras que afectan a su municipio.

El consejero de Transportes, Álvaro Amann, respondió horas después y rechazó cualquier cambio en el trazado en Irún, informa Alberto Uriona. "Toda la tramitación y los proyectos constructivos cumplen a rajatabla el PTS", afirmó. El consejero atribuyó el rechazo del equipo de gobierno al "intento" del PSE de paralizar el proyecto del tren de alta velocidad y emplazó a los socialistas a rectificar sobre esta última polémica. A su juicio, las obras de la Y "tienen que empezar ya", para que el tren esté en funcionamiento en 2010, aunque el tramo francés entre Burdeos y Hendaya se encuentra aún sin definir.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 1 de abril de 2005