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La falta de financiación bloquea otra vez el plan para sanear Urdaibai

Medio Ambiente reprocha al Gobierno central que no aporte las ayudas prometidas

El plan de saneamiento de la reserva de la biosfera de Urdaibai, que acumula ya más de 20 años de gestación, ha quedado de nuevo bloqueado. La razón, la imposibilidad de financiación aducida por el Gobierno central, que iba a costear la mitad de los 70 millones de presupuesto, en una reunión celebrada ayer en Vitoria con el Departamento de Medio Ambiente. El consejero, Sabin Intxaurraga, reprochó la postura del ministerio que dirige Cristina Narbona, que impide también la ejecución de otras cuatro obras de saneamiento y abastecimiento en Guipúzcoa y Álava.

El bloqueo del proyecto de Urdaibai llega cuando el pasado año las instituciones vascas, encargadas de pagar la red de tuberías, habían iniciado las primeras obras. El Gobierno vasco tiene dispuesta una partida de 35 millones de euros hasta 2007 para este plan. Por su parte, el Ejecutivo central había asumido la construcción de la depuradora que recogerá todas las aguas residuales de los municipios de la margen izquierda de Urdaibai, presupuestada en 34 millones.

Medio Ambiente informó ayer de que se celebró una reunión a principios de marzo en Madrid para abordar los proyectos de saneamiento pendientes, en la que el ministerio anticipó los problemas de financiación y ofreció ayudar a un solo proyecto "por un importe no superior a los 30 millones de euros" a pagar entre las dos instituciones. El Ejecutivo central planteó que la parte del Gobierno vasco se costease a cargo de los usuarios con el abono de tarifas especiales durante 45 años. Estos argumentos se repitieron en la cita de ayer en Vitoria, lo que fue rechazado de plano por la delegación vasca.

Urdaibai, pese a su declaración como reserva de la biosfera, carece de una red de saneamiento y sus casi 40.000 vecinos depositan sus vertidos fecales en la misma ría. El proyecto requiere levantar una red de conductos de 20 kilómetros entre las localidades de Muxika y Bermeo, donde se preveía ubicar la depuradora.

Además de esta obra, estarían afectados todo el saneamiento de Lasarte y Usurbil, las depuradoras del Alto Deba y Llodio y el abastecimiento de la comarca de Salvatierra. Intxaurraga tachó, tras la reunión de ayer, de "inadmisible, inaudito e incomprensible" que el Gobierno central "no cumpla su palabra y se limite a decir que no tiene dinero". Pese a los requerimientos de este diario, el Ministerio de Medio Ambiente no realizó ningún comentario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 24 de marzo de 2005