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"Lo más difícil es conseguir un estilo propio"

A José Luis Macías le conocen como Logan. Es uno de los autores de graffitis más reconocidos de Sevilla. Recuerda perfectamente que apenas tenía 12 años cuando cubrió con un dibujo suyo un muro del polígono de San Pablo. "Era sobre la guerra". Era 1989. Ahora tiene 27 años y confiesa orgulloso que vive del graffiti, de su talento para diseñar, de su imaginación para representar con trazos símbolos que representen la imagen de marcas y firmas de prestigio.

"Para mí es una profesión", explica tras concluir la primera fase de su diseño con el que concursa en el certamen nacional Fernando Quiñones. Ha diseñado, junto a su compañero Joe, la imagen de un hombre oculto bajo una mascarilla de gas. Lleva guantes manchados de negro. En una esquina inferior, otros hombres, como enfrentados a una guerra química, portan uniformes blancos y tapan sus rostros con similares mascarillas.

Logan ha perdido ya la cuenta del número de obras que ha realizado en su ya larga carrera. No perdona una semana sin trabajar. "Dibujo, al menos, una vez, cada siete días". Empezó en las calles, cuando pintar en los muros estaba mal visto. Ahora en Sevilla hay paredes reconocidas como "legales", aunque él ya ha pintado en muchas otras ciudades e incluso ha impartido alguna clase para dar a conocer las nociones básicas de lo que defiende como arte.

"Lo más difícil es conseguir un estilo propio y conocer las diferentes técnicas", explica Logan. Fran Arenado, el más joven de los concursantes del certamen, comparte esta misma teoría. "Hay que esforzarse por controlar los trazos y los goteos, para que no te estropeen lo que escribes". Pintar sobre paredes tiene mucho de dominar la situación. "Tienes que controlar el spray para que él no te controle a ti".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de marzo de 2005