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Se reedita el libro de Tomasa Cuevas sobre mujeres en las cárceles franquistas

Se reivindica por fin la memoria de la lucha antifranquista, pero en no pocas ocasiones la voz de la resistencia es masculina. ¿Dónde estaban las mujeres? No muchas ocupaban cargos en las cúpulas de las organizaciones clandestinas, pero estaban en la lucha cotidiana, en la calle, y fueron arrancadas de ella , vejadas y llevadas a cárceles de toda España.

Tomasa Cuevas (Guadalajara, 1917) rescató la memoria silenciada de mujeres presas en las cárceles franquistas tras recorrer el país con una grabadora. Plasmó sus voces en tres volúmenes publicados por Ediciones Sirocco en la década de 1980 que tuvieron una difusión discreta. La obra, Testimonios de mujeres en las cárceles franquistas, ha sido reeditada y ordenada ahora por Publicaciones de la UNED.

La obra rebosa solidaridad y naturalidad, dado que Tomasa Cuevas pasó por las prisiones de Guadalajara, Durango, Santander, Ventas, Amorebieta, Segovia y Les Corts tras ser torturada por la policía. Su valentía y la lucha por las libertades le valieron la Creu de Sant Jordi de la Generalitat.

En la presentación del libro casi no pudo oír los elogios que se le prodigaron. "¡Que el aparato no funciona!", exclamó. Aunque estuvo lo bastante atenta para bromear o sonreír al oír un móvil que tenía como sintonía La Internacional.

La han definido como una "fiera indomable", lo cual explica que mandara a paseo al historiador Jorge Montes, que le pidió permiso para reeditar su obra. Tuvo que interceder una amiga de Cuevas, pero impuso condiciones. "Ni se te ocurra tocar ni una línea del libro", espetó a Montes.

Tampoco aceptó otra propuesta para la portada que no fuera una ilustración de Josep Guinovart. "Cuando Guinovart me enseñó el dibujo, supe que había leído el libro. Era la expresión gráfica de un testigo que vio morir a mujeres agarradas a las rejas de la cárcel mientras los policías las apaleaban", explicó Cuevas.

El libro describe con toda la crueldad el sufrimiento de las mujeres. Por ejemplo, el episodio de una mujer embarazada de ocho meses que fue arrastrada a la cárcel de Segovia. Allí se encontró con que las prisioneras habían empezado una huelga de hambre. Le faltaba sólo un mes para parir, pero decidió unirse a sus compañeras.

El trabajo de Cuevas es valioso por la época en la que se elaboró. Lo recordó el consejero de Relaciones Institucionales, Joan Saura, quien señaló: "El mérito también reside en haberlo escrito durante la transición, que impuso una amnesia histórica. Tomasa lo superó".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 20 de enero de 2005