La mayor parte de las lesiones de esquí puede evitarse con una mejor preparación física

Los expertos culpan del aumento de lesiones graves a la velocidad y al exceso de confianza

Cuando finalice la jornada de hoy, y como cualquier día en temporada alta, habrán pasado por la enfermería de la estación de esquí andorrana de Soldeu El Tarter unas 60 personas con las lesiones más variadas relacionadas con la práctica del deporte blanco. Lo que los médicos de Soldeu verán a lo largo de hoy no difiere mucho de lo que están observando los responsables de las enfermerías de las mayores estaciones de esquí españolas, que en los últimos años han visto cómo los accidentes se reducían mientras aumentaba la gravedad de los mismos.

La velocidad, la escasa preparación física de muchos esquiadores y las frecuentes imprudencias se han situado como las mayores causas de siniestralidad. Mientras tanto, los inseguros equipos de esquí de antaño se han convertido en eficientes protectores de pies, tobillos y rodillas. Su capacidad protectora, sin embargo, ha llegado al límite: "Ahora la responsabilidad para evitar accidentes debe salir de los propios esquiadores", afirma el traumatólogo Andrés Combalia, experto en lesiones deportivas del hospital Clínico de Barcelona. Según ha podido comprobar este médico a lo largo de los años, "la rodilla se ha convertido en el principal punto débil del esquiador y ha desplazado del primer puesto de la lista de lesiones las roturas de tibia y peroné y los problemas de tobillo". Esto se debe, mayoritariamente, a que las marcas deportivas han diseñado botas de esquí cada vez más altas que protegen la pierna hasta casi la rodilla. Las fijaciones de seguridad también han mejorado y se han hecho más sensibles a la hora de liberar la pierna del esquiador en caso de caída y evitar males mayores. Pero la técnica llega hasta aquí y el resto es responsabilidad del esquiador.

"Muchos esquiadores se lanzan por todo tipo de pistas sin siquiera saber qué nivel tienen"

En España, a diferencia de Andorra, las estaciones no hacen público su registro de accidentes. Sin embargo, y de acuerdo con datos del hospital Clínic de Barcelona, la incidencia de lesiones se ha situado entre 2 y 3 por cada mil esquiadores al día. Esto significa que en estaciones de gran envergadura como Sierra Nevada o Baqueira Beret puede haber hasta 15 o 20 lesionados más o menos graves cada día. En Andorra, uno de los destinos de nieve preferidos por los españoles, se registraron la temporada pasada un total de 5.100 evacuaciones de esquiadores. Según los datos del Ministerio de Industria andorrano el 30% de estos accidentes fueron simples contusiones, un 16% acabaron en esguince y un 11% fueron lesiones de diferente envergadura en la zona de la cabeza.

El responsable del servicio médico de Soldeu El Tarter, Joan Sánchez, admite que nunca, y ya lleva 27 años en este trabajo, había visto tal cantidad de esquiadores lesionados. "Muchos esquiadores se lanzan a esquiar sin la preparación necesaria, muchas veces no saben ni por qué pista bajan ni qué nivel tienen y esto desemboca en problemas". Las vacaciones de Navidad y Reyes, junto a las últimas semanas de temporada, son las peores épocas. "No sabemos la razón, pero a principios y a finales de temporada es cuando registramos más accidentes, seguramente se debe al estado de la nieve y a la preparación física de los esquiadores".

Tanto Sánchez como Combalia están convencidos de que buena parte de las lesiones más frecuentes se evitarían con un poco más de prudencia y, sobre todo, de entrenamiento previo al esquí. En el caso de Andorra, la mayor parte de lesiones de rodilla, las más frecuentes en los esquiadores, las sufren mujeres de entre 35 y 38 años de edad y, en menor medida, las mujeres de entre 42 y 43 años, muchas de ellas con sobrepeso. "Es evidente que muchas de estas personas casi nunca hacen ejercicio y no son conscientes de que el esquí es un deporte de alta exigencia", recuerda el médico andorrano.

Pero no todos los esquiadores sufren el mismo tipo de lesiones. Para los noveles los puntos débiles son el ligamento lateral interno y el ligamento cruzado anterior. La rotura de este último obliga a pasar por quirófano y es más propia de los esquiadores de cierta edad.

Para evitar este tipo de lesiones, Combalia recomienda no sobreestimar el nivel de esquí de cada uno y, sobre todo, saber evaluar el propio estado de forma física: "Hacer deporte para reforzar la musculatura es una de las mejores formas para evitar estas lesiones, pero para esquiadores de cierta edad también es recomendable que los primeros días de temporada se lo tomen con mucha calma y, si puede ser, se hagan acompañar por un monitor, que les ayudará a evitar riesgos innecesarios", afirma.

La muñeca de los surfistas

Nunca se habían visto tantas muñecas rotas en las pistas de esquí. El avance del surf de nieve ha comportado la aparición de lesiones casi nunca vistas en las estaciones de invierno, como la rotura de la muñeca, una lesión muy poco frecuente entre los esquiadores tradicionales.

Por las características propias del surf, sus practicantes se valen de los brazos y las manos para realizar piruetas y la mayor parte de los giros. En muchas ocasiones, la mano toca al suelo y, sin una buena técnica, muchas muñecas no soportan tanto golpe. "Y en determinadas situaciones no hay muñequeras que valgan", explica el traumatólogo del hospital Clínic de Barcelona, Andrés Combalia. Según datos de este traumatólogo, el 48% de las lesiones de los surfistas se concentran en las extremidades superiores, sobre todo en la muñeca, en el radio y el cúbito distal. El hecho de que los surfistas no empleen el mismo tipo de bota ultrarígida que los esquiadores, sino un botín flexible, hace que los esguinces de tobillo estén al orden del día, así como la fractura maleolar y el esguince de rodilla. Sumando este conjunto de lesiones, las piernas de los practicantes del surf de nieve concentran el 43% de las lesiones.

Las contusiones torácicas y los esguinces lumbares, así como las contusiones y traumatismos en la zona de la cabeza completan el catálogo de lesiones más frecuentes entre los surfistas, causadas, sobre todo, por las colisiones con otros esquiadores en unas pistas cada día más saturadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 03 de enero de 2005.

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