Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra
Entrevista:MARTA UBIETA | Soprano

"En cinco años se verá un 'boom' de cantantes españoles de ópera"

"Es importante que la gente sepa que esta voz no sale así como así, que no me pongo a cantar y ya está. Esto hay que trabajarlo, educarlo, es un esfuerzo", afirma Marta Ubieta. Eso es lo que la soprano vizcaína ha ido haciendo desde que empezó a cantar en la Coral de Bilbao.

Pregunta. Estudió Empresariales y empezó a trabajar enseguida. ¿Por qué lo dejó por el canto?

Respuesta. En aquel momento hice un concurso de juventudes musicales y quedé finalista, y vi que la cosa podía ir hacia algún sitio. Además, llegó un maestro italiano a dar un curso a Bilbao y se interesó mucho por mi voz y me dio muchos ánimos. Pensé que si no me decidía entonces, que tenía 25 años, no lo iba a hacer nunca. A una oficina podía regresar en cualquier momento. Pensé que estaba en un momento en que o me dedicaba a Empresariales o me tiraba a la piscina. Así que me arriesgué.

P. Y le salió bien.

R. Sí. Estuve en Italia estudiando un tiempo, y luego en el sur de Francia trabajando con una soprano americana. Y gané un par de concurso y vi que la cosa empezaba a funcionar. La ABAO me dio la posibilidad enseguida de hacer papelitos pequeños. Gracias a ellos conocí a gente muy interesante. En Bilbao tenemos un lujo de temporada de ópera. Los mejores cantantes vienen a cantar a Bilbao.

P. Acaba de pasar ocho meses en Suiza.

R. Me presenté a un concurso en el Liceo de Barcelona, para jóvenes cantantes. Y estuve seleccionada entre los siete finalistas. Me dieron una beca de la Fundación La Caixa y el Liceo para ir a Suiza, a Sant Gallen, junto al Lago Constanza, a cantar durante un año.

P. ¿En qué consistía esa beca?

R. Más que una beca era una oportunidad de empezar a trabajar en teatros en Centroeuropa. Es una experiencia increíble, no paras de cantar, una obra tras otra, a un ritmo imposible en España. Luego me han seguido contratando para distintas obras.

P. ¿Cómo es que en España no cuaja esa dedicación europea a la ópera?

R. Estamos años atrás en ese sentido. En Italia también les sucede, no tienen esos teatros estables. Quizá es que en Centroeuropa, como hace tanto frío, tienen que estar metidos en los teatros todo el rato. Hay algo todos los días, si no es ópera es teatro o conciertos.

P. ¿Cómo se considera fuera a de España a sus cantantes de ópera?

R. Siempre han tenido mucho prestigio. Hemos tenido grandes figuras. Y en este momento hay gente que está haciendo muy buena carrera internacional. Ahora hay una generación joven que está haciendo muchas cosas y está muy valorada. Creo que de aquí a cinco años va a haber un boom de cantantes de ópera españoles, porque hay gente muy válida.

P. ¿Cuáles son los papeles en los que se siente más cómoda?

R. Soy una soprano lírico-ligera. Me van bien los roles de Mozart y las óperas sin fuegos de artificio.

P. ¿Le suelen gustar los papeles que se adaptan mejor a su voz?

R. Sí, porque la mayoría de los papeles que van bien a mi voz son de chicas pizpiretas, alegres, con un punto de coquetería. Me identifico bastante.

P. ¿Qué importancia tiene la parte actoral para un intérprete de ópera?

R. A mi me gusta muchísimo la ópera por el componente teatral que lleva. Soy una loca del escenario.

P. ¿Y qué importancia tiene el aspecto físico?

R. En Centroeuropa los directores de escena tienen ahora mucho poder, casi más que los directores musicales. Eso condiciona también el que te den un papel u otro según tu físico. Es una tendencia de los últimos años que no gusta a todos.

P. ¿Por qué?

R. Los directores de escena han cobrado, quizá, demasiado poder, en detrimento a veces de la música. Aunque el que es bueno lo que hace es ensalzar la música con su trabajo. Una buena escena lo que debe hacer el potenciar lo que transmite la música.

PERFIL

Marta González-Ubieta (Bilbao, 1972) ha acortado su primer apellido para facilitar su carrera profesional en el canto. Estudió piano en el conservatorio de la capital vizcaína y, con 15 años, entró en el coro juvenil de la Coral de Bilbao. También hizo Empresariales, pero apostó por la ópera, "aunque todo el mundo me decía que de eso no se vivía". Una beca la ha llevado a Suiza en 2004 y ya tiene todo 2005 repleto de actuaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 4 de enero de 2005

Más información