Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CAMPS ROMPE EL PACTO LINGÜÍSTICO

La presidenta de la Acadèmia se pliega a la presión del Consell e impide votar el dictamen mayoritario

Los 13 acadèmicos quieren volver a presentar su informe, pese a las amenazas de Font de Mora

El consejero de Cultura, Alejandro Font de Mora, entró para sorpresa de la mayoría en el pleno de la Acadèmia Valenciana de la Llengua, dijo que le enviaba el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, amenazó en tono de arenga, según diversos académicos, con medidas legales y legislativas si osaban aprobar el dictamen respaldado por al menos 13 de los 20 académicos y se marchó. Al poco, la presidenta de la Acadèmia, Ascensión Figueres, retiró ese punto del orden del día entre el estupor y la protesta de la mayoría. Los 13 académicos insisten en su intención de volver a presentar el dictamen.

El principal problema del dictamen para el PP radica en la explicitación de la palabra catalán

Los 13 defensores del dictamen se reunieron después del breve pleno para tomar un decisión

Fue un golpe de mano y de efecto que la presidenta aprovechó para justificar la retirada del punto del orden del día en una decisión que los académicos consideran ilegal. Figueres, militante del PP, llegó a decir que no estaba dispuesta a ser inhabilitada siete años para cargos públicos, asumiendo la argumentación y las amenazas de Font de Mora, basadas fundamentalmente en un informe no vinculante -y no procedente, según el letrado de la Acadèmia, Lluís Aguiló- del Consell Jurídic Consultiu. Figueres se negó a debatir la cuestión, recibió las críticas y protestas en una corta intervención, y se fue a comer, sin dar la cara ante los medios de comunicación.

La decisión de la presidenta ha actuado, sin embargo, como argamasa en el grupo de los 13 académicos, buena parte de los cuales tenía pensado dimitir si Figueres empleaba alguna argucia de última hora para impedir la discusión del dictamen. De momento, se han tomado un tiempo y se muestran unidos en su petición de volver a presentar en pleno un dictamen que defiende el uso de la denominación de valenciano como estatutaria, tradicional, legal y extendida, y propone el uso de la fórmula "valenciano / catalán" con "igual rango y dignidad" para los dos nombres en aquellas circunstancias externas que requieran identificar el conjunto del sistema lingüístico.

El principal problema de este dictamen para el PP y el Consell radica en la explicitación de la palabra catalán. El dictamen del Consell Valencià de Cultura, que dio lugar a la ley de creación de la Acadèmia, fue aceptado y es difundido porque emplea una perífrasis para no decir catalán.

Ante la decisión unilateral de Figueres, algunos académicos se dirigieron al letrado para preguntarle por la legalidad de la misma, y éste les respondió verbalmente que era una actuación ilegal, según relatan diversos integrantes del grupo de los 13. Ese punto del pleno fue introducido a petición de más de un tercio de los académicos, como indica el reglamento. Los académicos han solicitado al letrado un informe por escrito sobre la decisión de Figueres, con el fin de encontrar de nuevo una vía para presentar el dictamen que lleva por título Principis i criteris per a la defensa de la denominació i l'entitat del valencià.

Un dictamen que no se aprobó ayer porque la presidenta de la Acadèmia considera "que hay dudas legales sobre la autoridad de la Acadèmia para aprobar el texto del dictamen propuesto", señala el comunicado de prensa que Figueres hizo público a través de su jefe de prensa. "La decisión se ha tomado después de la comparecencia e intervención del consejero de Cultura (...), que ha leído un comentario en nombre del Gobierno valenciano donde se ha referido al dictamen del Consell Jurídic Consultiu, que en su informe dice que la AVL no puede de motu propio emitir dictamen sobre el nombre y la entidad de la lengua".

Y prosigue el comunicado: "La presidenta de la AVL ha considerado esta decisión [surprimir el punto del orden del día del dictamen] como la más razonable dada la situación interna de la Acadèmia y evitar cualquier acción penal en que podría incurrir por la aprobación del mencionado dictamen".

Formado por Josep Palomero, Manel Pérez Saldanya, Albert Hauf, Verònica Cantó, Lluís Meseguer, Honorat Ros, Josep Lluís Domènech, Rafael Alemany, Antoni Ferrando, Jordi Colomina, Emili Casanova, Marisol González y Pere María Orts, algunos de ellos integrantes del Institut Interuniversitari de Filologia Valenciana, designados en la cuota del PSPV y en la cuota de consenso, los 13 defensores del dictamen se reunieron después del breve pleno para tomar un decisión conjunta. Al término de la reunión, el vicepresidente de la Acadèmia, Josep Palomero, la secretaria, Marisol González, y el académico Rafael Almeny explicaron su posición a los medios de comunicación, en presencia de prácticamente el resto del grupo y de los académicos secesionistas Artur Ahuir y Ángel Calpe.

Font de Mora ya había abandonado la sede de la Acadèmia, en Sant Miquel dels Reis. No admitió preguntas de los medios de comunicación y se remitió al pleno del Consell de hoy, antes de leer ante las cámaras y los micrófonos el texto que había presentado en el pleno. En uno de sus párrafos dice: "(...) El Consell considera gravemente lesivo para el interés del pueblo valenciano, al que democráticamente representa, cualquier pronunciamiento de cualquier órgano o entidad, y por tanto de esta Acadèmia, que incida negativamente en la solución del conflicto planteado sobre nuestra lengua y que rompa el consenso originario".

A las puertas de Sant Miquel dels Reis se congregaron una decena de personas que profirieron gritos contra el catalán. También se dejó ver el líder de Coalición Valenciana, el abogado ultra Juan García Sentandreu.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de diciembre de 2004