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Los hoteleros aceptan abrir un debate "no politizado" sobre la tasa turística

Las dos asociaciones que integran a los ayuntamientos catalanes defendieron ayer la implantación de una tasa sobre el turismo. La Federación de Municipios de Cataluña (FMC) la defendió para sufragar los gastos ocasionados por los servicios turisticos. La Asociación Catalana de Municipios (ACM) también la apoya, sin precisar quién debería abonar el importe del nuevo gravamen.

Los empresarios presentaron ayer en el Congreso de Turismo de Cataluña, que se celebra en Girona, una propuesta para financiar los gastos que genera el sector y que ahoga a los municipios. Pusieron sobre la mesa la necesidad de reformar la Ley de Haciendas Locales para que ésta señale la población real de las localidades con peso del turismo.

La FMC presentó un documento en el que propone la implantación de dos tasas. La primera se aplicaría sobre los servicios de alojamiento, restauración y comercio de las zonas turísticas catalanas. Una portavoz de la federación aclaró que el gravamen, que oscilaría entre 25 céntimos y un euro según la categoría del establecimiento, serviría para sufragar los "servicios generales" del municipio que usan los turistas, como limpieza, saneamiento de calles y playas y seguridad ciudadana.

La segunda tasa tendría carácter finalista e iría destinada a financiar acciones de promoción y la creación y el mantenimiento de nuevas instalaciones para destinos turísticos, que deberían sufragar los empresarios y comerciantes, así como mejorar el medio natural y los equipamientos culturales. Las administraciones públicas, por último, se encargarían de la ordenación del territorio y los servicios de bienestar social para toda la población.

El vicepresidente de la ACM, el republicano Josep Basart, avanzó en el debate sobre financiación de las localidades turísticas que el ente presentará una propuesta en la que se preverá la aplicación de una tasa, aunque evitó concretar quién debe pagar el gravamen. "Tiene que discutirse. No nos debe dar miedo debatir una tasa que no grave la actividad y que beneficie al sector", afirmó Basart.

Los empresarios se reafirmaron en su opinión de que "no es el momento de aplicar una tasa" si no se hace de forma conjunta en todo el arco mediterráneo.

Aun así, los gobiernos locales pudieron apreciar ayer en la patronal hotelera una posición significativamente diferente de la que mantenía hasta ahora. El segundo teniente de alcalde de Barcelona, Jordi Portabella, fue el primero en llevar, hace tres años, al pleno municipal la necesidad de aplicar la tasa sobre las pernoctaciones. Y si entonces los hoteleros se cerraron en banda a su propuesta, el presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería y Restauración de Cataluña (CEHRC), Joan Molas, manifestó ayer la necesidad de "abrir un debate en profundidad" sobre la tasa.

Sin embargo, Molas planteó algunas condiciones para emprender el debate. "No puede estar politizado y no debe estar bajo la mirada continua de la prensa extranjera, puesto que nos daría muy mala imagen", aseguró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de diciembre de 2004