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PREMIOS DEL CINE EUROPEO

Europa premia la valentía de Amenábar

Javier Bardem se llevó el premio al mejor actor por 'Mar adentro' y Penélope Cruz el de mejor actriz del público

Barcelona
Barcelona acogió anoche la fiesta del cine europeo, en la que Alejandro Amenábar se llevó el premio al mejor director por Mar adentro, y Javier Bardem el de mejor actor, por su interpretación del tetrapléjico Ramón Sampedro. El galardón para la mejor película fue para Contra la pared, del director turco Fatih Akin. La actriz española Penélope Cruz ganó el premio del público a la mejor actriz por No te muevas. Pese a que España parece dominar el cine europeo, el perdedor de la noche fue Pedro Almodóvar, que no obtuvo ningún galardón. La jornada se inició con la intervención de Liv Ullmann ante la conferencia de actores en la que reivindicó el cine como medio para sacudir la conciencia social.

El enorme bloque de hielo que presidió el escenario de la ceremonia de entrega de los Premios del Cine Europeo no se fundió en toda la gala. Y para conocer qué película había sido considerada la mejor hubo que martillearlo. El interior del témpano guardaba la sorpresa. Fue la alemana Contra la pared, dirigida por el turco Fatih Akin, que ya obtuvo en el Festival de Berlín el Oso de Oro. Pero la única película que acumuló más de un premio fue la conmovedora cinta española Mar adentro, que tenía cinco candidaturas. Los cineastas europeos reconocieron el mérito del filme en las personas de Alejandro Amenábar, mejor director, y de Javier Bardem, mejor actor. Pedro Almodóvar, director del otro filme español favorito a priori, La mala educación, se fue de vacío.

Amenábar, al recoger el galardón, que le entregó la presidenta de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España, Mercedes Sampietro, agradeció su colaboración a la familia de Ramón Sampedro y a todo el equipo que hizo posible el filme, "que me ha ayudado a hacer una película que, para mí, es un regalo". Bardem, en una intervención en la que mezcló el español y el inglés, calificó el galardón como "un honor", y dio las gracias a Amenábar por "hacer una película tan valiente y bonita".

Los premios se entregaron en una sobria y larga gala-cena, con 600 asistentes, celebrada en el flamante Centro de Convenciones del Fórum de Barcelona, que fue presentada por los actores María de Medeiros y Juanjo Puigcorbé, y en la que los protagonistas fueron la gente del cine. Sólo hubo cuatro breves actuaciones, las de Luz Casal, Rafael Amargo, la coreógrafa Marta Carrasco y el rey de las pompas de jabón, Pep Bou.

Los momentos más emocionantes de la noche fueron aquellos en los que se entregaron los premios honoríficos. Liv Ullman recogió emocionada el suyo por su contribución al cine europeo. El anuncio del premio al cineasta aragonés Carlos Saura por toda su carrera arrancó una cerrada ovación de la sala. La actriz Victoria Abril, que trabajó a sus órdenes en El séptimo día, le entregó la estatuilla. Saura, al agradecer el reconocimiento, recordó que Europa ha dado "tantos grandes directores, guionistas y artistas...", pero lamentó que todavía falte "comunicación" entre los países. "Se hacen maravillosas películas en Europa, pero escasamente las vemos en España, Italia, Alemania; en Francia, tal vez más". Y quiso dejar claro que todavía está en plena forma acabando así su intervención: "Espero que éste no sea el premio de fin de carrera, porque quiero seguir trabajando". Theo Angelopoulos recibió el premio de la crítica europea, el Prix Fipresci, por Eleni.

Otro de los cuatro premios importantes, el de la mejor actriz, fue para la británica Imelda Staunton por su papel en la cinta de Mike Leigh Vera Drake. Penélope Cruz, que también era candidata por el filme italiano No te muevas, tuvo que conformarse con el premio Jameson de votación popular. La actriz madrileña, que recibió el premio de manos de su amigo Pedro Almodóvar, dijo que le hacía "mucha ilusión" obtener este galardón decidido por el público, "porque en este último año he recibido mucho cariño de él".

Ya no hubo otros premios para los cineastas españoles. El premio a la mejor fotografía fue para Eduardo Serra por La chica de la perla, y el galardón al mejor compositor recayó en el autor de la banda de Los chicos del coro, Bruno Coulais.

Antes de que empezara todo, los directores Alejandro Amenábar y Pedro Almodóvar fueron de los últimos en llegar a la gala. Su desfile por la alfombra roja que daba acceso a la sala fue un largo peregrinaje entre las cámaras. Ambos se mostraron muy tranquilos, pero poco confiados en conseguir alguno de los premios. Almodóvar opinó que sus antecedentes en los premios (arrasó en la edición de 1999) jugaban en su contra. Otra coincidencia: en caso de no ganar, cada uno deseaba que el premio fuera para el otro. Ambos venían pensando en el público americano. Amenábar pasó por Barcelona en una pausa de la promoción de Mar adentro y hoy mismo regresa a Nueva York. Almodóvar contó encantado que La mala educación ha arrancado mejor en Estados Unidos que Hable con ella. Pero aseguró no albergar demasiadas esperanzas sobre la posibilidad de conseguir el Oscar.

Entre los invitados que desfilaron por la alfombra roja hubo una nutrida representación del cine español. Victoria Abril, de blanco inmaculado, en contraste con la abundancia de trajes negros, Natalia Veberke, Nawja Nimri, Lola Marceli, Elena Anaya, Maria Grazia Cuccinotta, el guionista Mateo Gil, Pilar Bardem, Wim Wenders y Eduard Fernández, entre otros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2004