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La Junta y Cajasur acuerdan el regreso voluntario de la entidad a la tutela autonómica

El Gobierno andaluz y la caja cerrarán el pacto en los próximos días tras meses de negociación

La guerra que la Junta y Cajasur han mantenido en los últimos cinco años está a punto de llegar a su fin. El Gobierno andaluz y la caja presidida por el sacerdote Miguel Castillejo han acordado que la entidad financiera regrese de forma voluntaria a la tutela autonómica, según una fuente de la Junta. Tras meses de conversaciones a varias bandas, la Consejería de Economía ha cerrado un acuerdo para que Cajasur renuncie a estar bajo el control del Ministerio de Economía. Cajasur, que ha estado menos de dos años bajo el paraguas ministerial, es la única caja española controlada por el Gobierno central.

La victoria de José Luis Rodríguez Zapatero el pasado 14 de marzo abrió un escenario que Cajasur no preveía hasta ese momento. Castillejo, de 74 años, consideraba blindada su situación tras acogerse, a finales de 2002, a la Ley Financiera auspiciada por el Gobierno del PP, una norma que permitió a la entidad fugarse de la tutela autonómica en virtud de su fundación eclesiástica.

Tras situarse bajo el control del Ministerio de Economía, Castillejo aprobó unos estatutos en los que la Iglesia católica incrementó su peso en la Asamblea General (el principal órgano de gobierno en las cajas) al pasar de controlar el 35% al 46,6%.

Tras las elecciones, el PSOE ha dado distintos pasos para normalizar la situación y permitir que Cajasur vuelva a estar bajo el amparo de la Junta.

En Andalucía, el Gobierno autonómico (a través de los consejeros de Economía, José Antonio Griñán, y de la Presidencia, Gaspar Zarrías) ha empleado la vía diplomática y ha mantenido contactos discretos en los últimos meses en varios frentes para lograr que Cajasur volviese a estar bajo el control de la Junta. Una de las claves de esta negociación ha sido encontrar un interlocutor autorizado por parte de la Iglesia para avanzar en las conversaciones, que finalmente se han canalizado a través del obispo de Córdoba, Juan José Asenjo.

Mientras, en Madrid, el Gobierno de Rodríguez Zapatero y el PSOE han empleado la vía legal para llegar al mismo propósito. Zapatero ha retirado el recurso que el Gobierno del PP presentó contra la Ley andaluza de Cajas en 2000, el origen de toda la batalla de Cajasur. Esta ley, entre otras cuestiones, obligaba a Cajasur a regirse por el régimen común de las cajas de ahorros, lo que reducía el peso de la Iglesia como entidad fundadora, y suponía la salida de Castillejo ya que establecía la edad de jubilación en los 70 años.

Además, el Gobierno ha retirado otro recurso contra la ley de Acompañamiento de los presupuestos andaluces de 2003 que introdujo una disposición que pretendía dificultar la huida de Cajasur.

De forma paralela, el Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados presentó dos enmiendas a la Ley de Supervisión de Conglomerados financieros cuyo objetivo era la devolución a la Junta la tutela de Cajasur. El PSOE eligió esta opción por el hecho de que el Gobierno de Zapatero ha decidido suprimir la Ley de Acompañamiento de los Presupuestos Generales del Estado. La ley de Acompañamiento era una especie de cajón de sastre que usaba el Gobierno para hacer modificaciones de última hora en leyes que, en muchas ocasiones, nada tenían que ver con los presupuestos.

Esta doble vía finalmente ha fructificado con un acuerdo entre el Gobierno andaluz y la Iglesia para que Cajasur vuelva de forma voluntaria a la tutela autonómica. Este acuerdo, según el Ejecutivo andaluz, se cerrará en próximas fechas, probablemente la próxima semana.

Esta fuente subrayó que el pacto se ha producido tras "largas conversaciones" con los distintos actores involucrados en el asunto

El futuro de Castillejo

El previsible regreso de Cajasur a la tutela autonómica abre ahora numerosas incógnitas que se irán despejando en los próximos días. Una fundamental es qué va a pasar con el presidente de Cajasur, Miguel Castillejo, quien, a sus 74 años, lleva casi tres décadas al frente de la entidad y es en quien la Junta centró, junto al PP, la responsabilidad de la batalla vivida en los últimos años. Cuando Cajasur pase a depender de nuevo de la Junta, la entidad tendrá un periodo para adaptar sus estatutos a la ley autonómica, que contempla la jubilación de los miembros de los órganos de gobierno de las cajas a los 70 años, lo que supondrá la salida automática de Castillejo, a quien, durante un tiempo, se le buscó lo que se denominó "una salida airosa". Castillejo constituyó en febrero de este año una fundación que lleva su nombre y preside y cuyo objetivo es "el fomento y desarrollo de la cultura".

Otro asunto aún pendiente es la póliza de 2,9 millones de euros que Cajasur aprobó en favor de Castillejo cuando éste abandonase la presidencia de la entidad. La Junta declaró ilegal la póliza, por considerarla una indemnización irregular, decisión que la entidad recurrió ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 12 de diciembre de 2004

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