Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
CARTAS AL DIRECTOR

La ciencia y Cervantes

Vaya por delante que son dos cosas distintas y no conviene mezclar churras con merinas. Pero en realidad se trata de lo mismo: miopía institucional. Parece, al fin, que se está creando una especie de conciencia social sobre la necesidad de invertir en investigación si queremos mirar con optimismo hacia el futuro.

¡Grandes palabras y excelsos pactos hemos presenciado estos días!

Pero ¿acaso han visto ustedes el último informe de la OCDE sobre nuestros estudiantes preuniversitarios? Es descorazonador; muy por debajo de la media en los indicadores estudiados: matemáticas, cultura científica y comprensión de lo escrito.

Alborotémonos y digamos ¡en la tierra de Cervantes y Cajal! Pues sí.

Verán, es tan ridículo que España quiera ser punta de lanza en Europa sin esfuerzo en Ciencia y Tecnología como que pretenda crear calidad científica con la patética inversión y mala administración del gasto público en colegios y cultura.

En un triste porvenir, nuestros cerebros se fugarán no sólo para investigar dignamente, sino también para aprender a leer.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de diciembre de 2004