El nuevo modelo de financiación sólo añadió 251 millones en 2002

Homs sostiene que Castells "se ha sacado esa cifra del bolsillo"

El modelo de financiación autonómica pactado en 2001 sólo aportó a Cataluña 251 millones de euros más en 2002, su primer año de aplicación, según la liquidación presentada ayer por el Departamento de Economía de la Generalitat a la parte catalana de la comisión mixta de valoraciones. Esa cifra representa 218 millones menos de los 469 previstos por el anterior Ejecutivo de CiU, que negoció la refoma.

La razón de este desfase es una "sobrevaloración" en la previsión de ingresos del nuevo modelo en relación con el antiguo, señaló ayer el consejero de Economía del Gobierno catalán, Antoni Castells, quien, a renglón seguido, añadió: "Las previsiones se hicieron con corrección, creo que eran las adecuadas, pero luego la realidad ha sido otra".

A tenor de la comparación elaborada por el Departamento de Economía entre ambos modelos, los ingresos que componían el antiguo modelo habrían crecido un promedio del 7,4% anual entre 1999 -año de referencia para negociar el nuevo modelo- y 2002, cuando la previsión era del 6%. Mientras que los ingresos que conforman el actual han crecido el 7,1% en lugar del 6,6% previsto inicialmente. En definitiva, el nuevo modelo ha crecido tres décimas menos que el antiguo.

El sistema actual aportó en 2002 a Cataluña 9.458 millones de euros. De esta cantidad, 3.339 millones correspondieron al 33% del IRPF, 2.494 millones al 35% del IVA, 1.309 millones al 40% de impuestos especiales (tabaco, alcohol e hidrocarburos), 140 millones al impuesto minorista sobre carburantes y 227 más al de matriculaciones. El fondo de suficiencia contribuyó con 1.915 millones de euros y otro específico para la sanidad fue de 35 millones.

El modelo antiguo (compuesto por el 30% del IRPF, una participación de los ingresos del Estado y transferencias para sanidad y serviciso sociales) hubiera generado unos ingresos de 9.208 millones de euros, de acuerdo con las proyecciones realizadas por el Gobierno catalán.

Al ser preguntado si los integrantes de la parte catalana de la comisión mixta de valoraciones (formada por representantes de todas las fuerzas políticas, cuatro representantes de la sociedad civil y siete expertos) estaban de acuerdo con la liquidación, Castells respondió: "Es como si se tuviera que votar el número pi".

Sin embargo, Francesc Homs, presente en la mesa en representación de CiU, que fue quien negoció el modelo de financiación como anterior consejero de Economía, tachó la liquidación presentada ayer por Castells de "ejercicio sectario".

Homs, que mantuvo un pequeño rifirrafe con el consejero antes de que éste iniciara la conferencia de prensa por su voluntad de comparecer también ante los medios, aseguró a este diario que "es preocupante la línea obsesiva de Castells por establecer en todo momento comparaciones con el pasado, por mirar atrás". "¿No tenemos que construir un consenso para negociar un nuevo modelo de financiación? Pues que no entregue un papel que se ha sacado del bolsillo", remachó.

Sostiene Homs que la liquidación de 2002 del Ministerio de Economía arroja unos ingresos para Cataluña de 516 millones de euros. El Departamento de Economía afirma que la cifra a la que se refiere Homs no tiene nada que ver con esta discusión, puesto que se trata de la diferencia entre la previsión de ingreso realizada en 2002 por la Generalitat y su liquidación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 02 de diciembre de 2004.

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