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Los fondos de capital riesgo o cómo ganar sin arriesgar

Los fondos de capital riesgo son temidos por su forma de actuar. En realidad, son meros intermediarios en busca del comprador final. En el caso de Auna, sólo hay dos candidatos con capacidad para comprar al segundo operador: France Télécom y Deutsche Telekom. A favor del primero, está su presencia en España, donde ya controla Uni2, Wanadoo y Qdq, y el interés que siempre ha tenido Orange, su filial de móvil, por hacerse con Amena. Pero la aparición del fondo Providence alienta que sea Deutsche Telekom el que esté detrás de la oferta. La fórmula que utilizan los fondos para adquirir no es muy ortodoxa y es similar a la que Olivetti, una compañía de impresoras en declive, usó en 1999 para comprar un gigante como Telecom Italia: comprar sin dinero, mediante un endeudamiento apalancado en los activos de la propia compañía compradora. Así que, paradójicamente, en este caso sería Auna la que avalaría con sus activos su compra por los fondos, hasta que éstos encontraran un comprador definitivo o salieran a Bolsa. De este tipo de operaciones, en el que sólo los fondos tienen asegurada una plusvalía, sabe mucho Apax, que vendió en marzo de 2001 a Dragados y a otros incautos inversores su participación en Jazztel, consiguiendo importantes plusvalías a costa de las no menos cuantiosas pérdidas que cosecharon poco después los accionistas estables.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 21 de noviembre de 2004