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La captura de un dirigente salafista eleva a 101 los arrestos de islamistas tras el 11-M

Mohamed Boualem, detenido en 2001 y liberado, estaba dispuesto "a convertirse en mártir"

La policía ha detenido en Valencia al dirigente salafista Mohamed Boualem Khouni, Abdallah, acusado de formar parte de la célula radical de tendencia Takfir que había montado Mohamed Achraf desde las cárceles españolas para volar, entre otros objetivos, la Audiencia Nacional. Abdallah ya había sido detenido en septiembre de 2001, por su supuesta participación en la preparación de ataques suicidas en Europa, pero la juez Teresa Palacios lo liberó en mayo de 2002 por falta de pruebas. Con él ya son 35 los arrestados en la Operación Nova y superan el centenar los islamistas detenidos desde el 11-M.

Mohamed Boualem Khouni, nacido el 15 de marzo de 1969 en Beokhalfa Tizi Ouzou (Argelia), fue detenido anteanoche en la localidad de Canals (Valencia) por agentes de la Comisaría General de Información a las órdenes del juez Baltasar Garzón, quien lo acusa de integración en organización terrorista. Garzón cree que Boualem formaba parte, junto a Djamel Seddiki y Reda Cherif, de un grupo "salafista extremo", reunido por Mohamed Achraf en la Comunidad Valenciana con restos de la estructura española del Grupo Islámico Armado (GIA) montada por Allekema Lamari (un suicida de Leganés) y de su escisión más radical, el Grupo Salafista de Predicación y Combate (GSPC).

El papel del grupo de Boualem, según Garzón, era "estar preparado para desarrollar la práctica de la yihad (guerra santa) en cualquier país, incluida España, en función de las órdenes que recibieran del emir (Achraf o, localmente en Levante, Djilali Mazari)". Achraf (preso en Suiza) los habría captado una vez que comprobó que estaban dispuestos a "convertirse en mártires mediante la inmolación".

Por motivos casi idénticos, Boualem fue detenido el 25 de septiembre de 2001 en La Mojonera (Almería), junto a otras 14 personas, a petición de las autoridades belgas, una vez que fue considerado miembro del GSPC. La solicitud fue cursada tras la captura en Uccle (Bélgica) de Nizar Trabelsi, "quien pretendía llevar a cabo atentados contra objetivos norteamericanos en Europa de carácter suicida". Durante el registro posterior a su detención, se localizó una pistola ametralladora Uzi y material para la fabricación de explosivos.

Ataque a una Embajada

Trabelsi había pasado una temporada conviviendo en Tudela (Navarra) con el argelino Mohamed Belaziz, quien por esas fechas dejó reflejado en su diario su intención de morir en un ataque suicida. Los investigadores de la Comisaría General de Información indicaron entonces que los planes de Trabelsi consistían en atacar la Embajada de Estados Unidos en París, el cuartel general de la OTAN en Bruselas o una sinagoga en un punto europeo no determinado.

El comando suicida presuntamente lo completaba el francés Jerôme Courtallier, Selman, detenido en Holanda tras regresar de Afganistán el mismo día que Trabelsi, ex jugador de fútbol tunecino. Belaziz, experto falsificador de documentos, fue detenido junto al grupo de Boualem, que fue directamente vinculado con Osama Bin Laden por el entonces vicepresidente y ministro del Interior, Mariano Rajoy.

Belaziz, Boualem y Madjid Sahouane (detenido también en la actual Operación Nova) se habían reunido en España con el terrorista tunecino Essid Sami Ben Khemis, quien a su salida de España fue detenido en Italia cuando supuestamente preparaba un atentado contra la Embajada de EE UU en Roma, que fue cerrada preventivamente en abril de 2001. Y Ben Khemis, además, con el llamado grupo Meliani, liderado por Mohamed Bensakhria (detenido el 22 de julio en Alicante), quien supuestamente había organizado atentados contra la catedral y un mercadillo navideño en Estrasburgo (Francia).

El ahora detenido y Belaziz fueron puestos en libertad por la juez Teresa Palacios a partir de mayo de 2002, una vez que las autoridades belgas desistieron de pedir su extradición. El 3 de febrero pasado, la causa contra ellos fue archivada porque la juez no encontró "ni un solo indicio de su relación con grupos terroristas islámicos". Y ahora ha sido arrestado por Garzón al considerarlo parte de un grupo terrorista suicida.

La detención de Boualem, que eleva a 35 los detenidos en el curso de las operaciones Nova I y II, pone aún más de relieve la implantación del terrorismo argelino en España, especialmente gracias a personas como Allekema Lamari y su grupo de gias, que ya fue detenido en 1997 en el marco de la Operación Appreciatte.

El propio Lamari participó en el 11-M mientras que cinco de sus hombres encarcelados han sido imputados ahora por formar parte de la célula que pretendía volar la Audiencia Nacional y continuar una campaña de terror.

Garzón considera que todos los detenidos ahora y algunos de los implicados en el 11-M pertenecen a la corriente Takfir Waq Hijra (Anatema y Exilio). Las investigaciones han permitido establecer conexiones entre los atentados del 11-M, de Casablanca, varios preparativos en Europa, el 11-S (a través de seguidores de Abu Dahdah) y los preparativos para volar la Audiencia Nacional y atacar, entre otros objetivos, el estadio Santiago Bernabéu o, de nuevo, la estación ferroviaria de Atocha.

Con este último arresto ya son 100 los detenidos este año por vinculaciones islamistas (medio centenar está en prisión) y casi 300 los radicales detenidos desde 1996, muchos de ellos en varias ocasiones e incluso mientras cumplían condena en prisión también por terrorismo. Ayer mismo fue detenida una persona en una nueva operación contra la red de presuntos terroristas islamistas de nacionalidad pakistaní desarticulada en septiembre en Barcelona

Garzón: "No hay conexión con ETA"

El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón reiteró ayer que no le consta "ningún tipo de conexión operativa entre ETA y el terrorismo islamista", tal y como ya manifestó ante la comisión parlamentaria que investiga los atentados del 11 de marzo en Madrid. En declaraciones a Punto Radio, Garzón insistió: "Creo que esa conexión no existe, ni creo que se vaya a demostrar hasta la fecha en lo que se refiere a los atentados del 11-M".

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 añadió sobre esta posible conexión aún no demostrada y descartada por todos los servicios secretos del mundo, incluidos los de EE UU y Francia: "Como experto conocedor de una organización y de la otra, aunque algunos pensaran que es una barbaridad lo que hago, lo hago desde la experiencia y el conocimiento y no lo hago para apoyar ni a unos ni a otros; las cosas son como son por mucho que se las quiera distorsionar".

El juez también contestó sobre la posible relación de alguno de los últimos detenidos en España por su presunta integración en células islamistas dispuestas a atentar con el asesinato en Holanda del cineasta Theo van Gogh, el magistrado también aseguró que ni le consta, ni es "un ámbito" en el que esté investigando.

En cuanto a las últimas detenciones de islamistas ordenadas por él, explicó que "se está haciendo el esfuerzo por parte de las diferentes instancias judiciales y policiales para que no ocurran desgracias como la del 11 de marzo. Tenemos que actuar en el momento inicial, cuando se está formando el grupo en torno a un líder carismático que da la enseñanza", señaló el juez, quien observó que "un atentado terrorista siempre puede suceder" pese a todos los esfuerzos.

Baltasar Garzón recibió ayer en la sede de la Unesco en París el Gran Premio 2004 de la Academia Universal de las Culturas de manos del ministro del Interior francés, Dominique de Villepin, en reconocimiento a su labor contra la discriminación, la intolerancia, la xenofobia, el antisemitismo y la degradación deliberada de la vida, informa Efe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de noviembre de 2004

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