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El Ayuntamiento coruñés aprueba usar La Coruña de modo oficial

El PP se abstiene por dudas legales pese a llevar camisetas de apoyo

El Ayuntamiento coruñés considerará a partir de hoy cooficial el topónimo La Coruña, después de que el pleno municipal, en una agitada sesión, aprobase una propuesta en ese sentido del alcalde, el socialista Francisco Vázquez. La decisión fue refrendada por los 14 ediles socialistas con la oposición de los 5 del Bloque Nacionalista Galego (BNG), mientras los 8 del PP la respaldaron moralmente, pero se abstuvieron.

Después de la votación, Vázquez ordenó desalojar e identificar a una docena de personas que le increparon y arrojaron al salón una nariz de payaso. El alcalde anunció que denunciará judicialmente a los que protestaron por "interrumpir, insultar, amenazar e incluso agredir físicamente a los concejales del PSOE, además de resistencia a la autoridad".

El argumento invocado en la propuesta de la alcaldía era la promoción de la concordia entre los ciudadanos mediante el reconocimiento oficial de una realidad histórica bilingüe. Pero el portavoz del BNG, Henrique Tello, después de intentar la retirada de la moción, acusó al alcalde de resucitar una polémica enterrada "con una propuesta que no obedece a una necesidad social ni a una cuestión ideológica, porque [Vázquez] no tiene ideología sino intereses".

La división social fue patente en la postura del PP. Sus concejales se despojaron de las ropas de abrigo para mostrar unas camisetas con una L, pero su intervención fue para justificar las razones para abstenerse. "Una cosa es lo que deseamos, otra lo que nos gusta, otra lo que es justo y otra lo legal", comenzó el portavoz, Fernando Rodríguez Corcoba, para luego argumentar que estaban de acuerdo con la cooficialidad, pero tenían dudas fundadas sobre su legalidad. "Si, como antes de la Ley de Grandes Ciudades, se necesitase la aprobación de los dos tercios de la corporación, tendría nuestro voto, pero como ahora le basta con la mayoría absoluta, nos abstendremos", expuso.

Cuando el alcalde anunció (en gallego) el resultado, los asistentes al pleno, pertenecientes a la Mesa por la Normalización Lingüística, lanzaron gritos de "franquista", "payaso" y "odiais la tierra que os da de comer".

En una rueda de prensa que convocó inmediatamente, Vázquez calificó a los desalojados (entre ellos la ex parlamentaria autonómica del BNG Pilar García Negro y al secretario comarcal del sindicato nacionalista CIG) de "autoritarios y fascistas". El alcalde mandó también un recado a la fiscalía al sugerir que "el ministerio público, que inicia investigaciones por noticias de prensa, podría investigar esto". La fiscalía del Tribunal Superior gallego anunció hace poco que estudiará si el gobierno local ha incumplido las sentencias que le obligan a usar el topónimo oficial, A Coruña.

De hecho, la decisión de ayer no supone cambio alguno en la política de Vázquez, que ha venido utilizando sin problemas el topónimo en castellano, acompañado o no del oficial, pese a que tanto el Tribunal Superior de Galicia como el Supremo, han reiterado en un proceso que duró 10 años la primacía del Estatuto de Galicia, una ley orgánica, sobre las normas de Régimen Local.

Para que la decisión adoptada llegue a término, deberá superar varios trámites y ser aprobada por el Gobierno gallego, que ya anunció que la recurrirá.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 3 de noviembre de 2004