Reportaje:XXV ANIVERSARIO DEL ESTATUTO DE GERNIKA

Los viejos tiempos de la concordia

Los padres del Estatuto añoran un tiempo donde el ansia de libertad triunfó sobre las diferencias

A pesar de sus diferencias, aceptaron caminar juntos por una pasarela tan frágil que crujía a cada paso que daban. Las palabras del dictador moribundo -"todo está atado y bien atado"- retumbaban todavía en sus oídos. Los sables seguían haciendo ruido en los cuarteles. Algunos de estos hombres formaban parte del Consejo General Vasco. Se trajeron de Madrid una propuesta de Estatuto que sometieron a referéndum. Del millón y medio de electores, 921.000 acudieron a votar. 831.000 dijeron que sí. 47.000 votaron en contra y 31.000 lo hicieron en blanco. De todo aquello hace ya la friolera de 25 años.

CARLOS GARAIKOETXEA Lehendakari (EA)

"Fue una época muy rica. Se hacía política todos los días. Había que pactarlo todo"
"Si el intento de hacer el Estatuto hubiera fracasado, la situación hubiese sido terrible"

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"Yo tengo el recuerdo de la época de mayores ilusiones que hemos vivido en los últimos lustros. Y de peligro también. Sin duda el momento era muy crítico, el riesgo de involución, de volver a otra negra dictadura aconsejaba hacer política con los pies en la tierra, poniendo el listón del pragmatismo donde hay que ponerlo. Eso hizo que en nuestro caso también hubiera fracturas un poco trágicas dentro de nuestro propio mundo y dentro del nacionalismo vasco en particular. Hoy, algunos quieren arrimar el ascua a su sardina diciendo: si sois críticos con el desarrollo que ha tenido aquel Estatuto es que os equivocasteis. No, yo creo que en aquel momento se hizo lo que se tenía que hacer y lo que se podía hacer. Se establecieron compromisos de mínimos para que no se frustrara el viaje hacia las libertades. Aquí había una demanda de autogobierno enorme, había unas carencias y unas urgencias terribles, porque el país estaba en una situación muy difícil. La situación económica era dramática. El euskera estaba en un trance casi agónico en muchos lugares. La incompatibilidad con los encargados del orden público era evidente... En fin, había que conseguir unas herramientas imprescindibles para apuntalar este país, y había que conciliar eso con el interés general de todos los pueblos del Estado español. Se hizo lo que se tenía que hacer. Desgraciadamente, luego se hizo una interpretación unilateral de aquello, que fue un compromiso de mínimos hecho además en circunstancias políticas excepcionales. Por eso, es lógico que hoy se haga un replanteamiento, pero con tranquilidad, con sentido democrático y buscando el mayor nivel de consenso posible. En cualquier caso, todo aquello fue muy emocionante. Desde actos multitudinarios que tuve el honor de presidir flanqueado por Pasionaria y Manuel Irujo, hasta lidiar -en el mejor sentido de la expresión- con los sucesivos presidentes del Gobierno: Suárez, Calvo Sotelo, Felipe.... O con el Rey, que también tuvo su papel, y con el que también tuve que ser franco muchas veces, y a veces más de lo que suele ser habitual. Siempre procuré ser honesto y consecuente con mis convicciones".

TXIKI BENEGAS Diputado (PSE)

"Aquello tuvo una gran trascendencia histórica. Aquellos días dieron lugar a un autogobierno que yo, sin ninguna duda, lo califico como el más avanzado que tiene cualquier nacionalidad o región dentro de un Estado, superando incluso la autonomía que tienen los

länder, porque no hay ningún land que tenga competencias en materia de Hacienda, y el país vasco tiene hacienda propia. Fue una época muy rica en experiencias. Había que hacer política todos los días. Había que pactarlo todo. Estaba muy clara una idea central: había que hacer una España para todos y también un Estatuto vasco para la inmensa mayoría de los vascos, aunque luego se quedaron fuera los radicales. Y la experiencia de haber conocido a personalidades como Rubial, Ajuriaguerra, Irujo... que nos aportaron toda su experiencia de la Guerra Civil, del exilio, de la dictadura... Hubo unos logros muy importantes, y ahora nos encontramos con que el primer partido de Euskadi, después del viaje que hizo a Lizarra a pactar con el radicalismo, pues de repente dice que eso no sirve, que el Estatuto ha muerto y nos está metiendo en una aventura que, además de inviable políticamente, no respeta las reglas del juego. Cuando repasamos las fotografías de la época, nos damos cuenta de que los nacionalistas o eran unos grandes actores o vivieron una alegría sincera. Los nacionalistas han demostrado que una de sus grandes características es que la progresión de sus reivindicaciones no tiene límite. Por eso es muy difícil con ellos el pacto estable, porque no se sabe si lo que pactan hoy sirve para mañana".

MICHEL UNZUETA Ex senador (PNV)

"Las cosas son ahora muy distintas a como eran antes del Estatuto, y por eso el recuerdo es bueno. Cambiamos de siglo histórico. Y desde el punto de vista político y personal fue una época bonita. Todos teníamos unos sentimientos comunes de democratizar el país y avanzar en el terreno de las libertades, y además en el caso nuestro estaba la demanda autonómica. Yo creo que hubo una relación personal muy buena entre los políticos de entonces. Éramos conscientes de que el propio Estado era muy frágil. Todos sabemos que lo de atado y bien atado fue una frase terrible, pero la realidad la superó. Además, si el intento de hacer un Estatuto hubiera fracasado, aquí la situación hubiera sido terrible. Nuestro regreso a casa con las manos vacías hubiera sido dramático, no tanto por la situación personal, sino por la crispación del país. La política se vivía más intensamente que ahora. El ¿qué va a pasar? era una preocupación que estaba en todas las conversaciones. Yo ahora ya estoy fuera de la política, y no sé muy bien por qué no se ha celebrado el aniversario del Estatuto. Yo lo hubiera celebrado. El acontecimiento tuvo su importancia, aunque luego las cosas no hayan ido como debieran. Me ha sorprendido esa decisión. Yo quiero que las generaciones más jóvenes sepan lo que pasó. Una cierta memoria histórica es necesaria. La historia se mueve día a día, a pasitos cortos, pero los grandes movimientos son ciclos más amplios. Y los ciclos tienen su principio y su final, y saber cómo empezaron las cosas da una mayor lucidez para entender el presente".

ALFREDO MARCO TABAR Miembro de las Juntas Generales de Álava (PP)

"Mi recuerdos son de absoluta ilusión. En aquellos momentos había gente con pedigrí estatutario, los que habían tenido antecedentes políticos en los partidos en los que militaban, y otros, como nosotros los de la UCD, que no teníamos antecedentes estatutarios, pero sin embargo estábamos convencidos de que era necesario hacer algo en conjunto, en consenso, para salir de una situación y entrar en la democracia. Y a la vista del tiempo pasado es curioso que los que éramos los novicios en el tema estatutario seamos hoy los más acérrimos defensores del Estatuto y los que tenían pedigrí estatutario hoy sean los que dan el Estatuto como finiquitado, caduco, obsoleto... Es una sensación extraña que a mí me induce a pensar que todos no éramos igual de sinceros en aquellos momentos, que unos éramos sinceros de verdad y que otros tenían otras vistas, como se está demostrando. Yo soy de los que creo que habría que celebrarlo. No hay más que echar un vistazo alrededor para ver cómo hasta el lehendakari hace alardes a los éxitos obtenidos gracias indudablemente al Estatuto. Porque el gobierno del PNV es un gobierno estatutario, es un gobierno que nace a raíz del Estatuto... Yo fui consejero del Consejo General Vasco y viví toda aquella experiencia con una gran ilusión, y hoy me siento, si no desalentado, sí engañado. Tengo que reconocer que tenía la sensación de estar viviendo algo histórico. Con una sensación, quizá demasiado simple, de que aquello iba a ser la panacea. Todavía recuerdo la amnistía y yo lloraba, pensaba que aquello era la solución definitiva. Y todo, en estos momentos, está puesto en duda, en incertidumbre... En aquellos momentos, como dice el refrán, de la necesidad se hizo virtud. Y ahora en cambio no existe esa disposición. Creo que sería bueno enseñar a los más jóvenes de dónde veníamos y dónde estamos, porque si no es muy difícil entender todo lo que ha pasado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0024, 24 de octubre de 2004.

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