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Reportaje:

Agua de mayo para las desaladoras

El Programa AGUA y la exportación multiplicará ventas de ingenierías y constructoras

La veintena de plantas de desalación propuestas por el Gobierno y la creciente demanda mundial de estas instalaciones ha disparado las expectativas de ventas de una decena de empresas españolas, en su mayoría filiales de constructoras y multinacionales. En España van a disputarse contratos que en conjunto pueden rondar los 1.400 millones de euros y en el mundo el crecimiento de esta industria es elevado. En los países del Golfo mueve 500 millones de dólares y crece a tasas del 8%. Y en EE UU mueve 200 millones y crece un 5% anual.

La veintena de plantas propuestas, que deben aportar 620 hectómetros de agua al año, van a requerir una inversión de 1.300 millones

España representa un 25% del mercado de agua desalada en el mundo y las empresas nacionales lideran estas tecnologías

Necso e Infilco reúnen en la actualidad una cartera de pedidos en actividades de agua y desalación de 372 millones de euros con IVA

Una decena de empresas, entre las que se encuentran compañías vinculadas a los grandes grupos constructores españoles y filiales de dos de las mayores multinacionales del sector (la francesa Degrémont y la alemana RWE-Thames Water), aguarda como agua de mayo que el Gobierno concrete dónde, cuándo y cómo -es decir, con qué financiación- van a construirse las 21 nuevas macroplantas de desalación de agua anunciadas, entre otras medidas, como alternativa al suspendido proyecto de travase de caudales del Ebro a la Comunidad Valenciana y Andalucía.

La veintena de plantas propuestas, que deben aportar 620 hectómetros de agua al año y que van a absorber un tercio de los 3.900 millones de euros previstos para todo el Programa AGUA. (Actuaciones para la Gestión y la Utilización del Agua), amplían una red de desaladoras iniciada hace varias décadas y que cuenta hoy con más de 3.000 instalaciones.

Un parque que hace que hoy una cuarta parte del mercado mundial de agua desalada esté en España y que las empresas nacionales de este sector sean líderes mundiales en tecnología de desalación por ósmosis inversa, mucho más eficiente que las tecnologías de evaporación, y estén haciéndose con importantes contratos de construcción y explotación de estas plantas en los más diversos países.

Protagonistas

De ahí que el anuncio del nuevo programa de desaladoras del Gobierno, que en la práctica va a duplicar los caudales de agua dulce obtenidos hasta ahora en España del mar y de aguas salobres, haya abierto grandes expectativas de ampliación de este negocio en el mercado doméstico (en la actualidad supera los 300 millones de euros). Sadyt, la filial de aguas del grupo OHL, habla incluso de quintuplicar su facturación entre este año y 2006. Las principales compañías que operan en este sector y que aspiran a hacerse con parte del nuevo programa de desaladoras son las siguientes:

- Cadagua. Lleva más de 30 años, se creó en 1971, en el negocio del agua. Durante este tiempo ha diseñado y construido más de 150 plantas de tratamiento de agua potable, desaladoras y aguas residuales urbanas. Está integrada desde 1985 en el Grupo Ferrovial y adscrita a la División de Construcción, cuyo director general es Pedro Buenaventura.

En 2003, Cadagua obtuvo una facturación de unos noventa millones de euros y un 20% de la mismas correspondió al negocio de la desalación. Su cartera de pedidos a día de hoy, según José Luis Mugueta, su director comercial, asciende a 708 millones de euros, de los que un 41% corresponde a desalación. Aparte de los contratos de construcción de plantas desladoras, en los que la obra civil supone en torno a un 25% del presupuesto, las concesiones de explotación de dichas plantas son en muchos casos a medio y largo plazo, explica Mugueta.

Cadagua es una empresa especializada en contratos "llave en mano" que cubre todo el ciclo de una instalación de tratamiento de agua, desde su concepción hasta su financiación y explotación. Ha puesto en marcha una treintena de plantas desaladoras en España y en el exterior, varias de ellas de gran capacidad. En el mercado doméstico destaca la desaladora de Campo de Cartagena, con capacidad de 140.000 metros cúbicos/día, que está en construcción y va a ser explotada por Cadagua y supuso en 2003 un contrato de 76 millones. Y dos en Alicante, con 50.000 metros cúbicos/día cada una de ellas.

- Aqualia. La compañía de gestión integral del agua del grupo FCC registró en 2003 una facturación de 537,8 millones de euros y un 12% de esta cifra correspondió a negocios de desalación. "Esta compañía", explican fuentes de Aqualia, "cuya cartera global de pedidos en este momento asciende a 5.353 millones de euros, ha construido y está explotando la desaladora de Tordera, la primera gran instalación de desalación de agua de mar en Cataluña, también gestiona las desaladoras de Denia, y recientemente ha sido adjudicataria del concurso convocado por el Ministerio de Medio Ambiente para la redacción del proyecto, construcción y explotación de la instalación desaladora de agua de mar de Santa Eulalia, en Ibiza, con una capacidad de 10.000 metros cúbicos diarios".

Aqualia y su filial Servicios y Procesos Ambientales, SA (SPA), señalan fuentes próximas a su director general, Fernando Moreno García, "tienen una previsión de facturación para el próximo año 2005 cercana a los 550 millones de euros y cuentan con una cuota de mercado cercana al 33% del sector de la gestión del ciclo del agua". La filial de FCC se muestra, por otra parte, muy esperanzada con las expectativas de negocio abiertas con el Programa AGUA.

En estos momentos, informan en la compañía, Aqualia está presente en 600 municipios españoles, atiende a una población conjunta de nueve millones de personas y ocupa a más de 4.000 trabajadores "de formación altamente cualificada y multidisciplinar". Cuenta con un importante departamento de I+D+i que tiene suscritos convenios de colaboración con varias universidades e instituciones.

- Sadyt. Englobada dentro de Valoriza, grupo de servicios especializado en agua, energía y medio ambiente del Grupo Sacyr-Vallehermoso, Sadyt es la empresa que diseña, construye, investiga, mantiene y explota los sistemas de tratamiento de agua en general y de desalación.

El consejero delegado de Sadyt, Manuel Rubio, que es también vicepresidente de la Asociación Española de Desalación y Reutilización (Aedyr), señala que su compañía ha construido 45 plantas desaladoras desde 1995 y que sus ingresos por desalación de aguas de mar o salobres, 8,5 millones de euros en 2003, suponen el 75% de su facturación.

"Nuestra previsión", agrega Rubio, "es triplicar la cifra de negocio entre 2005 y 2007". "La cartera de pedidos a día de hoy", prosigue el consejero delegado, alcanza los 250 millones de euros". "Hemos dado un salto enorme en la cartera de pedidos y además tenemos la fortuna de que muchos de los contratos y adjudicaciones de explotación de instalaciones de desalación y tratamiento de aguas de Sadyut son a medio y largo plazo, y muchos tienen todavía largos periodos de vigencia".

Rubio, tras destacar como tercer eje de la estrategia de Sadyt, los trabajos y las inversiones en I+D+i, confía en la expansión de los negocios de desalación en el mercado doméstico y sobre todo en los mercados mundiales.

- Infilco. La gestión de estaciones relacionadas con el tratamiento del agua, en sus distintas aplicaciones (desalación, potabilización, depuración, sistemas de abastecimiento y depósitos), se articula en Acciona a través de su filial Necso, que preside Juan Ignacio Entrecanales, y su compañía Infilco.

Ambas participan conjuntamente en la explotación de desaladoras y plantas de tratamientos del agua; si bien Necso se especializa, como constructora, en la realización de la obra civil, e Infilco en la proyección, ingeniería y puesta en marcha y explotación de las estaciones. Su cartera de pedidos conjunta en actividades del agua y la desalación alcanza los 320 millones de euros brutos (371,2 millones con IVA), según fuentes del grupo, y su facturación en 2003, los 90 millones de euros (104,4 millones con IVA).

Necso e Infilco, en el negocio de la desalación, trabajan en la actualidad en las obras de la Desaladora de Guía, en la isla de Las Palmas; culminaron en 2003 y están explotando la instalación por un periodo de 15 años la Desaladora del Canal de Alicante; y entre otras muchas instalaciones abordadas en los últimos años destaca también la desaladora de San Antonio de Portmany, en Ibiza.

- Tedagua. Técnicas de Desalinización del Agua (Tedagua) fue fundada hace 23 años en Las Palmas por el ingeniero vasco José Luis Lodi, que sigue llevando las riendas, pero hoy está integrada en ACS a través del Grupo Cobra. Ha construido un centenar de plantas desaladoras en España, el año pasado concluyó una con capacidad de potabilizar 22.000 metros cúbicos diarios en Águlas (Murcia), y participa, junto a otras compañías españolas, en la construcción de dos macrodesalinizadoras en Argelia.

- Inima. Pertenece en la actualidad al grupo constructor OHL, a su División de Desalación cuyo director general es Antonio Ordoñez. Es la cabecera medioambiental del grupo y está estructurada en dos grandes áreas: construcción de instalaciones de desalación y depuración y servicios de concesiones medioambientales. Inima afirma que es pionera en la tecnología de desalinización de aguas salobres por ósmosis inversa, que desarrolló en la década de los setenta, y que se plasmó en el diseño y ejecución en 1984 en la planta de Ascó (Tarragona).

Inima facturó 95 millones de euros en 2003, un 10% más que en el ejercicio anterior, y su cartera de pedidos al término del pasado ejercicio ascendía a 970 millones de euros. "Si la desalación es importante en estos momentos, cuando en España, por ejemplo, se alcanzan los 220 hectómetros cúbicos anuales de este tipo de agua, de los que el 72% se utiliza en usos urbanos e industriales, las perspectivas para los próximos años son aún más favorables", señala Antonio García-Zarandieta, el director general de Inima. Los avances tecnológicos, agrega, han abaratado mucho los costes de su producción, han hecho mucho más competitiva esta agua en precio y por ello también la han hecho más accesible a nuevos sectores de la economía productiva.

Los principales proyectos afrontados por Inima en los últimos cuatro años en el campo de la desalación han sido las plantas de Lanzarote-IV (14,8 millones de euros) y Carboneras (contrato de 95 millones con una participación del 25%), en España. En el exterior se ha hecho con un contrato de construcción y explotación durante 20 años de una desaladora en Brockton (EE UU), por valor de 96,5 millones de euros, y con contratos para otras dos desaladoras en Antofagasta (Chile), por 91 millones de euros, y en Los Cabos-México, por 58 millones.

Otras compañías españolas, como Befesa y su participada Codesa, y algunas firmas de ingeniería han entrado también, en consorcio con alguna de las anteriores, en algunos grandes proyectos de plantas en el exterior.

Agua desalada para londinenses y una pica en Tampa (EE UU)

Los londinenses podrán beber a finales de 2007 el agua procedente de una desaladora que va a construir Pridesa, junto con la británica Interverse, en el estuario del Támesis. La inversión total de la instalación, junto con sus depósitos y la ampliación de 14 kilómetros de redes de distribución, superará los 300 millones de euros. Su puesta en marcha permitirá potabilizar 150 millones de litros al día y abastecerá a unos 900.000 londinenses.

No es el único hito internacional de Pridesa, que ya ha instalado este tipo de plantas en Egipto, Turquía, China, Chile, Perú y Marruecos. A finales de septiembre se ha adjudicado el concurso público para la reparación y gestión durante veinte años de la mayor planta desaladora de EE UU, situada en Tampa (Florida). Tecnología española, recalcan en Pridesa, para enemendar la plana a una compañía estadounidense en su propio mercado.

Pridesa (Proyectos e Instalaciones de Desalación, SA), se creó en 1975 y lleva construidas más de 70 plantas, con más de 700.000 metros cúbicos/día instalados y 350.000 operativos. Es una de las más importantes y de las más veteranas en este negocio. Ha participado en las desaladoras más importantes construidas hasta ahora (Carboneras, Cartagena, Las Palmas, Almería, Tordera, Jávea...). Hace dos años fue adquirida por el grupo alemán RWE-Thames Water, que en los últimos meses la ha fusionado con otra compañía española del sector, Ondagua.

"Tenemos una facturación de 140 millones de euros y una cartera de pedidos a día de hoy de 1.200 millones de euros, de los que un 40% corresponde a activiades de desalación", señala Luis Castilla, consejero delegado de Pridesa.

"Uno de los elementos diferenciales de esta compañía", señala Castilla, es "nuestro departamento de I+D+i [investigación, desarrollo e innovación]", que cuenta con una planta piloto en Barcelona, en la que 20 científicos analizan permanentemente procesos y materiales relativos a la ósmosis inversa.

"Somos una referencia internacional", concluye el consejero delegado, "en las tres áreas principales del negocio de desalación: construcción de plantas, operación y mantenimiento de las mismas e investigación y desarrollo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 24 de octubre de 2004

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