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LA CARRERA HACIA LA CASA BLANCA | Fraude en el registro

La justicia investiga numerosas denuncias de fraude en el registro de votantes

Las presuntas irregularidades se multiplican en Estados decisivos como Florida y Ohio

Con el frenesí de conseguir nuevos votantes, los operativos e intermediarios de las campañas políticas de Estados Unidos han registrado a muertos, a vivos que aparecen hasta 40 veces, a personas ficticias o extranjeros ilegales, e incluso a Mary Poppins y Dick Tracy. La lista de denuncias de fraude se multiplica de día en día, sobre todo en los ocho Estados decisivos, ante lo cual tanto el Departamento de Justicia federal como las fiscalías estatales han abierto investigaciones, y ya hay varios procesamientos. Ohio y Florida se llevan la palma. En este último hay 10.000 inscripciones supuestamente ilegales.

Así lo explica el portavoz de la policía estatal de Florida, Ton Berlinger. Una de ellas es del propio alcalde de la ciudad de St. Petersburg, Charles Schuh. No es que el edil haya delinquido, sino que se ha encontrado con la sorpresa de que alguien ha utilizado su nombre, dirección y número de seguridad social para registrarle, a pesar de que Schuh hace años que lo estaba. La policía sospecha que un operario a sueldo quería ganarse unos dólares extra y engrosó la lista con un nombre al azar, que es una de las dos razones más frecuentes de los presuntos fraudes. La otra es política, para aumentar aunque sea ficticiamente el número de electores de un partido.

Cerca de 4.000 de las 10.000 inscripciones bajo investigación son de universitarios que dicen que les cambiaron su afiliación de partido, la mayoría de demócrata a republicano. Se han documentado otras 1.400 inscripciones fraudulentas de nombres tomados de la guía telefónica de Orlando.

En Ohio, un operativo reclutado por la organización NAACP (Asociación Nacional para el Desarrollo de la Gente de Color) entregó 130 inscripciones con nombres como Mary Poppins, Dick Tracy y Michael Jackson.

El joven Chad Stanton recibía crack como sueldo por parte de Georgina Pitts, una intermediaria que a su vez se ganaba dos dólares por pieza. Ambos han sido detenidos. La NAACP sostiene que es un incidente aislado. Dicha organización ha registrado a 250.000 nuevos votantes, la mayoría para el Partido Demócrata.

Nuevas inscripciones

La NAACP es sólo una de un ejército de organizaciones dedicadas a conseguir votantes. La principal es ACORN (Asociación de Organización de la Comunidad para la Reforma Ahora) también está en el centro de la mira de la justicia tras las denuncias de varios de sus ex miembros. ACORN, que se identifica con el Partido Demócrata, afirma haber inscrito a 1,2 millones de personas. En los barrios más demócratas de Ohio las inscripciones han aumentado un 240% más que en los distritos republicanos. Algo similar ha ocurrido en Florida, donde el aumento en zonas demócratas supera en un 60% al de las republicanas.

Aunque las denuncias son contra agentes de los dos partidos, hay muchas más contra los demócratas. De hecho, el jefe de la campaña republicana, Marc Racicot, pidió el jueves en Ohio a John Kerry que instruyera a quienes le están ayudando a que "detengan el fraude y las demandas frívolas". A lo cual el jefe del Partido Demócrata, Terry McAuliffe, le respondió que lo que los republicanos pretenden "es privar a las minorías de votar".

En toda esta creciente polémica de denuncias y contradenuncias de ambos bandos subyacen dos estrategias políticas distintas. Los demócratas quieren que vote cuanta más gente mejor y quieren eliminar cualquier barrera hacia esa meta; por ejemplo, han presentado 27 demandas para impedir que los electores tengan que identificarse en las urnas. Los republicanos creen que esto sería una catástrofe.

En el actual sistema, las falsificaciones son relativamente fáciles. No se exige que la persona se registre en el Departamento de Elecciones, la puede inscribir cualquiera en cualquier parte, un bar, un centro comercial, etc. En la instancia deben constar los datos personales, el número de seguridad social (que puede ser falso) y la firma, bajo juramento de que la persona es ciudadana de EE UU. En Colorado se han detectado 55.000 duplicados, al menos 260 triplicados y varias inscripciones repetidas hasta 40 veces. Tanto en Colorado como en Pensilvania hay zonas que ahora resulta que tienen más electores que habitantes.

Por otra parte, la Corte Suprema de Ohio, uno de los Estados en los que la carrera electoral se encuentra muy apretada, decidió anoche no aceptar la candidatura del ecologista Ralph Nader para el 2 de noviembre. Una sentencia que puede beneficiar a Kerry.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de octubre de 2004