Reportaje:

El cáncer según Massagué

El científico catalán repasa los logros de la investigación sobre la enfermedad y afirma que "ha llegado a un punto de inflexión"

Una célula cancerosa es capaz de replicarse ilimitadamente, de invadir tejidos ajenos, de generar vasos sanguíneos para alimentarse, de evitar su propia muerte, de producir factores de crecimiento propios y de volverse sorda a las órdenes de dejar de crecer. Tras 30 años de investigación empiezan a conocerse los procesos que llevan a estas células a actuar así y las empresas farmacéuticas se afanan en diseñar medicamentos basados en ese conocimiento. Joan Massagué (Barcelona, 1953), director del Programa de Biología y Genética del Cáncer del Sloan-Kettering Institute, en Nueva York, ha hecho aportaciones decisivas en esa área y ofrece a EL PAÍS un repaso sobre el presente y el futuro del cáncer.

"El pulmón de un gran fumador es una sociedad de células violentada donde es fácil que salgan terroristas: las células cancerosas"
"Los mecanismos de formación de tumores son en esencia naturales. Sin ellos no existiríamos. Lo que sucede es que se hace mal uso de lo normal"
"Los nuevos fármacos están diseñados para actuar contra dianas seleccionadas racionalmente. Ya no estamos dando tantos palos de ciego"

- Qué es el cáncer

"Puede definirse como una ruptura del comportamiento social de las células debido a mutaciones que dan al traste en cuestión de días o meses con centenares de miles de años de evolución".

- ¿Cuándo se curará el cáncer?

"Es mejor hablar de cánceres. Si se pregunta por el de testículos las noticias son distintas que si se hace sobre los de mama, hígado o cerebro. Algunos de ellos están dominados, como sucede con muchas infecciones, aunque aún mueren millones de personas de infección. El cáncer no es un pico, no es el Mont Blanc. Es la cordillera de los Alpes. Tenemos que ir de un pico a otro. Y a muchos ya se ha llegado".

- La oncología hoy

"Se sustenta en una inversión de 30 años de investigación sobre las bases moleculares y celulares del cáncer; es decir, sobre los principios que gobiernan el funcionamiento normal de los tejidos y la manera en que esos procesos básicos son estropeados en células que entonces adoptan un comportamiento canceroso. Treinta años de investigación han situado la oncología en un punto de inflexión. Ahora vemos el futuro mucho más claro que hace 15 o 20 años. Entonces estábamos en la falda de las montañas y ahora, al haber coronado algunos picos, vemos los otros, vemos cómo son y por dónde es mejor escalarlos".

- El organismo, sociedad de células"Los biólogos entendemos ahora que las células de nuestro organismo efectúan una tarea muy compleja y delicada: mantenernos como un organismo entero en funcionamiento. Son células que podrían vivir individualmente, como lo hacen las de levadura, que tienen todo lo que necesitan para vivir en la masa de harina que fermenta. Los billones de células que tenemos están organizadas, se comunican entre ellas y se regulan para constituir tejidos, órganos y el organismo que denominamos un humano. Hay leyes, normas sobre cuándo se divide una célula, cuándo se ha de reproducir, cuándo se ha de eliminar".

- Las células delincuentes

"Las células se envían señales. Por ejemplo, a una le llega la señal de dejar de dividirse o de moverse a la derecha. Estamos estudiando cómo la recibe, cómo la interpreta y cómo la transforma en la respuesta adecuada: no se divide y se va a la derecha. Cada vez entendemos mejor el sistema de señalización. Y es en este sistema donde se producen muchos de los fallos que conducen al cáncer. Mutaciones que crean desajustes que pueden derivar en una ventaja para la célula individual. Por ejemplo, no suicidarse cuando recibe la señal de morir para dejar paso a las células jóvenes".

"Las mutaciones permiten a esas células ignorar centenares de miles de años de evolución. Es como cuando dentro de nuestra sociedad surgen individuos violentos y, entre ellos, algunos acaban siendo delincuentes. El pulmón de un gran fumador es una sociedad de células violentada, donde es fácil que salgan terroristas: las células cancerosas".

- El alimento del tumor

"Un segundo gran tema de estudio es la formación de vasos sanguíneos que alimentan los tumores cancerosos, la angiogénesis. Para que se formen tumores es necesario que se desarrollen capilares que los alimenten. Éstos se forman en respuesta a señales que emite el propio tumor, que necesita oxígeno. El mecanismo de creación de capilares que utiliza el tumor es el mismo que usa constantemente el organismo. Todos los mecanismos de formación de los tumores son en esencia naturales. Sin ellos no existiríamos. Lo que sucede es que se hace un mal uso de lo normal".

- La metástasis

"Otra gran área de investigación es la metástasis. Aquí encontramos a los terroristas más agresivos, los que se desplazan a otros lugares. El 90% de las muertes son por metástasis. En la mayoría de casos el tumor inicial no está en un órgano vital. La mama no lo es, la próstata tampoco. Son las metástasis las que acaban causando la muerte".

"Las células cancerosas que se desplazan son eliminadas a mansalva. El sistema lucha contra ese terrorismo. Pero alguna acumula las armas y los disfraces suficientes para invadir un tejido que no es el suyo. Su proceso de supervivencia es darwiniano. Darwin en las venas".

"La metástasis es el aspecto más oscuro del alma de la célula cancerosa. Pero incluso en este área vemos la luz, el camino para progresar. En mi laboratorio la estamos estudiando y tenemos la certeza de que habrá una nueva generación de tratamientos que prevendrán mejor las metástasis o las eliminarán si se producen".

- El papel de los genes

"Con la irrupción de las tecnologías del genoma humano se puede leer el estado genético de un tumor. Eso es muy importante porque dicta su probable curso. Dos tumores pueden ser muy similares al microscopio, pero el oncólogo sabe que pueden desarrollarse de manera distinta. Uno lo extrae el cirujano y se cura con un poco de terapia, y otro resulta imposible de curar. La diferencia está en las mutaciones genéticas acumuladas, y con los biochips podemos leerlas".

"La genética también tendrá un gran impacto para predecir el riesgo personal, la propensión. Lo heredamos todo, la propensión a ser alto o bajo, a que se nos dé bien el deporte o la música, a constiparse o tener callos. También a desarrollar tumores de un tipo o de otro".

- Nuevos medicamentos

"Hay terapias clásicas que son muy efectivas en determinados tumores. El caso del ciclista Lance Armstrong lo demuestra. Tuvo un cáncer de testículos con metástasis que recibió un tratamiento convencional y ha ganado seis Tours. Pero la terapia convencional es muy grosera. Se basa en fármacos que no fueron diseñados. Se encontraron sustancias que mataban más a las células tumorales que a las normales y esta cualidad se ha ido exprimiendo".

"La nueva quimioterapia se sustenta en el entendimiento de la biología, en la identificación de los sistemas, de los circuitos, en cómo éstos se rompen y de qué manera podemos hacer que a la célula cancerígena que depende de un circuito adulterado le eliminemos ese circuito. Sobre este conocimiento han salido ya Herceptin, Avastina, Gleevec, Iressa, Tarceva, moléculas que van contra dianas, puntos concretos de actuación que han sido determinados racionalmente. Algunos son muy efectivos, como Gleevec. Otros tienen un margen de mejora. Pero la inflexión ya se ha producido.La investigación del cáncer ha empezado a cumplir la promesa".

"Son fármacos con menos efectos secundarios y más posibilidades de combinarlos, entre ellos o con terapias convencionales. Podremos poner uno contra la angiogénesis, otro contra la proliferación celular y otro más para provocar la muerte de la célula tumoral. Y la acción de los tres juntos podrá ser mucho más que la suma de las partes".

- Los fármacos del futuro

"Muchos medicamentos están a punto de llegar, basados en descubrimientos de hace siete o diez años. Además, todo se acelera porque basándonos en lo que ya sabemos y en el éxito de ciertos fármacos podremos hacer que lo que encontremos a partir de ahora con nuestras investigaciones llegue a los pacientes sin tener que esperar 15 años. Ya no estamos dando tantos palos de ciego".

- Los sueños del investigador

"Me he dedicado 20 años a investigar sobre una de las señales de las que hablamos antes, la TGF beta, que posee una increíble capacidad de frenar la división celular. En ese tiempo he descrito toda su vía de actuación: cómo es reconocida cuando llega a la membrana celular, cómo se transforma ese contacto en una cadena de reacciones químicas que llevan al núcleo el mensaje y cómo mediante la actividad de varios genes se ejecuta el mensaje y se pone freno a la división celular. Esto era algo que yo soñaba, pero no creía que fuera a hacer ni una cuarta parte".

"Mi segundo sueño es hacer con la metástasis lo que he hecho con la TGF beta".

Joan Massagué, en Barcelona el pasado martes.
Joan Massagué, en Barcelona el pasado martes.CONSUELO BAUTISTA

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