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Reportaje:ES EL MOMENTO DE... | PROPUESTAS

Sabores recuperados

Del 21 al 25 de octubre se celebra en Turín el Salón Internacional del Gusto. Una gran celebración del movimiento 'slow food', que defiende la cocina pausada y protege los alimentos en extinción.

Con los auspicios de la Cámara de Comercio y de la Alcaldía de Turín, se darán cita en el recinto de la Feria de Lingoto, no lejos de la ciudad industrial, centenares de artesanos productores de todo el mundo en este salón gastronómico. Un acontecimiento de carácter bienal que en su edición de 2004 se presenta con más atractivos que nunca.

Durante cinco días, los interiores de la antigua fábrica de coches de la Fiat, mandada construir por Mussolini, se convertirán en un gigantesco mercado artesano. Islas y calles repletas de maestros queseros, de fabricantes de embutidos, recolectores de setas, elaboradores de aceite, productores de arroces, pastas y dulces, además de fabricantes de conservas y bodegueros, se alinearán ofreciendo sus mercancías a los visitantes.

No hay en toda Europa un mercado gastronómico semejante. Bajo el respeto a la biodiversidad y la defensa de los productos en riesgo de extinción, este movimiento, iniciado en 1986, trata de proteger la gastronomía de la homogeneización de la "comida rápida y la vida moderna". Una vuelta a las raíces que ha contagiado también el urbanismo de una treintena de ciudades italianas. Se hacen llamar slow cities y se agrupan en un consorcio que defiende la necesidad de crear ciudades sostenibles y agradables para sus habitantes.

En el salón se premiarán alimentos recuperados (baluartes slow food); habrá demostraciones de distintas cocinas del mundo, degustaciones de café y muchos laboratorios del gusto de libre inscripción. Serán talleres en los que los asistentes, previo pago de la cuota prefijada (entre 16 y 35 euros), podrán asistir a clases magistrales y degustaciones de productos concretos. Algunos de los actos programados incluyen la cata de diversos jamones europeos con vinos escogidos, la degustación de quesos azules, el análisis de las mejores coberturas de cacao o el encuentro con frutas otoñales perdidas. Todo un lujo para los sentidos que se complementa con demostraciones esporádicas y charlas con grandes cocineros.

- www.slowfood.com.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 16 de octubre de 2004